Citas
Citas para inspirar y reflexionar
¿Cómo es posible que esta época tan amante de la cultura pueda ser tan monstruosamente inmoral? Valoro cada vez más por encima de todo la caridad y el amor hacia nuestros congéneres.
A mí también me duele con frecuencia que pueda tener tan poco de vosotros, pero soy un hombre muy ocupado y no puedo alejarme demasiado de aquí. Los dos hemos estado juntos en tan pocas ocasiones que casi no te conozco, aunque soy tu padre. También estoy seguro de que sólo tienes una impresión muy vaga de mí.
No se puede tratar a ningún padre como Albert me trata en su carta. La carta está llena de recelos, falta de respeto y una actitud desagradable hacia mí. Verdaderamente, no me lo merezco y no voy a ponerme a su altura.
Te escribo por tercera vez sin haber recibido una respuesta por tu parte. ¿Ya no te acuerdas de tu padre? ¿No nos vamos a ver nunca más?
Aunque estoy aquí lejos, tienes un padre que te quiere más que a nada en el mundo y que constantemente piensa en ti y se preocupa por ti.
Intentaré estar con vosotros un mes entero de cada año, de manera que tengáis un padre cercano y que os quiere. También podéis aprender un montón de cosas buenas de mí que nadie puede ofreceros con tanta facilidad. Las cosas que he ganado después de un trabajo tan duro deben tener valor no sólo para los extraños, sino especialmente para mis chicos. En los últimos días he completado uno de los ensayos más importantes de mi vida. Cuando seáis mayores os hablaré de él.
Sin pensar en ti no querría seguir viviendo en medio de este lamentable rebaño de humanos. Pero al tenerte me siento orgulloso y pensar en ti me hace feliz. Seré el doble de feliz cuando pueda apretarte una vez más contra mi corazón y ver esos ojos encantadores que brillan sólo para mí, y cuando pueda besar esa dulce boca que tiembla sólo para mí.
La amo y no puedo hablar con ella. La espío para no encontrármela.
12 de febrero. La figura reservada con la que siempre me encontraba no era la que dice: «no te amo», sino la que dice: «no me puedes amar por más que quieras hacerlo; tú amas, infeliz, al amor que sientes por mí, pero el amor que sientes por mí no te ama a ti». Por consiguiente resulta inexacto decir que he experimentado la palabra «te amo», sólo he experimentado la serenidad paciente que habría debido ser interrumpida por mi «te quiero»; sólo eso he experimentado, si no nada.
Ella buscaba algo y él buscaba algo, furiosos, esbozando muecas; buscaban introduciendo sus cabezas en el pecho del otro, y sus abrazos y sus cuerpos entrelazados con violencia no les hacían olvidar, sino que les recordaban el deber de buscar. Como los perros escarban desesperados en el suelo, así escarbaban en sus cuerpos; lamían el rostro del otro desamparados, decepcionados, para rebañar todavía algo de felicidad.
En las primeras horas del nuevo año no podría tener otro deseo más grande ni más loco que estar indisolublemente unido contigo por las muñecas, la de tu mano izquierda y la de mi derecha. No sé a ciencia cierta por qué se me ha ocurrido semejante idea… probablemente porque una vez fue conducida una pareja al cadalso unida de ese modo.
Tener descendientes; sólo eso le otorga al ser humano estabilidad, coherencia y capacidad de renuncia; es la mejor educación. Son siempre los padres los que son educados por los hijos, por los hijos en todos los sentidos de la palabra, también en el sentido espiritual. Sólo nuestras obras y nuestros alumnos proporcionan la brújula y la gran dirección a la nave de nuestra vida.
¿Te he dicho alguna vez que admiro a mi padre? Que él es mi enemigo y yo el suyo, como está determinado por la naturaleza, ya lo sabes, pero además mi admiración por su persona es quizá tan grande como el miedo que le tengo.
Los que más han amado hasta ahora al ser humano le han hecho siempre el máximo daño, han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.
El amor le perdona a la persona amada incluso la lascivia
Una alianza es más sólida si los aliados, más bien que conocerse mutuamente, creen los unos en los otros; por ello, entre enamorados, la alianza es más sólida antes que después de la unión matrimonial.
Alguien dijo: «Hay dos personas sobre las cuales nunca he reflexionado a fondo: es el testimonio de mi amor por ellas».
¿De dónde surgen las pasiones repentinas de un varón por una mujer, las pasiones hondas, entrañables? De lo que menos, de la sola sensualidad; pero cuando el varón halla juntos en una sola criatura el desamparo, la debilidad y, a la vez, la altanería, en su interior es como si su alma quisiera desbordarse: queda conmovido y ofendido en un mismo instante. En ese punto brota la fuente del gran amor.
Derecho a engendrar hijos lo tienen los padres que sienten muy hondo sus insuficiencias y aspiran continuamente a ascender a las cimas del intelecto y del corazón. Por un lado, transmiten al hijo esa inclinación, ese anhelo; por otro, le comunican ya muchas grandes indicaciones sobre lo que de verdad merece ser deseado. Y sólo de esas indicaciones suele estar realmente agradecido a sus padres el adulto.
Ella no necesita, por consiguiente, de intérpretes de diversas lenguas, como la literatura; y satisface de inmediato al espíritu humano, a semejanza de las cosas que produce la naturaleza. Y no sólo a la especie humana, sino también a los otros animales; así ocurrió con una pintura que representaba a un padre de familia: los hijos, todavía en pañales, lo acariciaban, como asimismo el perro y el gato de la casa, siendo algo maravilloso contemplar este espectáculo.
Cuentan que el día del natalicio del rey Matías, cierto poeta le ofreció una obra suya que celebraba la fecha memorable en que, para bien del mundo, había nacido el ilustre monarca; y agrega la tradición que un retrato de su amada le fue presentado en el mismo acto por un artista que lo había pintado con tal fin. El rey, apenas tuvo en sus manos la pintura, sin hacer más caso del libro, fijó en ella sus ojos con gran admiración.
No vemos a los ángeles; pero en las avenidas/ oscuras de la angustia, se acercan y nos llaman,/ ¡Se parecen a ellos las personas queridas/ y no son sino ángeles los seres que nos aman!
Somos más padres de nuestro futuro que hijos de nuestro pasado.
A una madre se la quiere/ siempre con igual cariño/ y a cualquier edad se es niño/ cuando una madre se muere.
Un buen padre vale por cien maestros.
El orgullo violento del hombre viene a ser, a menudo, como el gorro y los cascabeles de un loco
La felicidad no consiste en realizar nuestros ideales, sino en idealizar lo que realizamos
Adular a la cara y morder a la espalda van siempre juntos
Como es el marido es la mujer
Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero
Yo venero tu sentir en esto de no seguir del enemigo el consejo
Si al evitar los riesgos la razón no nos guía, por huir de un tropiezo, damos mortal caída
Es el peor enemigo el que aparenta no poder causar daño, porque intenta, inspirando confianza, asegurar su golpe de venganza
¡Cuántas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño!
Con ansia deseamos conocer prematuramente la vida, y la aprendemos en las novelas. Hemos conocido todo. Pero entretanto, no hemos gozado de nada. Adelantando la voz de la Naturaleza no hacemos más que perjudicar nuestra dicha, y la ardiente juventud vuela demasiado tarde tras ella
La traición, aun soñada, es detestable
Yo era demasiado feliz para guardar en el corazón un sentimiento de enemistad
Sí, sí, el ataque de celos es una enfermedad como la peste, como el tenebroso esplín, como las fiebres, como la lesión cerebral. Consume como la fiebre. Posee su ardor, su delirio, sus pesadillas y sus vestigios
La única buena, segura y duradera defensa es la que depende del propio príncipe y de su valor
La firme decisión demuestra que la fortuna no tiene ningún poder sobre ella
Cuando la voluntad es grande, las dificultades no lo son
La habilidad y la constancia son las armas de la debilidad
El mundo moderno, al dar rienda suelta a la emoción sólo ha conseguido vulgarizarla. Lo que necesitamos es el dominio clásico
La cosa más cruel que un hombre puede hacer a una mujer es considerarla perfecta
Todas las pasiones nos hacen cometer errores. El amor los más ridículos
Muchas veces, la pasión torna necio al hombre más cuerdo y cuerdo al más necio
En los celos hay más amor propio que amor
El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo