Llegaron dos soldados y me prendieron. Me defendí, — Franz Kafka
Llegaron dos soldados y me prendieron. Me defendí, pero me agarraron con firmeza. Me llevaron ante su señor, un oficial. ¡Qué uniforme tan multicolor! «Qué quiere de mí, yo soy un civil», dije. El oficial sonrió y dijo: «Tú eres un civil, pero eso no nos impide detenerte. Los militares tienen poder sobre todo».
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