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Luis de Góngora y Argote
Inscripción Para El Sepulcro De Domínico Greco
De pórfido luciente dura llave
El pincel niega al mundo más süave,
Que dio espíritu a leño, vida a lino.
Su nombre, aun de mayor aliento dino
Que en los clarines de la Fama cabe,
El campo ilustra de ese mármol grave.
Venérale, y prosigue tu camino.
Yace el Griego. Heredó Naturaleza
Arte, y el Arte, estudio; Iris, colores;
Febo, luces si no sombras, Morfeo.
Tanta urna, a pesar de su dureza,
Lágrimas beba y cuantos suda olores
Corteza funeral de árbol sabeo.
Luis de Góngora y Argote
Para El Principio De La Historia Del Señor Rey Don Felipe Ii, De Luis De Cabrera
En aquel mármol, Rey siempre glorioso;
Sus cenizas allí tienen reposo,
Y dellas hoy él mismo aquí renace.
Con vuestra pluma vuela, y ella os hace,
Culto Cabrera, en nuestra edad famoso;
Con las suyas le hacéis victorïoso
Del Francés, Belga, Lusitano, Trace.
Plumas de un Fénix tal, y en vuestra mano,
¿Qué tiempo podrá haber que las consuma,
Y qué invidia ofenderos, sino en vano?
Escriba lo que vieron, tan gran pluma,
De los dos mundos, uno y otro plano,
De los dos mares, una y otra espuma.
Luis de Góngora y Argote
Para El Principio De La Historia Del Señor Rey Don Felipe Ii, De Luis De Cabrera
En aquel mármol, Rey siempre glorioso;
Sus cenizas allí tienen reposo,
Y dellas hoy él mismo aquí renace.
Con vuestra pluma vuela, y ella os hace,
Culto Cabrera, en nuestra edad famoso;
Con las suyas le hacéis victorïoso
Del Francés, Belga, Lusitano, Trace.
Plumas de un Fénix tal, y en vuestra mano,
¿Qué tiempo podrá haber que las consuma,
Y qué invidia ofenderos, sino en vano?
Escriba lo que vieron, tan gran pluma,
De los dos mundos, uno y otro plano,
De los dos mares, una y otra espuma.
Luis de Góngora y Argote
Para El Principio De La Historia Del Señor Rey Don Felipe Ii, De Luis De Cabrera
En aquel mármol, Rey siempre glorioso;
Sus cenizas allí tienen reposo,
Y dellas hoy él mismo aquí renace.
Con vuestra pluma vuela, y ella os hace,
Culto Cabrera, en nuestra edad famoso;
Con las suyas le hacéis victorïoso
Del Francés, Belga, Lusitano, Trace.
Plumas de un Fénix tal, y en vuestra mano,
¿Qué tiempo podrá haber que las consuma,
Y qué invidia ofenderos, sino en vano?
Escriba lo que vieron, tan gran pluma,
De los dos mundos, uno y otro plano,
De los dos mares, una y otra espuma.
Luis de Góngora y Argote
Para Lo Mismo
Letras contiene este volumen grave;
Plumas siempre gloriosas, no del ave
Cuyo túmulo son aromas tantas:
De aquel sí, cuyas hoy cenizas santas
Breve pórfido sella en paz suave;
Que en poco mármol mucho Fénix cabe,
Si altamente negado a nuestras plantas.
De sus hazañas, pues, hoy renacido,
Debe a Cabrera el Fénix, debe el mundo
Cuantas segundas bate plumas bellas.
A Cabrera español Livio segundo
Eternizado, cuando no ceñido
De iguales hojas que Filipo estrellas.
Luis de Góngora y Argote
Para Lo Mismo
Letras contiene este volumen grave;
Plumas siempre gloriosas, no del ave
Cuyo túmulo son aromas tantas:
De aquel sí, cuyas hoy cenizas santas
Breve pórfido sella en paz suave;
Que en poco mármol mucho Fénix cabe,
Si altamente negado a nuestras plantas.
De sus hazañas, pues, hoy renacido,
Debe a Cabrera el Fénix, debe el mundo
Cuantas segundas bate plumas bellas.
A Cabrera español Livio segundo
Eternizado, cuando no ceñido
De iguales hojas que Filipo estrellas.
Luis de Góngora y Argote
Para Lo Mismo
Letras contiene este volumen grave;
Plumas siempre gloriosas, no del ave
Cuyo túmulo son aromas tantas:
De aquel sí, cuyas hoy cenizas santas
Breve pórfido sella en paz suave;
Que en poco mármol mucho Fénix cabe,
Si altamente negado a nuestras plantas.
De sus hazañas, pues, hoy renacido,
Debe a Cabrera el Fénix, debe el mundo
Cuantas segundas bate plumas bellas.
A Cabrera español Livio segundo
Eternizado, cuando no ceñido
De iguales hojas que Filipo estrellas.
Luis de Góngora y Argote
A Don Antonio De Las Infantas, En La Muerte De Una Señora Con Quien Estaba Concertado De Casa
De una y otra verde rama obscura,
A los pinos dejando de Segura
Su urna lagrimosa, en son doliente,
Llora el Betis, no lejos de su fuente,
En poca tierra ya mucha hermosura:
Tiernos rayos en una piedra dura
De un sol antes caduco que luciente.
¡Cuán triste sobre el pórfido se mira
Casta Venus llorar su cuarta gracia,
Si lágrimas las perlas son que vierte!
¡Oh Antonio, oh tú del músico de Tracia
Prudente imitador! Tu dulce lira
Sus privilegios rompa hoy a la muerte.
Luis de Góngora y Argote
A La Purísima Concepción De Nuestra Señora
Verso ajeno:
Virgen pura, si el Sol, Luna y estrellas.
GLOSA
Si ociosa no, asistió Naturaleza
Incapaz a la tuya, oh gran Señora,
Concepción limpia, donde ciega ignora
Lo que muda admiró de tu pureza.
Díganlo, oh Virgen, la mayor belleza
Del día, cuya luz tu manto dora,
La que calzas nocturna brilladora,
Los que ciñen carbunclos tu cabeza.
Pura la Iglesia ya, pura te llama
La Escuela, y todo pío afecto sabio
Cultas en tu favor da plumas bellas.
¿Qué mucho, pues, si aun hoy sellado el labio,
Si la naturaleza aun hoy te aclama
Virgen pura, si el Sol, Luna y estrellas?
Luis de Góngora y Argote
A La Purísima Concepción De Nuestra Señora
Verso ajeno:
Virgen pura, si el Sol, Luna y estrellas.
GLOSA
Si ociosa no, asistió Naturaleza
Incapaz a la tuya, oh gran Señora,
Concepción limpia, donde ciega ignora
Lo que muda admiró de tu pureza.
Díganlo, oh Virgen, la mayor belleza
Del día, cuya luz tu manto dora,
La que calzas nocturna brilladora,
Los que ciñen carbunclos tu cabeza.
Pura la Iglesia ya, pura te llama
La Escuela, y todo pío afecto sabio
Cultas en tu favor da plumas bellas.
¿Qué mucho, pues, si aun hoy sellado el labio,
Si la naturaleza aun hoy te aclama
Virgen pura, si el Sol, Luna y estrellas?
Luis de Góngora y Argote
Oh, Bien Haya Jaén, Que En Lienzo Prieto
De luces mil de sebo salpicado
Su túmulo paró, y de pie quebrado
En dos antiguas trovas sin conceto.
Écija se ha esmerado, yo os prometo,
Que en bultos de papel y pan mascado
Gastó gran suma, aunque no han acabado
Entre catorce abades un soneto.
Todo es obras de araña con Baeza,
Donde el fiel vasallo el regimiento
Pinos corta, bayetas solicita:
Hallaron dos, y toman una pieza
Para el tumbo real o monimento
¡Nunca muriera doña Margarita!
Luis de Góngora y Argote
Oh, Bien Haya Jaén, Que En Lienzo Prieto
De luces mil de sebo salpicado
Su túmulo paró, y de pie quebrado
En dos antiguas trovas sin conceto.
Écija se ha esmerado, yo os prometo,
Que en bultos de papel y pan mascado
Gastó gran suma, aunque no han acabado
Entre catorce abades un soneto.
Todo es obras de araña con Baeza,
Donde el fiel vasallo el regimiento
Pinos corta, bayetas solicita:
Hallaron dos, y toman una pieza
Para el tumbo real o monimento
¡Nunca muriera doña Margarita!
Luis de Góngora y Argote
A La Memoria De La Muerte Y Del Infierno
Penetrad sin temor, memorias mías,
Por donde ya el verdugo de los días
Con igual pie dio pasos desiguales.
Revolved tantas señas de mortales,
Desnudos huesos y cenizas frías,
A pesar de las vanas, si no pías,
Caras preservaciones orientales.
Bajad luego al abismo, en cuyos senos
Blasfeman almas, y en su prisión fuerte
Hierros se escuchan siempre, y llanto eterno,
Si queréis, oh memorias, por lo menos
Con la muerte libraros de la muerte,
Y el infierno vencer con el infierno.
Luis de Góngora y Argote
En La Misma Ocasión
(Luces brillando aquel, este centellas)
Crespo volumen vio de plumas bellas
Nacer la gala más vistosamente,
Que obscura el vuelo, y con razón doliente,
De la perla católica que sellas,
A besar te levantas las estrellas,
Melancólica aguja, si luciente.
Pompa eres de dolor, seña no vana
De nuestra vanidad. Dígalo el viento,
Que ya de aromas, ya de luces, tanto
Humo te debe. ¡Ay, ambición humana,
Prudente pavón hoy con ojos ciento,
Si al desengaño se los das y al llanto!
Luis de Góngora y Argote
En La Misma Ocasión
(Luces brillando aquel, este centellas)
Crespo volumen vio de plumas bellas
Nacer la gala más vistosamente,
Que obscura el vuelo, y con razón doliente,
De la perla católica que sellas,
A besar te levantas las estrellas,
Melancólica aguja, si luciente.
Pompa eres de dolor, seña no vana
De nuestra vanidad. Dígalo el viento,
Que ya de aromas, ya de luces, tanto
Humo te debe. ¡Ay, ambición humana,
Prudente pavón hoy con ojos ciento,
Si al desengaño se los das y al llanto!
Luis de Góngora y Argote
Del Túmulo Que Hizo Córdoba En Las Honras De La Señora Reina Doña Margar
Nos decís la mudanza, estando queda;
Pira, no de aromática arboleda,
Si a más gloriosa Fénix construida;
Bajel en cuya gabia esclarecida
Estrellas, hijas de otra mejor Leda,
Serenan la Fortuna, de su rueda
La volubilidad reconocida,
Farol luciente sois, que solicita
La razón, entre escollos naufragante,
Al puerto; y a pesar de lo luciente,
Obscura concha de una Margarita
Que, rubí en caridad, en fe diamante,
Renace a nuevo Sol en nuevo Oriente.
Luis de Góngora y Argote
Al Padre Francisco De Castro, De Su Libro Retórica
O el de Arpinas dulcísimo abogado
Merecieran gozar, más enseñado
Éste quedara, aquél más elocuente,
Del bien decir bebiendo en la alta fuente,
Que en tantos ríos hoy se ha desatado
Cuantos en culto estilo nos ha dado
Libros vuestra Retórica excelente.
Vos reducís, oh Castro, a breve suma
El difuso canal desta agua viva;
Trabajo tal el tiempo no consuma,
Pues de laurel ceñido y sacra oliva,
Hacéis a cada lengua, a cada pluma,
Que hable néctar y que ambrosía escriba.
Luis de Góngora y Argote
Al Padre Francisco De Castro, De Su Libro Retórica
O el de Arpinas dulcísimo abogado
Merecieran gozar, más enseñado
Éste quedara, aquél más elocuente,
Del bien decir bebiendo en la alta fuente,
Que en tantos ríos hoy se ha desatado
Cuantos en culto estilo nos ha dado
Libros vuestra Retórica excelente.
Vos reducís, oh Castro, a breve suma
El difuso canal desta agua viva;
Trabajo tal el tiempo no consuma,
Pues de laurel ceñido y sacra oliva,
Hacéis a cada lengua, a cada pluma,
Que hable néctar y que ambrosía escriba.
Luis de Góngora y Argote
Para La Cuarta Parte De La Pontificial Del Doctor Babia
Poema, si no a números atado,
De la disposición antes limado
Y de la erudición después lamido,
Historia es culta, cuyo encanecido
Estilo, si no métrico, peinado,
Tres ya pilotos del bajel sagrado
Hurta al tiempo y redime del olvido.
Pluma, pues, que claveros celestiales
Eterniza en los bronces de su historia,
Llave es ya de los tiempos, y no pluma.
Ella a sus nombres puertas inmortales
Abre, no de caduca, no, memoria,
Que sombras sella en túmulos de espuma.
Luis de Góngora y Argote
Para La Cuarta Parte De La Pontificial Del Doctor Babia
Poema, si no a números atado,
De la disposición antes limado
Y de la erudición después lamido,
Historia es culta, cuyo encanecido
Estilo, si no métrico, peinado,
Tres ya pilotos del bajel sagrado
Hurta al tiempo y redime del olvido.
Pluma, pues, que claveros celestiales
Eterniza en los bronces de su historia,
Llave es ya de los tiempos, y no pluma.
Ella a sus nombres puertas inmortales
Abre, no de caduca, no, memoria,
Que sombras sella en túmulos de espuma.
Luis de Góngora y Argote
En La Muerte De Doña Guiomar De Sa, Mujer De Juan Fernández De Espinosa
Su ya esplendor purpúreo casta rosa,
Que en planta dulce un tiempo, si espinosa,
Gloria del Sol, lisonja fue del viento.
El mismo que espiró suave aliento
Fresca, espira marchita y siempre hermosa;
No yace, no, en la tierra, mas reposa,
Negándole aun el hado lo violento.
Sus hojas sí, no su fragancia, llora
En polvo el patrio Betis, hojas bellas,
Que aun en polvo el materno Tejo dora.
Ya en nuevos campos una es hoy de aquellas
Flores que ilustra otra mejor Aurora,
Cuyo caduco aljófar son estrellas.
Luis de Góngora y Argote
A Lo Poco Que Hay Que Fiar De Los Favores De Los Cortesanos
De cudicioso gasta o lisonjero
Con todos estos príncipes de acero
Que me han desempedrado las encías?
Nunca yo tope con Sus Señorías,
Sino con media libra de carnero,
Tope manso, alimento verdadero,
De Jesuítas sanctas Compañías.
Con nadie hablo, todos son mis amos,
Quien no me da, no quiero que me cueste;
Que un árbol grande tiene gruesos ramos.
No me pidan que fíe ni que preste,
Sino que algunas veces nos veamos,
Y sea el fin de mi soneto éste.
Luis de Góngora y Argote
De Un Caballero Que Llamó Soneto A Un Romance
A un descendiente de don Peranzules;
Templáronle al momento dos baúles
Con más cuerdas que jarcias un navío.
Cantáronle de cierto amigo mío
Un desafío campal de dos Gazules,
Que en ser por unos ojos entreazules
Fue peor que gatesco el desafío.
Romance fue el cantado, y que no pudo
Dejarle de entender, si el muy discreto
No era sordo, o el músico era mudo.
Y de que le entendió yo os lo prometo,
Pues envió a decir con don Bermudo:
«Que vuelvan a cantar aquel soneto».
Luis de Góngora y Argote
De Un Caballero Que Llamó Soneto A Un Romance
A un descendiente de don Peranzules;
Templáronle al momento dos baúles
Con más cuerdas que jarcias un navío.
Cantáronle de cierto amigo mío
Un desafío campal de dos Gazules,
Que en ser por unos ojos entreazules
Fue peor que gatesco el desafío.
Romance fue el cantado, y que no pudo
Dejarle de entender, si el muy discreto
No era sordo, o el músico era mudo.
Y de que le entendió yo os lo prometo,
Pues envió a decir con don Bermudo:
«Que vuelvan a cantar aquel soneto».