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Poemas en este tema

Relaciones y Familia

Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Formales Y El Frío

Mientras comían juntos y distantes y tensos
ella muy lentamente y él como ensimismado
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos

entonces como siempre o como casi siempre
el desvelo social condujo a la cultura
así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal ni siquiera una uña

su sonrisa la de ella
era como una oferta un anuncio un esbozo
su mirada la de él
iba tomando nota de cómo eran sus ojos

y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos indefensos y tristes
apenas asomaban por las sandalias de ella
no hubo más remedio que entrar en un boliche

y ya que el camarero se demoraba tanto
llegaron cautelosos hasta la confidencia
extra seca y sin hielo por favor y fumaron
y entre el humo el amor era un rostro en la niebla

en sus labios los de él
el silencio era espera la noticia era el frío
en su casa la de ella
halló café instantáneo y confianza y cobijo

una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces
como cualquiera sabe en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta
que me quede a dormir
y ella también probó y por
qué no te quedas
y él sin mirarla no me lo digas
dos veces
y ella en voz baja bueno y por qué
no te quedas

y sus labios los de él
se quedaron gustosos a besar sin usura
sus pies fríos los de ella
que eran sólo el comienzo de la noche desnuda

fueron investigando deshojando nombrando
proponiéndose metas preguntando a
los cuerpos
mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos

quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor ese célebre informal
se dedicara a ellos tan formales
790
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Formales Y El Frío

Mientras comían juntos y distantes y tensos
ella muy lentamente y él como ensimismado
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos

entonces como siempre o como casi siempre
el desvelo social condujo a la cultura
así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal ni siquiera una uña

su sonrisa la de ella
era como una oferta un anuncio un esbozo
su mirada la de él
iba tomando nota de cómo eran sus ojos

y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos indefensos y tristes
apenas asomaban por las sandalias de ella
no hubo más remedio que entrar en un boliche

y ya que el camarero se demoraba tanto
llegaron cautelosos hasta la confidencia
extra seca y sin hielo por favor y fumaron
y entre el humo el amor era un rostro en la niebla

en sus labios los de él
el silencio era espera la noticia era el frío
en su casa la de ella
halló café instantáneo y confianza y cobijo

una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces
como cualquiera sabe en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta
que me quede a dormir
y ella también probó y por
qué no te quedas
y él sin mirarla no me lo digas
dos veces
y ella en voz baja bueno y por qué
no te quedas

y sus labios los de él
se quedaron gustosos a besar sin usura
sus pies fríos los de ella
que eran sólo el comienzo de la noche desnuda

fueron investigando deshojando nombrando
proponiéndose metas preguntando a
los cuerpos
mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos

quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor ese célebre informal
se dedicara a ellos tan formales
790
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Formales Y El Frío

Mientras comían juntos y distantes y tensos
ella muy lentamente y él como ensimismado
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos

entonces como siempre o como casi siempre
el desvelo social condujo a la cultura
así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal ni siquiera una uña

su sonrisa la de ella
era como una oferta un anuncio un esbozo
su mirada la de él
iba tomando nota de cómo eran sus ojos

y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos indefensos y tristes
apenas asomaban por las sandalias de ella
no hubo más remedio que entrar en un boliche

y ya que el camarero se demoraba tanto
llegaron cautelosos hasta la confidencia
extra seca y sin hielo por favor y fumaron
y entre el humo el amor era un rostro en la niebla

en sus labios los de él
el silencio era espera la noticia era el frío
en su casa la de ella
halló café instantáneo y confianza y cobijo

una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces
como cualquiera sabe en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta
que me quede a dormir
y ella también probó y por
qué no te quedas
y él sin mirarla no me lo digas
dos veces
y ella en voz baja bueno y por qué
no te quedas

y sus labios los de él
se quedaron gustosos a besar sin usura
sus pies fríos los de ella
que eran sólo el comienzo de la noche desnuda

fueron investigando deshojando nombrando
proponiéndose metas preguntando a
los cuerpos
mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos

quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor ese célebre informal
se dedicara a ellos tan formales
790
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Bodas De Perlas

Después de todo qué complicado es el amor breve

y en cambio qué sencillo el largo amor

digamos que éste no precisa barricadas

contra el tiempo ni contra el destiempo

ni se enreda en fervores a plazo fijo


el amor breve aún en aquellos tramos

en que ignora su proverbial urgencia

siempre guarda o esconde o disimula

semiadioses que anuncian la invasión del olvido

en cambio el largo amor no tiene cismas

ni soluciones de continuidad

más bien continuidad de soluciones


esto viene ligado a una historia la nuestra

quiero decir de mi mujer y mía

historia que hizo escala en treinta marzos

que a esta altura son como treinta puentes

como treinta provincias de la misma memoria

porque cada época de un largo amor

cada capítulo de una consecuente pareja

es una región con sus propios árboles y ecos

sus propios descampados sus tibias contraseñas


he aquí que mi mujer y yo somos lo que se llama

una pareja corriente y por tanto despareja

treinta años incluidos los ocho bisiestos

de vida en común y en extraordinario


alguien me informa que son bodas de perlas

y acaso lo sean ya que perla es secreto

y es brillo llanto fiesta hondura

y otras alegorías que aquí vienen de perlas


cuando la conocí

tenía apenas doce años y negras trenzas

y un perro atorrante

que a todos nos servía de felpudo

yo tenía catorce y ni siquiera perro

calculé mentalmente futuro y arrecifes

y supe que me estaba destinada

mejor dicho que yo era el destinado

todavía no se cuál es la diferencia


así y todo tardé seis años en decírselo

y ella un minuto y medio en aceptarlo


pasé una temporada en buenos aires

y le escribía poemas o pancartas de amor

que ella ni siquiera comentaba en contra

y yo sin advertir la grave situación

cada vez escribía más poemas más pancartas

realmente fue una época difícil


menos mal que decidí regresar

como un novio pródigo cualquiera

el hermano tenía bicicleta

claro me la prestó y en rapto de coraje

salí en bajada por la calle almería

ah lamentablemente el regreso era en repecho


ella me estaba esperando muy atenta

cansado como un perro aunque enhiesto y altivo

bajé de aquel siniestro rodado y de pronto

me desmayé en sus brazos providenciales

y aunque no se ha repuesto aún de la sorpresa

juro que no lo hice con premeditación


por entonces su madre nos vigilaba

desde las más increíbles atalayas

yo me sentía cancerbado y miserable

delincuente casi delicuescente


claro eran otros tiempos y montevideo

era una linda ciudad provinciana

sin capital a la que referirse

y con ese trauma no hay terapia posible

eso deja huellas en las plazoletas


era tan provinciana que el presidente

andaba sin capangas y hasta sin ministros


uno podía encontrarlo en un café

o comprándose corbatas en una tienda

la prensa extranjera destacaba ese rasgo

comparándonos con suiza y costa rica


siempre estábamos llenos de exilados

así se escribía en tiempos suaves

ahora en cambio somos exiliados

pero la diferencia no reside en la i


eran bolivianos paraguayos cariocas

y sobre todo eran porteños

a nosotros nos daba mucha pena

verlos en la calle nostalgiosos y pobres

vendiéndonos recuerdos y empanadas


es claro son antiguas coyunturas

sin embargo señalo a lectores muy jóvenes

que graham bell ya había inventado el teléfono

de aquí que yo me instalara puntualmente a las seis

en la cervecería de la calle yatay

y desde allí hacía mi llamada de novio

que me llevaba como media hora


a tal punto era insólito mi lungo metraje

que ciertos parroquianos rompebolas

me gritaban cachádome al unísono

dale anclao en parís


como ven el amor era dura faena

y en algunas vergüenzas

casi insdustria insalubre


para colmo comí abundantísima lechuga

que nadie había desinfectado con carrel

en resumidas cuentas contraje el tifus

no exactamente el exantemático

pero igual de alarmante y podrido

me daban agua de apio y jugo de sandía

yo por las dudas me dejé la barba

e impresionaba mucho a las visitas


una tarde ella vino hasta mi casa

y tuvo un proceder no tradicional

casi diría prohibido y antihigiénico

que a mi me pareció conmovedor

besó mis labios tíficos y cuarteados

conquistándome entonces para siempre

ya que hasta ese momento no creía

que ella fuese tierna inconsciente y osada


de modo que no bien logré recuperar

los catorce kilos perdidos en la fiebre

me afeité la barba que no era de apóstol

sino de bichicome o de ciruja

me dediqué a ahorrar y junté dos mil mangos

cuando el dólar estaba me parece a uno ochenta


además decidimos nuestras vocaciones

quiero decir vocaciones rentables

ella se hizo aduanera y yo taquígrafo


íbamos a casarnos por la iglesia

y no tanto por dios padre y mayúsculo

como por el minúsculo jesús entre ladrones

con quien siempre me sentí solidario

pero el cura además de católico apostólico

era también romano y algo tronco

de ahí que exigiera no sé qué boleta

de bautismo o tal vez de nacimiento


si de algo estoy seguro es que he nacido

por lo tanto nos mudamos a otra iglesia

donde un simpático pastor luterano

que no jodía con los documentos

sucintamente nos casó y nosotros

dijimos sí como dándonos ánimo

y en la foto salimos espantosos


nuestra luna y su miel se llevaron a cabo

con una praxis semejante a la de hoy

ya que la humanidad ha innovado poco

en este punto realmente cardinal


fue allá por marzo del cuarenta y seis

meses después que daddy truman

conmovido generoso sensible expeditivo

convirtiera a hiroshima en ciudad cadáver

en inmóvil guiñapo en no ciudad


muy poco antes o muy poco después

en brasil adolphe berk embajador de usa

apoyaba qué raro el golpe contra vargas

en honduras las inversiones yanquis

ascendían a trescientos millones de dólares

paraguay y uruguay en intrépido ay

declaraban la guerra a alemania

sin provocar por cierto grandes conmociones

en chile allende era elegido senador

y en haití los estudiantes iban a la huelga

en martinica aimé cesaire el poeta

pasaba a ser alcalde en fort de france

en santo domingo el PCD

se transformaba en PSP

y en méxico el PRM

se transformaba en PRI

en bolivia no hubo cambios de siglas

pero faltaban tres meses solamente

para que lo colgaran a villarroel

argentina empezaba a generalizar

y casi de inmediato a coronelizar


nosotros dos nos fuimos a colonia suiza

ajenos al destino que se incubaba

ella con un chaleco verde que siempre me gustó

y yo con tres camisas blancas


en fin después hubo que trabajar

y trabajamos treinta años

al principio éramos jóvenes pero no lo sabíamos

cuando nos dimos cuenta ya no éramos jóvenes

si ahora todo parece tan remoto será

porque allí una familia era algo importante

y hoy es de una importancia reventada


cuando quisimos acordar el paisito

que había vivido una paz no ganada

empezó lentamente a trepidar

pero antes anduvimos muy campantes

por otras paces y trepidaciones

combinábamos las idas y las vueltas

la rutina nacional con la morriña allá lejos

viajamos tanto y con tantos rumbos

que nos cruzábamos con nosotros mismos

unos eran viajes de imaginación qué baratos

y otros qué lata con pasaporte y vacuna


miro nuestras fotos de venecia de innsbruck

y también de malvín

del balneario solís o el philosophenweg

estábamos estamos estaremos juntos

pero cómo ha cambiado el alrededor

no me refiero al fondo con mugrientos canales

ni al de dunas limpias y solitarias

ni al hotel chajá ni al balcón de goethe

ni al contorno de muros y enredaderas

sino a los ojos crueles que nos miran ahora


algo ocurrió en nuestra partícula de mundo

que hizo de algunos hombres maquinarias de horror

estábamos estamos estaremos juntos

pero qué rodeados de ausencias y mutaciones

qué malheridos de sangre hermana

qué enceguecidos por la hoguera maldita


ahora nuestro amor tiene como el de todos

inevitables zonas de tristeza y presagios

paréntesis de miedo incorregibles lejanías

culpas que quisiéramos inventar de una vez

para liquidarlas definitivamente


la conocida sombra de nuestros cuerpos

ya no acaba en nosotros

sigue por cualquier suelo cualquier orilla

hasta alcanzar lo real escandaloso

y lamer con lealtad los restos de silencio

que también integran nuestro largo amor


hasta las menudencias cotidianas

se vuelven gigantescos promontorios

la suma de corazón y corazón

es una suasoria paz que quema

los labios empiezan a moverse

detrás del doble cristal sordomudo

por eso estoy obligado a imaginar

lo que ella imagina y viceversa


estábamos estamos estaremos juntos

a pedazos a ratos a párpados a sueños

soledad norte más soledad sur

para tomarle una mano nada más

ese primario gesto de la pareja

debí extender mi brazo por encima

de un continente intrincado y vastísimo

y es difícil no sólo porque mi brazo es corto

siempre tienen que ajustarme las mangas

sino porque debo pasar estirándome

sobre las torres de petróleo en maracaibo

los inocentes cocodrilos del amazonas

los tiras orientales de livramento


es cierto que treinta años de oleaje

nos dan un inconfundible aire salitroso

y gracias a él nos reconocemos

por encima de acechanzas y destrucciones


la vida íntima de dos

esa historia mundial en livre de poche

es tal vez un cantar de los cantares

más el eclesiastés y sin apocalipsis

una extraña geografía con torrentes

ensenadas praderas y calmas chichas


no podemos quejarnos

en treinta años la vida

nos ha llevado recio y traído suave

nos ha tenido tan pero tan ocupados

que siempre nos deja algo para descubrirnos

a veces nos separa y nos necesitamos

cuando uno necesita se siente vivo

entonces nos acerca y nos necesitamos


es bueno tener a mi mujer aquí

aunque estemos silenciosos y sin mirarnos

ella leyendo su séptimo círculo

y adivinando siempre quién es el asesino

yo escuchando noticias de onda corta

con el auricular para no molestarla

y sabiendo también quién es el asesino


la vida de pareja en treinta años

es una colección inimitable

de tangos diccionarios angustias mejorías

aeropuertos camas recompensas condenas

pero siempre hay un llanto finísimo

casi un hilo que nos atraviesa

y va enhebrando una estación con otra

borda aplazamientos y triunfos

le cose los botones al desorden

y hasta recomienda melancolías


siempre hay un finísimo llanto un placer

que a veces ni siquiera tiene lágrimas

y es la parábola de esta historia mixta

la vida a cuatro manos el desvelo

o la alegría en que nos apoyamos

cada vez más seguros casi como

dos equilibristas sobre su alambre

de otro modo no habríamos llegado a saber

qué significa el brindis que ahora sigue

y que lógicamente no vamos a hacer público
1.364
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zelmar

o es que existe un territorio

donde las sangres se mezclan(de una canción de Daniel Viglietti)



Ya van días y noche que pienso pobre flaco

y no puedo ni quiero apartar el recuerdo


no el subido al cajón a la tribuna

con su palabra de espiral velocisima

que blindaba los pregones del pueblo

o encendía el futuro con unas pocas brasas

ni el cruzado sin tregua que quería

salvar la sangre prójima aferrándose

a la justicia esa pobre lisiada


no es el rostro allá arriba el que concurre

mas bien el compañero del exilio

el cálido el silencio aquel buen parroquiano

del boliche de la calle maipú

fiel al churrasco y al budín de pan

rodeado de hijos hijas yernos nietos

ese flamante abuelo con cara de muchacho

hablando del paisito con la pasión ecuánime

sin olvidar heridas

y tampoco quedándose en el barro

siempre haciendo proyectos y eran viables

ya que su vocación de abrecaminos

lo llevaba a fundar optimismos atajos

cuando alguno se daba por maltrecho


y a pesar de la turbia mescolanza

que hay en el techo gris de la derrota

nadie consiguió que tildara de enemigos

a quienes bien o mal

radiantes o borrosos

faros o farolitos

eran pueblo

como
él


y también comparece el vigilado

por esos tiras mansos con quienes conversaba

de cine libros y otras zancadillas

en el hotel o escala o nostalgia

de la calle corrientes


se que una vez el dueño que era amigo

lo reconvino porque había una cola

de cincuenta orientales nada menos

que venían con dudas, abandonos

harapos desempleos frustraciones conatos

pavores esperanzas cabalas utopías


y el escuchaba a todos

el ayudaba comprendía a todos

lo hacia cuerdamente y si algo prometía

lo iba a cumplir después con el mismo rigor

que si fuera contrato ante escribano público

no se puede agregar decia despacito

mas angustia a la angustia

no hay derecho


y trabaja siempre

noche y día

quizás para olvidar que la muerte miraba

de un solo manotazo espantaba sus miedos

como si fueran moscas o rumores

y pese a las calumnias las alarmas

su confianza era casi indestructible

llevaba la alegria siempre ilesa

de la gente que cumple con la gente


solo un imagen lo vencia

era la hija inerme

la hija en la tortura

durante quince insomnios la engañaron diciendole

que lo habian borrado en la Argentina

era un viejo proyecto por lo visto

entonces si pedia ayuda para

no caer en la desesperación

para no maldecir mas de la cuenta

ya van noches y días que pienso pobre flaco

un modo de decir pobres nosotros

que nos hemos quedado

sin su fraternidad sobre la tierra

no se me borra la sonrisa el gesto

de la ultima vez que lo vi junto a chicho

y no le dije adios sino cuidate

pero los dos sabiamos que no se iba a cuidar


por lo comun cuando cae un verdugo

un doctor en crueldad, un mitrione cualquiera

los canallas zalameros recuerdan

que deja tres cuatro

verduguitos en ciernes


ahora que problema este hombre legal

este hombre cabal acribillado

este muerto inmorible con las manos atadas

deja diez hijos tras de si

diez huellas

pienso en cecilia en chicho

en isabel margarita felipe

y los otros que siempre lo rodeaban

porque tambien a ellos inspiraba confianza

y que lindos gurises ojala

vayan poquito a poco entendiendo su duelo

resembrando a zelmar en sus diez surcos


puede que la tristeza me haga decir ahora

sin el aval de las computadoras

que era el mejor de nosotros

y era

pero nada me hará olvidar que fue

quien haciendo y rehaciendo

se purifico mas en el exilio


mañana apretaremos con los dientes

este gajo de asombro

este agrio absurdo gajo

y tragaremos

seguirá
la vida

pero hoy este horror es demasiado


que no profane el odio

a este bueno yacente este justo

que el odio quede fuera del recinto

donde estan los que quiso y que lo quieren

solo por esta noche

por esta pena apenas

para que nada tizne

esta vela de almas


pocos podran como él

caer tan generosamente

tan atrozmente ingenuos

tan limpiamente osados


mejor juntemos nuestras osadías

la generosidad mas generosa

y ademas instalemos con urgencia

fieles radares en la ingenuidad


convoquemos aquí a nuestros zelmares

esos que el mismo nos dejo en custodia

el que ayudo a cada uno en su combate

en su mas sola soledad

y hasta nos escucho los pobres sueños

él

que
siempre salía

de
alguna pesadilla

y si tendia una mano era una mano

y si daba consuelo era un consuelo

y nunca un simulacro


convoquemos aquí a nuestros zelmares

en ellos no hay ceniza

ni muerte ni derrota ni tierno descalabro

nuestros zelmares siguen tan campantes

señeros renacidos

únicos y plurales

fieles y hospitalarios

convoquemos aquí a nuestros zelmares

y si aun asi fraternos

asi reunidos en un duro abrazo


en una limpia desesperación

cada uno de esos módicos zelmares

echa de menos a zelmar

será

que el horror sigue siendo demasiado

y ya que nuestro muerte

como diria roque en plena vida

es un indócil

ya que es un difunto peliagudo

que no muere en nosotros

pero muere

que cada uno llore como pueda


a lo mejor entonces

nuestro zelmar

ese
de cada uno

ese que el mismo nos dejo en custodio

a cada uno tendera una mano

y como en tantas otras

malas suertes y noches

nos sacara del pozo

desamortajara nuestra alegría

y empezara a blindarnos los pregones

a encender el futuro con unas pocas brasas


mayo 1976.

829
Mario Benedetti

Mario Benedetti

La Casa Y El Ladrillo

a los que

adentro y afuera

viven y se desviven

mueren y se desmueren


LA CASA Y EL LADRILLO


Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo
para mostrar al mundo cómo era su casa.Bertolt Brecht


Cuando me confiscaron la palabra

y me quitaron hasta el horizonte

cuando salí silvando despacito

y hasta hice bromas con el funcionario

de emigración o desintegración

y hubo el adiós de siempre con la mano

a la familia firme en la baranda

a los amigos que sobrevivían

y un motor el derecho tosió fuerte

y movió la azafata sus pestañas

como diciendo a vos yo te conozco

yo tenía estudiada una teoría

del exilio mis pozos del exilio

pero el cursillo no sirvió de nada


cómo saber que las ciudades reservaban

una cuota de su amor más austero

para los que llegábamos

con el odio pisándonos la huella

cómo saber que nos harían sitio

entre sus escaseces más henchidas

y sin averiguarnos los fervores

ni mucho menos el grupo sanguíneo

abrirían de par en par sus gozos

y también sus catástrofes

para que nos sintiéramos

igualito que en casa


cómo saber que yo mismo iba a hallar

sábanas limpias desayunos abrazos

en pueyrredón y french

en canning y las heras

y en lince

y en barranco

y en arequipa al tres mil seiscientos

y en el vedado

y dondequiera


siempre hay calles que olvidan sus balazos

sus silencios de pizarra lunar

y eligen festejarnos recibirnos llorarnos

con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo

e inesperados pájaros entre flores y hollines

también plazas con pinos discretísimos

que preguntan señor cómo quedaron

sus acacias sus álamos

y los ojos se nos llenan de láminas

en rigor nuestros árboles están sufriendo como

por otra parte sufren los caballos la gente

los gorriones los paraguas las nubes

en un país que ya no tiene simulacros


es increíble pero no estoy solo

a menudo me trenzo con manos o con voces

o encuentro una muchacha para ir lluvia adentro

y alfabetizarme en su áspera hermosura

quién no sabe a esta altura que el dolor

es también un ilustre apellido


con éste o con aquélla nos miramos de lejos

y nos reconocemos por el rictus paterno

o la herida materna en el espejo

el llanto o la risa como nombres de guerra

ya que el llanto o la risa legales y cabales

son apenas blasones coberturas


estamos desarmados como sueño en andrajos

pero los anfitriones nos rearman de apuro

nos quieren como aliados y no como reliquias

aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas

para no repetirla


inermes como sueños así vamos

pero los anfitriones nos formulan preguntas

que incluyen su semilla de respuesta

y ponen sus palomas mensajeras y lemas

a nuestra tímida disposición

y claro sudamos los mismos pánicos

temblamos las mismas preocupaciones


a medida que entramos en el miedo

vamos perdiendo nuestra extranjería

ei enemigo es una niebla espesa

es el común denominador o

denominador plenipotenciario


es bueno reanudar el enemigo

de lo contrario puede acontecer

que uno se ablande al verlo tan odioso

el enemigo es siempre el mismo cráte

todavía no hay volcanes apagados


cuando nos escondemos a regar

la maceta con tréboles venéreos

aceitamos bisagras filosóficas

le ponemos candado a los ex domicilios

y juntamos las viudas militancias

y desobedecemos a los meteorólogos

soñamos con axilas y grupas y caricias

despertamos oliendo a naftalina

todos los campanarios nos conmueven

aunque tan solo duren en la tarde plomiza

y estemos abollados de trabajo


el recuerdo del mar cuando no hay mar

nos desventura la insolencia y la sangre

y cuando hay mar de un verde despiadado

la ola rompe en múltiples agüeros


uno de los problemas de esta vida accesoria

es que en cada noticia emigramos

siempre los pies alados livianísirnos

del que espera la señal de largada

y claro a medida que la señal no llega

nos aplacamos y nos convertimos

en herines apiñados y reumáticos


y bien esa maciza ingravidez

alza sus espirales de huelo en el lenguaje

hablamos ele botijas o gurises

y nos traducen pibe riñe guagua

suena ta o taluego

y es como si cantáramos desvergonzadamente

do jamás se pone el sol se pone el sol


y nos aceptan siempre

nos inventan a veces

nos lustran la morriña majadera

con la nostalgia que hubieran tenido

o que tuvieron o que van a tener

pero además nos muestran ayeres y anteayeres

la película entera a fin de que aprendamos

que la tragedia es ave migratoria

que los pueblos irán a contramuerte

y el destino se labra con las uñas


habrá que agradecerlo de por vida

acaso más que el pan y la cama y el techo

y los poros alertas del amo

r habrá que recordar con un exvoto

esa pedagogía solidaria y tangible


por lo pronto se sienten orgullosos

de entender que no vamos a quedarnos

porque claro hay un cielo

que nos gusta tener sobre la crisma

así uno va fundando las patrias interinas

segundas patrias siempre fueron buenas

cuando no nos padecen y no nos compadecen

simplemente nos hacen un lugar junto al fuego

y nos ayudan a mirar las llamas

porque saben que en ellas vemos nombres y bocas


es dulce y prodigiosa esta patria interina

con manos tibias que reciben dando

se aprende todo menos las ausencias

hay certidumbres y caminos rotos

besos rendidos y provisionales

brumas con barcos que parecen barcos

y lunas que reciben nuestra noche

con tangos marineras sones rumbas

y lo importante es que nos acompañan

con su futuro a cuestas y sus huesos


esta patria interina es dulce y honda

tiene la gracia de rememorarnos

de alcanzarnos noticias y dolores

como si recogiera cachorros de añoranza

y los diera a la suerte de los niños


de a poco percibimos los signos del paisaje

y nos vamos midiendo primero con sus nubes

y luego con sus rabias y sus glorias

primero con sus nubes

que unas veces son fibras filamentos

y otras veces tan redondas y plenas

como tetas de madre treinteañera

y luego con sus rabias y sus glorias

que nunca son ambiguas


acostumbrándonos a sus costumbres

llegamos a sentir sus ráfagas de historia

y aunque siempre habrá un nudo inaccesible

un útero de glorias que es propiedad privada

igual nuestra confianza izará sus pendones

y creeremos que un día que también que ojalá


aquí no me segrego

tampoco me segregan

hago de centinela de sus sueños

podemos ir a escote en el error

o nutrirnos de otras melancolías


algunos provenimos del durazno y la uva

otros vienen del mango y el mamey

y sin embargo vamos a encontrarnos

en la indócil naranja universal


el enemigo nos vigila acérrimo

él y sus corruptólogos husmean

nos aprenden milímetro a milímetro

estudian las estelas que deja el corazón

pero no pueden descifrar el rumbo

se les ve la soberbia desde lejos

sus llamas vuelven a lamer el cielo

chamuscando los talones de dios


su averno monopólico ha acabado

con el infierno artesanal de leviatán


es fuerte el enemigo y sin embargo

mientras la bomba eleva sus hipótesis

y todo se asimila al holocausto

una chiva tranquila una chiva de veras

prosigue masticando en el islote


ella solita derrotó al imperio

todos tendríamos que haber volado

a abrazar a esa hermana

ella sí demostró lo indemostrable

y fue excepción y regla todo junto

y gracias a esa chiva de los pueblos

ay nos quedamos sin apocalipsis


cuando sentimos el escalofrío

y los malos olores de la ruina

siempre es bueno saber que en algún meridiano

hay una chiva a lo mejor un puma

un ñandú una jutía una lombriz

un espermatozoide un feto una criatura

un hombre o dos un pueblo

una isla un archipiélago

un continente un mundo

tan firmes y tan dignos de seguir masticando

y destruir al destructor y acaso

desapocalipsarnos para siempre


es germinal y aguda esta patria interina

y nuestro desconsuelo integra su paisaje

pero también lo integra nuestro bálsamo


por supuesto sabemos desenrollar la risa

y madrugar y andar descalzos por la arena

narrar blancos prodigios a los niños

inventar minuciosos borradores de amor

y pasarlos en limpio en la alta noche

juntar pedazos de canciones viejas

decir cuentos de loros y gallegos

y de alemanes y de cocodrilos

y jugar al pingpong y a los actores

bailar el pericón y la milonga

traducir un bolero al alemán

y dos tangos a un vesre casi quechua

claro no somos una pompa fúnebre

usamos el derecho a la alegría


pero cómo ocultarnos los derrumbes

el canto se nos queda en estupor

hasta el amor es de pronto una culpa

nadie se ríe de los basiliscos

he visto a mis hermanos en mis patrias suplentes

postergar su alegría cuando muere la nuestra

y ese sí es un tributo inolvidable


por eso cuando vuelva


y algún día será

a mis tierras mis gentes y mi cielo

ojaló que el ladrillo que a puro riesgo traje

para mostrar al mundo cómo era mi casa

dure como mis duras devociones

a mis patrias suplentes compañeras

viva como un pedazo de mi vida

quede como un ladrillo en otra casa.


junio 1976

1.222
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Mucho Más Grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas

no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo de perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses
en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebras
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según
venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van

llegan los pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y
se van
pero vos
por favor
no
te vayas.
927
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Mucho Más Grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas

no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo de perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses
en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebras
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según
venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van

llegan los pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y
se van
pero vos
por favor
no
te vayas.
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