Lista de Poemas
Soneto Lxxxv
merece ser de todos olvidado.
El verdadero y firme enamorado
está, cuando está ausente, más perdido.
Aviva la memoria su sentido;
la soledad levanta su cuidado;
hallarse de su bien tan apartado
hace su desear más encendido.
No sanan las heridas en él dadas,
aunque cese el mirar que las causó,
si quedan en el alma confirmadas,
que si uno está con muchas cuchilladas,
porque huya de quien lo acuchilló
no por eso serán mejor curadas.
Gran Tiempo Fui De Males Tan Dañado
por el dañado amor que en mí reinaba,
que a sanos y a dolientes espantaba
la vista de un doliente tan llagado.
Conveníame andar siempre apartado,
según de mí la gente se apartaba,
y aquello en que más yo me reposaba
era hartarme de ser desdichado.
Vime sano después en un momento,
y vueltos en placer los males míos;
miraban todos esta salud mía
con un maravillado sentimiento,
como al ciego miraron los judíos
espantados de velle como vía.
Amor Es Bueno En Sí Naturalmente
y si por causa dél males tenemos,
será porque seguimos los extremos
y así es culpa de quien sus penas siente.
El fuego es el más noble y excelente
elemento de cuantos entendemos,
mas tanta leña en él echar podremos
que al mundo abrasará su fuerza ardiente.
Cuanto más si le echáis otras mixturas
de pez o de alquitrán para movelle,
como aquéllas que eché en mis desventuras;
por donde en el ardor de sus tristuras
tan quemado quedé, con encendelle,
que en mi rostro se muestran mis locuras.
Como Aquel Que En Soñar Gusto Recibe
su gusto procediendo de locura,
así el imaginar con su figura
vanamente su gozo en mí concibe.
Otro bien en mí, triste, no se escribe,
si no es aquel que en mi pensar procura;
de cuanto ha sido hecho en mi ventura
lo sólo imaginado es lo que vive.
Teme mi corazón de ir adelante,
viendo estar su dolor puesto en celada;
y así revuelve atrás en un instante
a contemplar su gloria ya pasada.
¡Oh sombra de remedio inconstante,
ser en mí lo mejor lo que no es nada!
Soneto Cxxix
y siempre con tal fuerza le seguiste,
que a pocos pasos que tras él corriste,
en todo enteramente le alcanzaste,
dime: ¿por qué tras ti no me llevaste
cuando de esta mortal tierra partiste?,
¿por qué, al subir a lo alto que subiste,
acá en esta bajeza me dejaste?
Bien pienso yo que, si poder tuvieras
de mudar algo lo que está ordenado,
en tal caso de mí no te olvidaras:
que o quisieras honrarme con tu lado
o a lo menos de mí te despidieras;
o, si esto no, después por mí tornaras.
Soneto Cxi
del mundo y de sus cosas olvidado,
y a descuido veis donde le ha llegado
un gran amigo, al cual tuvo por muerto.
Teme luego de un caso tan incierto;
pero, después que bien se ha asegurado,
comienza a holgar pensando en lo pasado,
con nuevos sentimientos muy despierto.
Mas cuando ya este amigo se le parte,
al cual partirse presto le conviene,
la soledad empieza a selle nueva;
con las yerbas del monte no se aviene,
para el yermo le falta toda el arte,
y tiembla cada vez que entra en su cueva.
Soneto Cviii
y de esto es sabidor de cierta ciencia,
y la traga y la toma en paciencia,
poniéndose al morir determinado.
Tras esto dícenle que es perdonado,
y estando así se halla en su presencia
el fuerte secutor de la sentencia
con ánimo y cuchillo aparejado:
así yo, condenado a mi tormento,
de tenelle tragado no me duelo,
pero, después, si el falso pensamiento
me da seguridad de algún consuelo,
volviendo el mal, mi triste sentimiento
queda envuelto en su sangre por el suelo.
Soneto Lxxxii
y cuerpo y alma, todo me es pesado;
sin causa vivo, pues que estó apartado
de do el vivir su causa iba ganando.
Mi seso está sus obras desechando;
no me queda otra renta, ni otro estado,
sino pasar pensando en lo pasado,
y cayo bien en lo que voy pensando.
Tanto es el mal, que mi corazón siente
que sola la memoria de un momento
viene a ser para mí crudo accidente.
¿Cómo puede vivir mi pensamiento
si el pasado placer y el mal presente
tienen siempre ocupado el sentimiento?
Soneto Lxxiv
dulces y alegres cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ello en mi muerte conjuradas.
¿Quién me dijera, cuando en las pasadas
horas en tanto bien por vos me vía,
que me habíades de ser en algún día
con tan grave dolor representadas?
Pues en un hora junto me llevastes
todo el bien que por términos no distes,
llevadme junto al mal que me dejastes.
Si no, sospecharé que me pusistes
en tantos bienes, porque deseastes
verme morir entre memorias tristes.
Soneto Lxi
cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme;
dulce no estar en mí, que figurarme
podía cuanto bien yo deseaba;
dulce placer, aunque me importunaba
que alguna vez llegaba a despertarme:
¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso
me fueras si vinieras tan pesado
que asentaras en mí con más reposo!
Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,
y es justo en la mentira ser dichoso
quien siempre en la verdad fue desdichado.
Comentarios (0)
NoComments
Juan Boscán
Juan Boscán - Alberto M. Moreno
Juan Boscán
1.1- Boscán, Garcilaso y la "nueva poesía"
POEMA recitado. Juan BOSCÁN · 'Quien dize que'l ausencia causa olvido'
Lírica renacentista 3. Juan Boscán y Garcilaso de la Vega
juan boscan s. de oro
Poema a la muerte de Garcilaso. Juan Boscán
Juan Boscán - Diez sonetos de amor
Juan Boscán. Libro II, 54. Soneto. "Ha tanto ya que mi desdicha dura."
Juan Boscán - A la tristeza
Lit·021 ... GARCILASO DE LA VEGA / (..y su amigo J. BOSCÁN)
SONETO LXXXV - JUAN BOSCÁN (ESPAÑA 1487 - 1542)
Poesía contra la depresión: Boscán, Petrarca y literatura en el Renacimiento hispanogrecolatino
juan boscán
Juan Boscan
Juan Boscan
Juan Boscán. Libro II, 111. Soneto. "Soy como aquel que vive en el desierto."
Juan Boscán
Александр Куинджи & DANZA - DANZA MORA (Juan Boscan lyrics)
Juan boscan
Juan Boscan
POEMA VISUAL JUAN BOSCAN
Juan Boscan
Juan Boscan
Juan Boscán. Libro II, 74. Canción. "Tiéntame amor con peligrosas pruebas."
Juan Boscan, 11
Poemas de Amor - Ch. Abada y Juan Boscán.
JUAN BOSCÁN Soneto LXXXV. Recitado por Joan Mora
Juan Boscan A la tristeza
UNA PAUSA UN POEMA- SONETO LXXXV - JUAN BOSCÁN - VOZ JAVIER CUEVAS
Juan Boscán. Libro II, 130. Canción. "Gran tiempo amor me tuvo de su mano."
EL SIGLO DE ORO I: EL RENACIMIENTO
Juan Boscán. Libro I, 1. A la duquesa. "A quién daré mis amorosos versos."
Comentario Soneto XXXII de Juan Boscán II Alicia Segovia Sánchez y Paula Yáñez Sahuquillo 1ºBACH A
soneto LXXXV, Juan Boscan
Juan Boscan
Juan Boscán y la vena italiana del Petrarquismo.#viral #shorts #juanboscán #escritor #siglodeoro
'Soneto 115' de Juan Boscán, por Leah Middlebrook (1.º de abril de 2020)
JUAN BOSCÁN.SONETO. AÚN BIEN NO FUI...
Juan Boscán. Libro II, 59. "No he de pedir sino lo que merezco."
Soneto CXXIX, de Juan Boscán. Declama: Arsenio Escolar
Piso en calle Juan Boscán - Zona Ventas, Madrid capital
Claudio Bruzzese/ Juan Boscán. LA AUSENCIA
Juan Boscán. Libro II, 95. Soneto. "Dulce soñar y dulce congojarme."
SONETO LXXXV de JUAN BOSCAN en la voz y presencia de AMPARO GARRIDO
Juan Boscán. Libro I, 2. Villancico. "Si no os hubiera mirado."
JUAN BOSCÁN.SONETO. QUIEN DICE QUE EL AUSENCIA...
Piso en Calle Juan Boscán - Pueblo Nuevo (Madrid)
Juan Boscán. Libro II, 84. Soneto. "Levanta el desear el pensamiento."