Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Media vita sumus in morte [En medio de la vida estamos en la muerte].
El sabio reconoce a lo largo de su vida lo que otros sólo reconocen en la muerte: es decir, el sabio sabe que toda la vida es muerte.
La muerte es la gran lección que la voluntad de vivir, y sobre todo su egoísmo consustancial, recibe por parte del curso de la naturaleza; puede ser considerada como un castigo para nuestra existencia. La muerte dice: tú eres el producto de un acto que no debería haber sido. Por eso, para cancelarlo, has de morir. La muerte es el gran desengaño. En el fondo somos algo que no debería ser: por eso dejamos de ser 2 .
Cuanto es de este mundo termina y muere. Lo que no procede de él, lo atraviesa con omnipotencia como un rayo lanzado hacia arriba que no conoce ni el tiempo ni la muerte.
La vida es como una pompa de jabón que mantenemos e inflamos tanto tiempo como es posible, con la firme convicción de que acabará explotando.
Considerada puramente y en sí, la voluntad no conoce y no es más que un ciego e irresistible impulso [...]. Lo único que quiere la voluntad es, siempre, la vida [...]. El nacimiento y la muerte pertenecen por igual a la vida, y ambas, y entre sí, mantienen el equilibrio 1 .
Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar o ser un miembro útil de la comunidad.
Los mayores organizan su defensa contra los niños y, astutos que son, la llaman pedagogía.
La vida podría ser infinitamente más feliz sólo con que pudiésemos nacer a la edad de ochenta años y nos fuéramos aproximando gradualmente a la de dieciocho.
La vejez es la cosa más inesperada de todas las que le suceden al hombre.
Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de oír las tonterías que se dicen alrededor.
A los veinte años uno piensa profundamente y mal.
Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado.
La edad madura es cuando dejas de criticar a la generación más vieja y comienzas a criticar a la más joven.
La vejez es cuando sabes todas las respuestas pero nadie te hace las preguntas.
La edad madura es cuando estás sentado en casa un sábado por la noche, suena el teléfono y esperas que no sea para ti.
Es una joven de hoy, es decir, más o menos una joven de ayer.
Por desgracia, es muy corto el intervalo entre el tiempo que se es demasiado joven y el que se es demasiado viejo.
Tengo el cuerpo de un joven de dieciocho años. Lo guardo en la nevera.
La edad madura es el tiempo en que un hombre está siempre pensando que en una semana o dos volverá a sentirse tan bien como siempre.
Después de los treinta años el cuerpo tiene voluntad propia.
Lo verdaderamente difícil es llegar a octogenario. Después de eso uno sólo tiene que seguir viviendo.
La vejez se consuela dando buenos consejos de su incapacidad de dar malos ejemplos.
Sabes que te estás haciendo viejo cuando las velas cuestan más que la tarta.
Tras la adolescencia pueden conocerse alegrías pero ya no embriagueces.
En el fondo de nosotros mismos siempre tenemos la misma edad.
¿Que los años pasan muy rápidamente? Sí, para el que envejece.
Quisiera que al llegar a mi edad se pudiese abandonar esta vida como se sale de un banquete.
Cuando se tienen veinte años uno es incendiario, pero después de los cuarenta se convierte en bombero.
A cierta edad nos atraen más los brazos de un sillón que los de una mujer.
Es fácil darse cuenta de cuando se llega a la madurez. Si al subir a un vehículo se prefiere un asiento cómodo a un asiento al lado de una mujer ya se es un hombre maduro.
El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones. Y muere lo mismo: sin dientes, sin cabellos y sin ilusiones.
Si alguien se pregunta quién quiere llegar a los noventa años, yo diría que cualquiera que tenga ochenta y nueve.
Muchas personas no cumplen los ochenta porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.
No dejamos de jugar porque nos hayamos hecho viejos. Nos hacemos viejos porque dejamos de jugar.
El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje.
Si quieres ser viejo mucho tiempo hazte viejo pronto.
Es la fiebre de la juventud la que mantiene al mundo a la temperatura normal. Cuando la juventud pierde entusiasmo, el mundo entero se estremece.
Exceptuando algún ataque al corazón ocasional, me siento tan joven como siempre.
El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás.
Es un gran shock encontrarse a la edad de cinco o seis años con que en un mundo de gary coopers tú eres el indio.
El hombre que a los cincuenta años ve el mundo igual a como lo veía a los veinte ha desperdiciado treinta años de su vida.
Hagan sitio a los jóvenes, a los recién llegados, a los que no tienen nada que decir pero están ahí.
Soy tan listo que a veces no entiendo una palabra de lo que digo.
El único amor consecuente, fiel, comprensivo, que todo lo perdona, que nunca defrauda y nos acompaña hasta la muerte es el amor propio.
Hablo mucho de mí, porque soy el hombre que tengo más a mano.
Me han elogiado muchas veces y siempre me siento desconcertado... siempre me parece que no han dicho bastante.