Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Las dos más importantes palabras del idioma inglés son: «Cheque adjunto».
He heredado mis habilidades de mis padres: la habilidad de mi madre para gastar dinero y la de mi padre para no ganarlo.
El dinero no puede comprar la salud, pero me conformaría con una silla de ruedas adornada con diamantes.
La actitud correcta hacia el dinero es de codicioso desdén.
El día en que la mierda se vuelva valiosa los pobres nacerán sin culo.
La riqueza: cualesquiera ingresos que sean cuando menos de cien dólares más al año que los ingresos del marido de la hermana de la esposa de uno.
La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas.
Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.
Lo difícil es ganar miles honradamente; los millones se amontonan sin trabajo.
No me hable usted de mis deudas, a menos que piense pagarlas.
Si quieres conocer el valor del dinero, anda y prueba a tomarlo en préstamo.
El dinero es como un brazo o una pierna: o se usa o se pierde.
El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad.
El ahorro es una falta de fe en la providencia
Ahorrar es una cosa buena. Sobre todo cuando tus padres lo han hecho por ti.
El dinero disponible es la lámpara de Aladino.
El método más seguro de permanecer pobre es ser una persona franca
Pronto supo los medios que había para tener dinero: uno, robar, no muy fácil, peligroso y sucio; otro, trabajar, limpio, pero difícil y premioso; otro, el mejor, que es mitad y mitad, los negocios.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza
El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El dinero ayuda a soportar la pobreza.
Octubre: dícese de un mes especialmente peligroso para hacer inversiones. Otros meses peligrosos son: julio, enero, septiembre, abril, noviembre, mayo, marzo, junio, diciembre, agosto y febrero.
Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas.
Cuando la gente no sabe qué es lo que ha de hacer propone crear una comisión para analizar el caso.
Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana.
La enfermedad del ejecutivo es una epidemia suscitada por las agujas del reloj y transmitida por las agendas.
En una comunidad de mil almas habrá novecientas haciendo el trabajo, noventa haciéndolo bien, nueve haciéndolo muy bien y un afortunado pintando o escribiendo sobre los otros novecientos noventa y nueve.
Si fuera médico, recetaría inmediatamente unas vacaciones a todos los pacientes que consideren importante su trabajo.
Uno de los síntomas de la inminencia de un ataque de nervios es la sensación de que se está haciendo un trabajo de una importancia trascendental.
La gente que no para de trabajar lo hace para no tener tiempo de acordarse de que no tiene nada que hacer.
El ideal del español de buena parte de la clase media es jubilarse tras breves años de trabajo, y, si es posible, antes de trabajar.
Para conseguir hacer algo un comité no debería estar formado por más de tres personas, dos de ellas ausentes.
La idea burocrática de limpiar archivos es hacer una copia de cada papel antes de destruirlo.
Pues no debemos estar aquí sin hacer nada... La gente creerá que somos trabajadores.
Las personas que trabajan sentadas cobran más que las que trabajan de pie.
Las mayores tonterías suceden por la mañana. La gente debería despertarse pasadas las horas de oficina.
Hablan de la dignidad del trabajo. ¡Bah! La dignidad está en el ocio.
Sólo hay dos voces a las que siempre se debe prestar atención: la de los locos y la de los mercados.
El trabajo endulza la vida; pero no a todos les gustan los dulces
Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres vulgares. Ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario.
Un comité es una cosa que se toma una semana para hacer lo que un buen hombre puede hacer en una hora.
El mundo no paga a los hombres por lo que saben; les paga por hacer lo que hacen o inducen a otros a hacer.
El mundo está lleno de gente con ganas. Algunos con ganas de trabajar. Otros con ganas de dejarlos trabajar.
Al fin y al cabo el trabajo es el mejor medio para pasar la vida sin ser visto.
Es peligroso contratar a un oficinista demasiado laborioso porque los demás empleados se pasarán todo el tiempo mirándolo.
He aquí la regla fundamental en los negocios: «Hazlo a los demás, puesto que los otros te lo harán a ti».
A mi modo de ver, es una vergüenza que en el mundo se trabaje tanto.