Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Los proverbios son particularmente útiles en el caso en que por nosotros mismos no encontremos gran cosa para justificarnos
27
Dos ideas fijas no pueden existir al mismo tiempo en el ámbito de lo moral. De igual modo que en el mundo físico dos cuerpos no pueden ocupar idéntico lugar
24
Se puede ser un hombre activo y pensar en el cuidado de las uñas al mismo tiempo. ¡Para qué discutir con nuestro siglo inútilmente! La costumbre es déspota entre los hombres
23
Confía, amigo: brillará la estrella del divino día que Rusia se despertará. Y al derribar la monarquía, ¡los nombres nuestros grabarán!
27
En el campo hace falta agitarse para saber la hora: el estómago es nuestro mejor reloj
24
Un día de ocio fatiga como una noche de insomnio
25
El ímpetu del corazón, engaño encantador, nos hace sufrir muy pronto
26
La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado
27
La Tierra concibe por el Sol, y de él queda preñada de frutos anuales
36
Para predecir lo que tiene que suceder, antes hay que observar lo que ha ocurrido anteriormente
24
Toda cosa que hay en el mundo tiene una duración prefijada
33
Es mucho más seguro ser temido que ser amado
23
De la tiranía nace, regularmente, el gobierno libre. Así como del abuso de la libertad nace el despotismo
28
La Historia es la ciencia de los hombres, de los hombres en el tiempo
32
Todo lo que tiende a favorecer la religión debe ser bienvenido, aun cuando se reconozca su falsedad; más aun conociendo la naturaleza humana
21
Es mejor que el Príncipe sea considerado mezquino, ya que la avaricia es uno de los vicios que sostendrán su régimen
30
La crueldad está bien usada cuando se la emplea una sola vez por la necesidad de afianzar el poder y después no se repite
31
Si bien el príncipe debe persuadir al pueblo, convencerlo, también debe emplear la fuerza, porque cuando ya no le crean se le puede hacer creer por la fuerza
32
Si la violencia es coerción, el respaldo será consenso o legitimidad
25
Un príncipe debe tener dos miedos: uno interno, de sus súbditos, y otro externo, de los extranjeros poderosos
20
El príncipe no debe preocuparse de incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente podría salvar el Estado
25
Un príncipe no debe tener otro objetivo ni otra preocupación, ni debe considerar como suya otra misión que la de la guerra
26
Si bien el principado se consigue con ciertas dificultades, se conserva con facilidad
19
De la fortuna depende la mitad de nuestras acciones, pero nos deja dirigir la otra mitad o algo menos
19
Para mantener el Estado se debe tener un ejército propio, el consenso del pueblo y virtud en el príncipe
20
La única buena, segura y duradera defensa es la que depende del propio príncipe y de su valor
32
El príncipe debe lograr que los principados vecinos deseen hacerle bien y teman causarle daño
28
Puesto que los hombres aman según su voluntad y temen según la voluntad del príncipe, un príncipe debe depender solo de lo que es suyo y no de lo que es de otros, solo tiene que ingeniárselas para no ser odiado
20
La liberalidad se devora a sí misma, pues a fuerza de ejercerse se agota
26
La firme decisión demuestra que la fortuna no tiene ningún poder sobre ella
26
El buen ciudadano debe amar a todos, dar lo bueno y tener compasión de los malvados
25
Es un mal ejemplo no observar una ley, sobre todo por parte del que la ha hecho
24
Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones y desempeñar bien el papel de hipócrita
29
Haga, pues, el príncipe lo necesario para vencer y mantener el estado, y los medios que utilice siempre serán considerados honrados y serán alabados por todos
21
E l odio nace cuando el príncipe roba y usurpa los bienes y las mujeres de sus súbditos, de lo cual tiene que abstenerse
25
Ninguna fuerza doma, ningún tiempo consume, ningún mérito iguala, el nombre de la libertad
24
Un príncipe que tenga una ciudad fuerte y que no sea odiado por su pueblo no puede ser atacado
25
Jamás persona alguna de humilde estado ha ganado gran poder sólo por medio de la fuerza, pero sí sólo con la astucia
23
Los hombres rara vez tienen el valor suficiente para ser o extremadamente buenos o extremadamente malos
21
Todos los profetas armados han triunfado. Todos los desarmados han perecido
21
Un príncipe jamás predica otra cosa que concordia y buena fe. Y es enemigo acérrimo de ambas, ya que si las hubiese observado, habría perdido más de una vez la fama y las tierras
24
Es más sensato quedarse con la fama de tacaño, que genera una mala fama sin odio, que por buscar la reputación de liberal, ganarse la fama de ladrón que genera mala fama y odio a la vez; se debe ocultar el liberalismo
22
No se debe confundir el ser con el deber ser
26
El cielo, el sol, los elementos, los hombres, han sido siempre los mismos
27
Los que llegan a ser príncipe por la fortuna, les resulta fácil ascender, pero muy difícil mantenerse en el poder
23
Un gobernante eficaz no debe tener piedad
16
La fortuna es mujer y, si se quiere dominarla, hay que maltratarla y tenerla a freno
22
Aquel que en un principado no advierte los males cuando nacen no es verdaderamente sabio, y es un don que pocos tienen
15