Aun suponiendo que ella me ame, ¡cuán fastidiosa l — Friedrich Nietzsche
Aun suponiendo que ella me ame, ¡cuán fastidiosa llegará a serme a la larga! Y en el supuesto de que no me ame, ¡entonces sí que llegará a serme fastidiosa a la larga! Se trata tan sólo de dos especies distintas de fastidio. ¡Casémonos, pues!
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