Citas
Citas para inspirar y reflexionar
A veces, sentimos que lo que hacemos es sólo una gota en el mar. Pero el mar sería menos si le faltase una gota
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Tengo experiencia en lo que son muchas mujeres juntas. ¡Dios nos libre!
51
Una mentira que es todo mentira puede ser combatida enseguida. Pero no es nada fácil de combatir una mentira que contenga una parte de verdad
29
Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero
35
No me vendo: es el único lujo de los pobres
37
La verdad padece, pero no perece
38
El amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro contento para contentar a quienes amamos
31
Adviertan, pues, aquí los que son muy activos, que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores
27
En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz ni guía sino la que en el corazón ardía
32
Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada
38
El hombre no se satisface con menos de Dios
31
Mira que no reina Dios, sino en el alma pacífica y desinteresada
34
Bienaventurado el que, dejando aparte su gusto e inclinación, mira las cosas en razón y justicia para hacerlas
32
El que no ama ya está muerto
31
En mí por ti me moría
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Pon amor donde no hay amor, y sacarás amor
31
Descubre tu presencia, y máteme tu vista y hermosura. Mira que la dolencia de amor, que no se cura sino con la presencia y la figura
32
El amor solo con amor se paga. Las heridas de amor solo con amor se pueden curar
32
En el ocaso de nuestra vida seremos juzgados en el amor
24
Véante mis ojos, pues eres lumbre de ellos, y solo para ti quiero tenerlos
28
El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad
34
El alma que quiere que Dios se le entregue todo, se ha de entregar toda, sin dejar nada para sí
28
El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa
31
Todo varón prudente aconseja en el tiempo conveniente, que es hacer de la ciencia vano alarde dar el consejo cuando llega tarde
21
Tenga paciencia quien se cree infelice. Que aun en la situación más lamentable, es la vida del hombre siempre amable
22
Si al evitar los riesgos la razón no nos guía, por huir de un tropiezo, damos mortal caída
21
El mérito aparente es digno de desprecio. La virtud solamente es del hombre el ornato verdadero
24
Así, frecuentemente, el hombre se deslumbra con lo hermoso. Elige lo aparente, abrazando tal vez lo más dañoso. Pero escarmiente ahora en tal cabeza. El útil bien es la mejor belleza
25
Nada teme perder quien nada tiene
27
¡Cuántas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño!
30
Yo venero tu sentir en esto de no seguir del enemigo el consejo
21
Es el peor enemigo el que aparenta no poder causar daño, porque intenta, inspirando confianza, asegurar su golpe de venganza
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Te juzgarán virtuoso si eres, aunque perverso, poderoso. Y, aunque bueno, por malo detestable cuando te miran pobre y miserable
22
Quien oye aduladores nunca espere otro premio
22
Es de suma importancia tener en los trabajos tolerancia. Pues la impaciencia en la contraria suerte es un mal más amargo que la muerte
24
Lo que eres me distrae de lo que dices
19
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible
20
La traición, aun soñada, es detestable
21
Quien al poder se acoja de un malvado, será, en vez de feliz, un desdichado
23
Prestad auxilio si queréis hallarlo
22
Conviene al poderoso para los infelices ser piadoso. Tal vez se puede ver necesitado del auxilio de aquel más desdichado
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La felicidad o la desgracia de la vejez, no es frecuentemente otra cosa más que el resultado de nuestra vida pasada
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No anheles impaciente el bien futuro: mira que ni el presente está seguro
20
Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón. Demasiada continencia atasca el espíritu
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Hay pocos animales más temibles que un hombre comunicativo que no tiene nada que comunicar
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Basta un léxico para contener todas las palabras, pero el pensamiento necesita el infinito
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Sí, sí, el ataque de celos es una enfermedad como la peste, como el tenebroso esplín, como las fiebres, como la lesión cerebral. Consume como la fiebre. Posee su ardor, su delirio, sus pesadillas y sus vestigios
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Es insoportable ver sólo ante sí la larga hilera de comidas, mirar la vida como una ceremonia y seguir a la solemne multitud, sin compartir con ella ni las opiniones generales ni las pasiones
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