Poemas en este tema
Sociedad y el Mundo
Ernesto Cardenal
Epitafio Para Joaquín Pasos
Aquí pasaba a pie
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
844
Ernesto Cardenal
Epitafio Para Joaquín Pasos
Aquí pasaba a pie
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
844
Ernesto Cardenal
Epitafio Para Joaquín Pasos
Aquí pasaba a pie
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
844
Ernesto Cardenal
Epitafio Para Joaquín Pasos
Aquí pasaba a pie
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
por estas calles,
sin empleo ni puesto
Y sin un peso
Sólo poetas, putas
Pero
recordadle cuando
tengais puentes de concreto,
Grandes turbinas,
tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
La guardia nacional
anda buscando
a un hombre
un hombre espera
esta noche llegar
a la frontera
el nombre
de ese hombre
no se sabe
hay muchos
hombres más
enterrados en
una zanja
El número y
el nombre de esos
hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar
ni el número de zanjas.
La guardia nacional
anda buscando a un hombre
Un hombre espera
esta noche salir
de Nicaragua
844
Ernesto Cardenal
Epigrama
Todas las tardes paseaba
con su madre por la Landetrasse
Y en la esquina
de la Schmiedtor
todas las tardes
Estaba Hitler
esperándola para verla pasar
Los taxis y los omnibus
iban llenos de besos
Y los novios alquilaban botes
en el Danubio.
Pero él no sabía
bailar. Nunca se atrevió
a hablarte
Después pasaba sin su madre
con un cadete.
Y después
no volvió a pasar.
De ahí más tarde
la Gestapo
la anexión de Australia,
La guerra mundial.
con su madre por la Landetrasse
Y en la esquina
de la Schmiedtor
todas las tardes
Estaba Hitler
esperándola para verla pasar
Los taxis y los omnibus
iban llenos de besos
Y los novios alquilaban botes
en el Danubio.
Pero él no sabía
bailar. Nunca se atrevió
a hablarte
Después pasaba sin su madre
con un cadete.
Y después
no volvió a pasar.
De ahí más tarde
la Gestapo
la anexión de Australia,
La guerra mundial.
788
Ernesto Cardenal
Epigrama
En Costa Rica
cantan los carreteros
Caminan con
mandolinas en los caminos
Y las carreteras
van pintadas como lapas,
Y los bueyes van
con cintas de colores
Y campanitas
y flores en los cuernos.
Cuando es el corte
del café en Costa Rica,
Y las carretas van
cargadas de café.
Y hay bandas
en las plazas de los pueblos,
Y en San José
los balcones y ventanas
están llenos de muchachas y de flores
Y las muchachas
dan vueltas en el parque.
Y el presidente
camina a pie
en San José.
cantan los carreteros
Caminan con
mandolinas en los caminos
Y las carreteras
van pintadas como lapas,
Y los bueyes van
con cintas de colores
Y campanitas
y flores en los cuernos.
Cuando es el corte
del café en Costa Rica,
Y las carretas van
cargadas de café.
Y hay bandas
en las plazas de los pueblos,
Y en San José
los balcones y ventanas
están llenos de muchachas y de flores
Y las muchachas
dan vueltas en el parque.
Y el presidente
camina a pie
en San José.
593
Ernesto Cardenal
Epigrama
En Costa Rica
cantan los carreteros
Caminan con
mandolinas en los caminos
Y las carreteras
van pintadas como lapas,
Y los bueyes van
con cintas de colores
Y campanitas
y flores en los cuernos.
Cuando es el corte
del café en Costa Rica,
Y las carretas van
cargadas de café.
Y hay bandas
en las plazas de los pueblos,
Y en San José
los balcones y ventanas
están llenos de muchachas y de flores
Y las muchachas
dan vueltas en el parque.
Y el presidente
camina a pie
en San José.
cantan los carreteros
Caminan con
mandolinas en los caminos
Y las carreteras
van pintadas como lapas,
Y los bueyes van
con cintas de colores
Y campanitas
y flores en los cuernos.
Cuando es el corte
del café en Costa Rica,
Y las carretas van
cargadas de café.
Y hay bandas
en las plazas de los pueblos,
Y en San José
los balcones y ventanas
están llenos de muchachas y de flores
Y las muchachas
dan vueltas en el parque.
Y el presidente
camina a pie
en San José.
593
Ernesto Cardenal
Epigrama
Somoza desveliza
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
739
Ernesto Cardenal
Epigrama
Somoza desveliza
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
739
Ernesto Cardenal
Epigrama
Somoza desveliza
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
la estatua de Somoza
en el estadio Somoza.
No es que yo crea
que el pueblo
me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor
que vosotros
que la ordené yo mismo
ni tampoco
que pretenda pasar
con ella a la posteridad
Porque yo sé que
el pueblo la derribará
un día
Ni que haya querido
erigirme a mí mismo
en vida
el monumento que muerto
no me erigiréis vosotros:
Sino que erigí
esta estatua
porque sé que la odiáis
739
Ernesto Cardenal
Epigrama
Pero en la noche
ves tu arroz
y tus frijoles fritos,
con la cuajada
fresca,
y una tortilla caliente,
o un plátano asado,
lo comes sin guardaespaldas
y tu Jícara
de triste
no la prueba
primero un ayudante.
Y después tocas
si quieres en
tu guitarra
una canción
ranchera,
Y no dormís
rodeado de reflectores
y alambradas
y torreones.
ves tu arroz
y tus frijoles fritos,
con la cuajada
fresca,
y una tortilla caliente,
o un plátano asado,
lo comes sin guardaespaldas
y tu Jícara
de triste
no la prueba
primero un ayudante.
Y después tocas
si quieres en
tu guitarra
una canción
ranchera,
Y no dormís
rodeado de reflectores
y alambradas
y torreones.
649
Ernesto Cardenal
Epigrama
Se oyeron
unos tiros anoche
Se oyeron
del lado del cementerio.
Nadie sabe a
quien mataron,
o los mataron.
Nadie sabe nada.
Se oyeron unos tiros
anoche.
Eso es todo.
unos tiros anoche
Se oyeron
del lado del cementerio.
Nadie sabe a
quien mataron,
o los mataron.
Nadie sabe nada.
Se oyeron unos tiros
anoche.
Eso es todo.
773
Ernesto Cardenal
Epigrama
De pronto suena
en la noche una sirena
de alarma, larga,
larga,
El aullido lúgubre
de la sirena
de incendio o de
la ambulancia
blanca de muerte,
como el grito
de la cegua
en la noche,
que se acerca y
se acerca sobre las calles
y las cosas
y sube, sube,
y baja
y crece, crece,
baja y se aleja
creciendo y bajando.
no es incendio ni muerte:
es Somoza
que pasa.
en la noche una sirena
de alarma, larga,
larga,
El aullido lúgubre
de la sirena
de incendio o de
la ambulancia
blanca de muerte,
como el grito
de la cegua
en la noche,
que se acerca y
se acerca sobre las calles
y las cosas
y sube, sube,
y baja
y crece, crece,
baja y se aleja
creciendo y bajando.
no es incendio ni muerte:
es Somoza
que pasa.
773
Ernesto Cardenal
Epigrama
Todavía recuerdo
aquella calle
de faroles amarillos,
con aquella luna
llena entre los alambres
eléctricos
Y aquella estrella
en la esquina,
una radio lejana,
la torre de la merced
que daba aquellas
once:
Y la luz de oro
de tu puerta
abierta, en esa calle.
aquella calle
de faroles amarillos,
con aquella luna
llena entre los alambres
eléctricos
Y aquella estrella
en la esquina,
una radio lejana,
la torre de la merced
que daba aquellas
once:
Y la luz de oro
de tu puerta
abierta, en esa calle.
838
Ernesto Cardenal
Epigrama
Tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
781
Ernesto Cardenal
Epigrama
Tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
781
Ernesto Cardenal
Epigrama
Tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
veinte años
para reunir
veinte millones de pesos
pero nosotros
daríamos veinte millones de pesos
para no trabajar
como tú has trabajado
781
Ernesto Cardenal
Epigrama
Ni con joyas
de la joyería Morlock
ni con perfumes
de Dreyfus
ni con orqídeas
dentro de su
caja de música
ni con cadillac
sino solamente
con mis poemas
la conquisté
Y ella me prefiere,
aunque soy pobre,
a todos los
millones de Somoza
de la joyería Morlock
ni con perfumes
de Dreyfus
ni con orqídeas
dentro de su
caja de música
ni con cadillac
sino solamente
con mis poemas
la conquisté
Y ella me prefiere,
aunque soy pobre,
a todos los
millones de Somoza
1.131
Ernesto Cardenal
Epigrama
Yo he repartido
papeletas clandestinas
Gritando
¡Viva la Libertad!
en plena calle
deafiando a los
guardias armados
Yo participé en la
rebelión de abril
pero palidezco
cuando paso por tu casa
y tu sola mirada
me hace temblar.
papeletas clandestinas
Gritando
¡Viva la Libertad!
en plena calle
deafiando a los
guardias armados
Yo participé en la
rebelión de abril
pero palidezco
cuando paso por tu casa
y tu sola mirada
me hace temblar.
1.640
Ernesto Cardenal
Epigrama
Me contaron que
estabas enamorada de otro
Y entonces me
fui a mi cuarto
Y escribí ese
artículo contra
el gobierno
por el que estoy
preso.
estabas enamorada de otro
Y entonces me
fui a mi cuarto
Y escribí ese
artículo contra
el gobierno
por el que estoy
preso.
1.816
Ernesto Cardenal
Epigrama
Me contaron que
estabas enamorada de otro
Y entonces me
fui a mi cuarto
Y escribí ese
artículo contra
el gobierno
por el que estoy
preso.
estabas enamorada de otro
Y entonces me
fui a mi cuarto
Y escribí ese
artículo contra
el gobierno
por el que estoy
preso.
1.816
Ernesto Cardenal
Epigrama
Otros podrán
ganar mucho dinero
Pero yo he sacrificado
ese dinero
para escribir
estos cantos a ti
o a otra que cantaré
en vez de ti
o a nadie.
ganar mucho dinero
Pero yo he sacrificado
ese dinero
para escribir
estos cantos a ti
o a otra que cantaré
en vez de ti
o a nadie.
886
Ernesto Cardenal
Marcha Triunfal
Ya viene el General
ya ... el General
ya viene el General
montado en su caballo blanco, rodeado
de guardias y guardaespaldas y diputados y putas picadas
pasa debajo del arco triunfal
de papel
VIVA EL PARTIDO LIBERAL!
brillan en su pecho gordo sudado
las medallas color caca. Estallan
los cohetes. Toca la banda.
VIVA EL GENERAL SOMOZA! Sonríe
con el miedo, mirando a todos lados. Los cascos
del caballo resbalan en las revesadas de los picados
VIVA EL PARTIDO LIBERAL NACIONALISTA
ya ... el General
ya viene el General
montado en su caballo blanco, rodeado
de guardias y guardaespaldas y diputados y putas picadas
pasa debajo del arco triunfal
de papel
VIVA EL PARTIDO LIBERAL!
brillan en su pecho gordo sudado
las medallas color caca. Estallan
los cohetes. Toca la banda.
VIVA EL GENERAL SOMOZA! Sonríe
con el miedo, mirando a todos lados. Los cascos
del caballo resbalan en las revesadas de los picados
VIVA EL PARTIDO LIBERAL NACIONALISTA
905
Ernesto Cardenal
Marcha Triunfal
Ya viene el General
ya ... el General
ya viene el General
montado en su caballo blanco, rodeado
de guardias y guardaespaldas y diputados y putas picadas
pasa debajo del arco triunfal
de papel
VIVA EL PARTIDO LIBERAL!
brillan en su pecho gordo sudado
las medallas color caca. Estallan
los cohetes. Toca la banda.
VIVA EL GENERAL SOMOZA! Sonríe
con el miedo, mirando a todos lados. Los cascos
del caballo resbalan en las revesadas de los picados
VIVA EL PARTIDO LIBERAL NACIONALISTA
ya ... el General
ya viene el General
montado en su caballo blanco, rodeado
de guardias y guardaespaldas y diputados y putas picadas
pasa debajo del arco triunfal
de papel
VIVA EL PARTIDO LIBERAL!
brillan en su pecho gordo sudado
las medallas color caca. Estallan
los cohetes. Toca la banda.
VIVA EL GENERAL SOMOZA! Sonríe
con el miedo, mirando a todos lados. Los cascos
del caballo resbalan en las revesadas de los picados
VIVA EL PARTIDO LIBERAL NACIONALISTA
905