En honra de la naturaleza humana puede decirse que, excepto cuando interviene el egoísmo, está más dispuesta a amar que a odiar. El odio, por medio de un procedimiento silencioso y gradual, se puede transformar hasta en amor, siempre que a ello no se opongan nuevas causas que mantengan vivo el sentimiento primero de hostilidad
5 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.