Lista de Poemas

La Copa De Diamante

Tal vez por un capricho más triste que galante
cuente un día una historia que casi no es de amor.
Tal vez estés ausente, o acaso estés delante,
pero si estás delante lo contaré mejor.

Diré que hubo una copa tallada de diamante,
una flor sin rocío y un blanco surtidor.
Pero aunque se moría de sed un caminante
le negaron el agua para regar la flor.

Como ves es una historia que puede no ser mía,
pues habla de un suceso que ocurre cada día;
burlar a un vagabundo, negar una merced.

Pero al fin de este cuento vulgar y cotidiano,
tú sentirás la copa de diamante en tu mano,
y yo estaré de nuevo muriéndome de sed.
706

Los Otros

Las riendas de mi vida las sujetan tus manos,
y aunque impacientes piafan mis potros —mis instintos—,
con tus débiles músculos los sometes. Son vanos
mis intentos de fuga, oyendo los lejanos
relinchos de otros potros, que entre los laberintos
galopan y que arrastran la crin por los pantanos...

Pero no olvides nunca que mis potros salvajes
esperan un instante, que acechan un descuido...
Yo te he dado sus riendas, leves como celajes...
Quizás con ellos puedas como yo no he podido...

¡Sujeta bien las riendas!... Mide por su impaciencia
la libertad que ansían... Yo sufriré el castigo
que merezca un instante tuyo de indiferencia...

¡Ah, y no olvides tampoco que ellos, en la violencia
de la arrancada, pueden arrastrarte consigo!...
564

Inesperadamente

Inesperadamente tu amor llega a mi vida,
mujer de besos hondos y plenitud creciente,
como brota un retoño de una rama caída,
como en un río seco renace la corriente.

Llegas como las nubes, inesperadamente;
inesperadamente llegas como el verano,
para dejarme el peso de una sombra en la frente
y un dolor de raíces profundas en las manos.

Y es que tu boca alegre me inspira un beso triste,
y en tus ojos cercanos veo un mirar ausente,
porque sé que algún día, lo mismo que viniste,
te me irás de los brazos, inesperadamente...
615

El Falso Amor

Un amor que pregunta, si es virtud o es pecado,
la fuerza que lo agita, eso es el amor soñado.
Un amor que se esconde, porque teme al futuro,
puede ser un amor, pero no es el más puro.

Un amor que se escapa de su propio sentido,
es la rama del árbol sin la gloria del nido.
Un amor que razona, que contrata su ensueño,
inevitablemente será un amor pequeño.

Un amor que me exige preceptos y rituales,
con dudas aritméticas y páginas legales...
Ese no es el amor que soñaba ofrecerte
para toda la vida, sobre toda la muerte.

Si tu amor es tan pobre, recuérdame perdido:
cuando es poco el amor, ¡Vale más el olvido!
1.338

El Nombre Olvidado

Voy andando en el tiempo de otro día,
alma sin nombre, nombre en el olvido;
te vi en un sueño y te he reconocido,
quizá porque en tu frente amanecía.

Y hoy es ayer en este parque viejo
donde está esperando, sombra leve,
como un olor de lluvia que no llueve,
como una niña ciega ante el espejo.

Pero eres tú, tan mía y tan ajena,
de un modo tan confuso y tan sencillo,
como el brillo redondo de un anillo
que no se sabe quién perdió en la arena.

Y yo soy la ternura de aquel hombre
que tú quisiste, ya no importa cuando,
y el tiempo se detiene, y sigo andando.
805

La Mujer Sin Nombre

Por ti escribo estos versos, aunque no sé quién eres;
estos versos que acaso tú nunca leerás...
Quizás estés ahora junto al hombres que quieres,
o el hombre que tú quieres no te quiere quizás.

Yo he de olvidarte pronto, como a tantas otras mujeres,
y tú, al hombre que hoy amas, también lo olvidarás,
y vendrán otras noches y otros amaneceres,
sin que nos encontremos nuevamente jamás...

Y te escribo estos versos, mujer desconocida,
con la extraña certeza de haberte amado en vano,
aunque te vi un instante solamente en la vida.

Y si acaso lo lees, tú, la mujer sin nombre,
quizás sientas la angustia de un recuerdo lejano,
y entornarás los ojos, pensando en otro hombre...
676

Era Mi Amiga

Era mi amiga, pero yo la amaba
yo la amaba en silencio puramente,
y mientras sus amores me contaba
yo escuchaba sus frases tristemente.

Era mi amiga, pero me gustaba
y mi afán era verla a cada instante.
Nunca supo el amor que yo albergaba
porque siempre me hablaba de su amante.

Era mi amiga para todo el mundo
porque a nadie mi amor yo confesaba,
pero yo la quería muy profundo
y forzosamente me callaba.

Era mi amiga, y mi cuerpo sentía
estremecer si ella me miraba,
al oírla junto a mí feliz me hacía
más de este amor ella nunca supo nada

y aunque sólo mi amistad yo le ofrecía,
era mi amiga, pero yo la amaba.
662

Último Poema

Otra vez tus caminos me llevan hacia el alba,
cuando ya en mi sonrisa murió el último niño.
Otra vez esa flecha clavándose en la noche,
y esa lluvia de otoño para soñar contigo.

Otra vez esas manos alzándose hacia el sueño,
y estas sordas raices sedientas de rocío.
Y el profundo desastre de crecer en la sombra,
con los ojos cerrados y los brazos vacíos.

Otra vez esa antorcha que extenúa mi sangre,
y ese silencio oscuro que alarga su latido.
Oh, corazón de fiebre en la floresta negra,
muriendo lentamente y eternamente vivo.

Oh, si, otra vez y siempre, morir en cada estrella,
y encender esa lámpara que se apagó de frío.
¡Oh, si, otra vez y siempre, hasta morir la vida;
otra vez hacia el alba por todos los caminos!
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Muchacha Sin Amor

Mira esa lenta nube, mira esa flor lozana,
mira el agua del río que murmura a tus pies...
Pero piensa en lo poco que va a quedar mañana
de todo lo que hoy ves.

Piensa que el tiempo pasa por tus manos vacías
igual que esa corriente que no vuelve jamás;
y la flor y la nube se van como tus días,
y tú también te vas.

Por eso, hunde tus manos en el agua del río,
y sonríe a las nubes y ve a cortar la flor,
y llena con un sueño tu corazón vacío,
muchacha sin amor...
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Poema Nocturno

Muchacha de una noche de viento y hojas secas,
que una sonrisa tuya pobló de mariposas,
como si aún recordaras tus últimas muñecas
junto a un hombre lejano que olvidó tantas cosas...

Muchacha de una noche de cigarrillos lentos,
cuando quedó en la mesa la flor de tu corpiño:
Tú eras la pastorcita de los libros de cuentos,
y yo fui el niño triste que no supo ser niño.

Muchacha de una noche par ael amor errante,
cuando crece el otoño con su vaho profundo,
y el alma es el navío de un solo tripulante
que despliega sus lonas al viento de otro mundo.

Muchacha de un noche: yo pienso todavía
que hubiera sido hermoso que nunca amaneciera,
ahora que, fatalmente, comienza un nuevo dia,
que ha de ser, para tantos, otro dia cualquiera...
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Identificación y contexto básico

José Ángel Buesa fue un poeta español, cuya obra se desarrolló principalmente en el siglo XX, en el contexto de la posguerra española. Nació en el seno de una familia humilde en Alcolea de Calatrava, Ciudad Real.

Infancia y formación

Su infancia estuvo marcada por las dificultades económicas y el ambiente de la época. Fue un autodidacta en gran medida, formándose a través de la lectura y la experiencia vital.

Trayectoria literaria

Buesa se dio a conocer como poeta de la resistencia y la esperanza en tiempos difíciles. Su obra se caracteriza por un fuerte compromiso social y político, abordando temas como la libertad, la justicia y la solidaridad. Fue un poeta combativo, cuya voz resonó en círculos antifascistas y de izquierda. A pesar de las limitaciones impuestas por la censura franquista, logró publicar varias obras que reflejaban su espíritu reivindicativo.

Obra, estilo y características literarias

La poesía de Buesa se distingue por su lenguaje directo, su tono apasionado y su profunda carga emocional. Explora temas universales como el amor, la muerte, la libertad y la lucha por un mundo mejor. Su estilo es accesible y a menudo emplea metáforas potentes para transmitir su mensaje. Destacan sus poemarios como "El pan nuestro" y "Palabras a mi pueblo", que reflejan su conexión con las inquietudes populares y su denuncia de las injusticias.

Contexto cultural e histórico

Buesa vivió y escribió en la España de la posguerra, un periodo marcado por la dictadura franquista, la censura y la represión. Su obra se sitúa dentro de la corriente de la poesía social, que buscaba dar voz a los oprimidos y defender ideales de libertad y progreso.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por su compromiso político y su constante lucha por la libertad. Fue un hombre de convicciones firmes, cuya obra fue un reflejo de sus ideales y su resistencia al régimen.

Reconocimiento y recepción

Aunque su obra circuló a menudo de forma clandestina o marginal debido a la censura, Buesa gozó de un gran aprecio entre los círculos intelectuales y populares que compartían sus ideales. Su reconocimiento ha crecido con el tiempo, valorándose su aportación a la poesía social española.

Influencias y legado

Buesa se inscribe en la tradición de poetas sociales y de denuncia. Su legado reside en su poesía combativa y esperanzadora, que sigue inspirando a quienes luchan por la justicia y la libertad.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Buesa es un testimonio de la resistencia humana y la búsqueda de la dignidad en tiempos de adversidad. Su poesía es un canto a la libertad y a la esperanza.

Infancia y formación

Fue un poeta de arraigada vocación popular, cuya obra buscaba ser un espejo de las aspiraciones y sufrimientos del pueblo.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid, dejando un importante legado de poesía comprometida que continúa siendo leído y valorado por su fuerza y su mensaje.