La única manera de escapar de los efectos corruptores de los elogios es seguir trabajando.

Citado por Lincoln Barnett, «On His Centennial, the Spirit of Einstein Abides in Princeton», Smithsonian, febrero de 1979, p. 74.

2 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.