A uno su díscolo y malicioso hijo había estado mar — Friedrich Nietzsche

A uno su díscolo y malicioso hijo había estado martirizándolo tanto durante el día entero que al anochecer lo mató a golpes y, respirando aliviado, dijo al resto de la familia: «¡Bueno!, ¡ahora podemos dormir tranquilos!». ¿Qué sabemos de a qué podrían arrastrarnos las circunstancias?

¿De qué somos capaces?

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