Lista de Poemas

Soneto Sobre La Red De Amor

Dígame quién lo sabe: ¿cómo es hecha
la red de Amor, que tanta gente prende?
¿Y cómo, habiendo tanto que la tiende,
no está del tiempo ya rota o deshecha?

¿Y cómo es hecho el arco que Amor flecha,
pues hierro ni valor se le defiende?
¿Y cómo o dónde halla, o quién le vende,
de plomo, plata y oro tanta flecha?

Y si dicen que es niño, ¿cómo viene
a vencer los gigantes? Y si es ciego,
¿cómo toma al tirar cierta la mira?

Y si, como se escribe, siempre tiene
en una mano el arco, en otra el fuego,
¿cómo tiende la red y cómo tira?
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¡oh, Celos, Mal De Cien Mil Males Lleno

¡Oh, celos, mal de cien mil males lleno,
interior daño, poderoso y fuerte,
peor mil veces que rabiosa muerte,
pues bastas a turbar lo más sereno!

Ponzoñosa serpiente, que en el seno
te crías, donde vienes a hacerte
en próspero sujeto adversa suerte
y en sabroso manjar crüel veneno.

¿De cuál valle infernal fuiste salido?
¿Cuál furia te formó?, porque natura
nada formó que no sirviese al hombre.

¿En qué constelación fuiste nacido?
Porque no sólo mata tu figura,
pero basta a más mal sólo tu nombre.
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Ya Se Acerca, Señor, O Ya Es Llegada

Ya se acerca, señor, o ya es llegada
la edad gloriosa en que promete el cielo
una grey y un pastor solo en el suelo,
por suerte a vuestros tiempos reservada.

Ya tan alto principio, en tal jornada,
os muestra el fin de nuestro santo celo
y anuncia al mundo, para más consuelo,
un Monarca, un Imperio y una Espada.

Ya el orbe de la tierra siente en parte
y espera en todo vuestra monarquía,
conquistada por vos en justa guerra.

Que a quien ha dado Cristo su estandarte,
dará el segundo más dichoso día
en que, vencido el mar, venza la tierra.
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En Extrema Pasión Vivía Contento

En extrema pasión vivía contento
por vos, señora, y cuando más sentía,
sólo un mirarme o veros, deshacía
o, al menos, aliviaba mi tormento.

Hora quisistes que de fundamento
cayese en tierra la esperanza mía
con declararme lo que no entendía,
de torpe, hasta aquí mi entendimiento.

De esto nació un desdén por cuya mano
en término muy corto se ha deshecho
la fábrica que Amor hizo en mil años.

Yo miro, ya seguro desde el llano,
el risco en que me vi y el paso estrecho,
quedando ya seguro de mis daños.
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Huir Procuro El Encarecimiento

Huir procuro el encarecimiento,
no quiero que en mis versos haya engaño,
sino que muestren mi dolor tamaño
cual le siente en efeto el sentimiento.

Que mostrándole tal cual yo le siento
será tan nuevo al mundo y tan extraño
que la memoria sola de mi daño
a muchos pondrá aviso y escarmiento.

Así, leyendo o siéndoles contadas
mis pasiones, podrán luego apartarse
de seguir el error de mis pisadas

y a más seguro puerto enderezarse,
do puedan con sus naves despalmadas
en la tormenta deste mar salvarse.
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Identificación y contexto básico

El poeta español Hernando de Acuña es una figura destacada del Siglo de Oro español, conocido principalmente por su obra poética. Nació en el seno de una familia noble y su vida transcurrió durante un periodo de esplendor y transformación en la literatura española. Su nacionalidad era española y su lengua de escritura el castellano. Vivió en un contexto histórico marcado por la consolidación del Imperio Español y el florecimiento de las artes y las letras.

Infancia y formación

Detalles específicos sobre su infancia y formación no son ampliamente documentados en fuentes accesibles, pero se presume que, como miembro de la nobleza, recibió una educación esmerada acorde a su estatus social. Es probable que su formación incluyera estudios humanísticos y la familiarización con la literatura clásica y renacentista, lo que sentaría las bases para su desarrollo como poeta.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Hernando de Acuña se sitúa en la segunda mitad del siglo XVI. Se le considera un seguidor de la línea marcada por Garcilaso de la Vega, adaptando y depurando las formas y temas del Renacimiento italiano al castellano. Su obra se caracteriza por la elegancia, la musicalidad y la expresión de sentimientos amorosos, a menudo teñidos de melancolía y reflexión sobre el paso del tiempo. Su contribución principal reside en la consolidación de la lírica petrarquista en España.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Acuña se inscribe dentro de la lírica renacentista española. Sus composiciones poéticas, a menudo sonetos y otras formas breves, abordan temas como el amor idealizado, la belleza de la amada, la ausencia y la fugacidad de la vida. Su estilo se distingue por la claridad, la armonía y una cuidada selección léxica, buscando la perfección formal y la expresión contenida de las emociones. Se le asocia con la corriente del petrarquismo y su obra muestra una depurada técnica poética, heredera de Garcilaso.

Contexto cultural e histórico

Acuña vivió en la España de Felipe II, un periodo de consolidación imperial pero también de tensiones religiosas y políticas. Culturalmente, fue la época de máximo esplendor del Renacimiento español, con una efervescencia literaria que dio lugar a grandes obras en poesía, prosa y teatro. Perteneció a una generación de poetas que, tras Garcilaso, se esforzaron por asimilar y adaptar las innovaciones del Renacimiento italiano, sentando las bases de la que sería la Edad de Oro de la literatura española.

Vida personal

La información sobre la vida personal de Hernando de Acuña es escasa. Se sabe que pertenecía a una familia hidalga de Valladolid y que ocupó cargos como el de alcaide del castillo de Simancas. Su vida parece haber estado marcada por el servicio a la Corona y por un compromiso con la creación literaria. No se tienen registros amplios sobre sus relaciones afectivas o familiares que hayan trascendido de forma significativa.

Reconocimiento y recepción

Aunque no alcanzó la fama de otros coetáneos, Hernando de Acuña fue reconocido en su tiempo como un poeta de calidad. Su obra circuló en manuscritos y fue incluida en diversas antologías poéticas, lo que atestigua su apreciación por parte de otros literatos y lectores de la época. Su labor fue fundamental para la difusión y consolidación de la poesía petrarquista en España, siendo un referente para generaciones posteriores.

Influencias y legado

Acuña recibió la influencia directa de Garcilaso de la Vega, a quien admiraba profundamente, y, a través de él, de Petrarca. Su legado reside en su contribución a la lírica renacentista española, perfeccionando las formas italianas y adaptándolas con maestría. Su obra sirvió de modelo para otros poetas posteriores que buscaron la elegancia y la contención expresiva en la poesía amorosa.

Interpretación y análisis crítico

La crítica literaria ha destacado en la obra de Acuña su equilibrio entre la forma y el contenido, su depurada técnica y su capacidad para expresar la melancolía y la idealización amorosa de manera contenida y elegante. Se le reconoce por haber sabido mantener la inspiración garcilasiana, añadiendo su propio matiz de sensibilidad y refinamiento formal.

Infancia y formación

Se sabe que Hernando de Acuña era un servidor del rey Felipe II y que ocupó el cargo de alcaide del castillo de Simancas, lo que le proporcionó un cierto estatus y estabilidad para dedicarse a su actividad literaria. A pesar de la escasez de detalles biográficos, su obra poética revela una sensibilidad particular y un conocimiento profundo de los cánones estéticos de su tiempo.

Muerte y memoria

Hernando de Acuña falleció en Valladolid. Su memoria perdura principalmente a través de su obra poética, que fue recogida y preservada, permitiendo su estudio y apreciación por parte de las generaciones venideras. Su contribución a la lírica del Siglo de Oro español lo mantiene como una figura relevante en la historia de la literatura.