Tener descendientes; sólo eso le otorga al ser humano estabilidad, coherencia y capacidad de renuncia; es la mejor educación. Son siempre los padres los que son educados por los hijos, por los hijos en todos los sentidos de la palabra, también en el sentido espiritual. Sólo nuestras obras y nuestros alumnos proporcionan la brújula y la gran dirección a la nave de nuestra vida.