Miedo A La Vida

Tengo miedo, Señor, pero no de la noche,
tampoco de la sombra, menos de la tiniebla;
es miedo de la aurora —refulgente derroche—
como miedo del mundo, cuando el mundo se puebla.

Tengo miedo, Señor, no por valerme sola
ni por triste aislamiento o apartado retiro,
tengo miedo a la gente, a la imponente ola,
el vaivén de los seres en asfixiante giro.

Tengo miedo, Señor, de enfrentarme a la vida
con tantas exigencias, compromisos, deberes;
de no cumplir Contigo, no ser agradecida,
dejándome llevar de errados procederes.
Y temiendo en el día naturales contiendas,
te ruego: oye mi voz para que me defiendas.
1.339 Visualizaciones
Compartir

Comentarios (1)

Iniciar sesión para publicar un comentario.
fernanda
fernanda
2021-06-08

esta muy bonito este Tengo miedo, Señor, no por valerme sola ni por triste aislamiento o apartado retiro, tengo miedo a la gente, a la imponente ola, el vaivén de los seres en asfixiante giro.