El amor nace súbitamente, sin más pensar, por temp — Jean de La Bruyère
El amor nace súbitamente, sin más pensar, por temperamento o por debilidad, un rasgo de belleza nos detiene y nos decide. La amistad, por el contrario, se forma poco a poco, con el tiempo, por la práctica, por un largo trato
Comentarios (0)
Iniciar sesión
para publicar un comentario.
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.