Lista de Poemas

Nocturno De Los Ángeles

Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.

Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del DESEO formarían una enorme cicatriz luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún
que las otras.
Y esa constelación sería como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempre.

De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas...

Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.

El río de la calle queda desierto un instante.
Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.

Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.

¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.

Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su encarnación
misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con
los mortales.

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Identificación y contexto básico

Xavier Villaurrutia Sowell fue un poeta, ensayista, dramaturgo y crítico de teatro mexicano. Nació el 27 de octubre de 1903 y falleció el 25 de diciembre de 1950. Provenía de una familia de clase media alta y su contexto cultural estaba marcado por las corrientes intelectuales de la época en México. Fue ciudadano mexicano y su lengua de escritura fue el español.

Infancia y formación

Su infancia transcurrió en un ambiente familiar acomodado. Realizó sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria y posteriormente cursó la carrera de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde joven mostró un gran interés por la literatura, la filosofía y las artes, influenciado por lecturas de autores clásicos y contemporáneos. Fue un ávido lector y un autodidacta en muchos aspectos de su formación intelectual.

Trayectoria literaria

Villaurrutia comenzó a escribir poesía desde su juventud. Su obra poética se puede dividir en varias etapas, marcadas por una evolución estilística y temática. Publicó en importantes revistas literarias de la época, como "Revista de Occidente" y "Contemporáneos", esta última fundada por él y un grupo de intelectuales de su generación. También tuvo una destacada labor como crítico de teatro y ensayista.

Obra, estilo y características literarias

Sus obras poéticas más importantes incluyen "Ómnibus de pregunta" (1922), "Reflejos" (1924), "Dwelling" (1928), "Nocturnos" (1935) y "Poesía" (1948). Los temas recurrentes en su obra son la muerte, la soledad, la melancolía, el amor, la noche y la búsqueda de identidad. Su estilo se caracteriza por la depuración del lenguaje, la musicalidad, el uso de imágenes sugerentes y una atmósfera de misterio y desasosiego. Trabajó principalmente con formas poéticas tradicionales pero también experimentó con el verso libre. Su voz poética es introspectiva, lírica y a menudo elegíaca.

Contexto cultural e histórico

Perteneció a la generación de "Los Contemporáneos", un grupo de intelectuales y artistas que marcaron un hito en la cultura mexicana. Vivió en un México postrevolucionario, un período de efervescencia cultural y de búsqueda de una identidad nacional. Su obra dialogó con las corrientes vanguardistas europeas, pero siempre mantuvo una profunda conexión con la sensibilidad mexicana.

Vida personal

Villaurrutia tuvo relaciones afectivas importantes que se reflejaron en su poesía. Fue conocido por su discreción en cuanto a su vida privada. Mantuvo amistades significativas con otros intelectuales de "Los Contemporáneos", como Salvador Novo y Jorge Cuesta. Su labor profesional se extendió a la docencia y a la administración cultural.

Reconocimiento y recepción

En vida, Villaurrutia gozó de un considerable reconocimiento en los círculos literarios, aunque su obra fue a menudo vista como hermética por algunos críticos. Tras su muerte, su figura y obra adquirieron mayor proyección, consolidándose como uno de los poetas esenciales de la literatura mexicana. Su poesía ha sido traducida a varios idiomas.

Influencias y legado

Fue influenciado por poetas como Baudelaire, Rimbaud, T.S. Eliot y Octavio Paz. Su legado es fundamental para la poesía mexicana, y su influencia se percibe en generaciones posteriores de poetas que adoptaron su rigor formal, su profundidad temática y su maestría del lenguaje.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Villaurrutia ha sido objeto de numerosos estudios críticos que analizan su complejidad temática y estilística. Se ha interpretado su poesía como una exploración de la condición humana, de la dualidad entre el ser y el parecer, y de la inevitable presencia de la muerte.

Infancia y formación

Se dice que Villaurrutia era una persona muy reservada y detallista. Sus hábitos de escritura eran metódicos, y se dice que revisaba exhaustivamente sus textos. Su interés por el teatro fue tal que llegó a escribir obras y a ser un referente en la crítica especializada.

Muerte y memoria

Xavier Villaurrutia falleció a causa de una enfermedad. Su muerte temprana dejó un vacío en las letras mexicanas. Sus obras han sido reeditadas y su poesía sigue siendo estudiada y admirada por su calidad estética y su profundidad existencial.