Una piedra de buen tamaño, cubierta por el agua ha — Leonardo da Vinci
Una piedra de buen tamaño, cubierta por el agua hasta hacía poco, se mostraba sobre un lugar elevado, en el límite de un bosquecillo deleitoso y junto a un áspero camino. Rodeábanla hierbas y diversas flores de bellos colores, pero al ver las muchas piedras que debajo de ella estaban desparramadas en el camino, entrole el deseo de dejarse caer sobre ellas, diciéndose a sí misma: «¿Qué hago yo aquí con estas hierbas? Es en compañía de estas hermanas mías donde deseo instalarme».
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