Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no le hagan trabajar.
En los negocios sólo existen dos reglas: Regla número 1: nunca perder dinero. Regla número 2: nunca olvidar la regla número 1.
Cuando quiero que un asunto no se resuelva se lo encomiendo a un comité.
¡No robes! De esta manera, no tendrás nunca suerte en los negocios. Haz trampas.
Comercio: suerte de transacción donde el sujeto A le roba al sujeto B los bienes de C y, para compensar, B toma del bolsillo de E dinero que pertenece a un tal D.
Cualquier hombre puede hacer cualquier cantidad de trabajo, siempre que no sea el trabajo que debe hacer.
La jubilación es para los que se pasan la vida trabajando en algo que no les gusta.
No quiero conseguir la inmortalidad con mi trabajo... Quiero obtenerla gracias a no morir.
Un comité es un grupo de personas carentes de preparación, nombradas por otras carentes de disposición, para hacer algo carente de utilidad.
Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas.
El primer paso para solucionar las crisis económicas y financieras es abolir el premio Nobel de Economía.
Se llama recesión cuando su vecino pierde el trabajo; se llama depresión cuando lo pierde usted.
Si pusieran juntos a todos los economistas no llegarían a una conclusión.
Es estúpido dejar las decisiones sobre economía a aquellos que no pagarán precio alguno por equivocarse.
El contribuyente es una persona que trabaja para el gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario.
Un economista es un experto que sabrá mañana por qué las cosas que él predijo ayer no sucedieron hoy.
Los hombres prácticos que se creen libres de toda influencia intelectual suelen ser esclavos de algún economista difunto.
Toda frase breve sobre economía es intrínsecamente falsa.
La bancaria es una carrera de la que ningún hombre se recupera realmente.
La inflación es un impuesto que se aplica sin que haya sido legislado.
Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies metidos en un cubo que trata de levantarse tirando del asa.
Arreglar los problemas económicos es fácil, lo único que se necesita es dinero.
Cualquier estadounidense que esté preparado para llegar a presidente debería ser, por definición, automáticamente descalificado para serlo nunca.
Solamente con que los políticos y los científicos fueran un poco más vagos, ¡cuánto más felices seríamos todos!
Supón que eres idiota. Y ahora supón que eres un miembro del Congreso... Vaya, me estoy repitiendo.
La política fue, en un principio, el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importaba. En una época posterior, agregósele el arte de compeler a la gente a decidir sobre lo que no entiende.
Un estadista es un político que lleva muerto diez o quince años.
La oposición es el arte de estar en contra tan hábilmente que luego se pueda estar a favor.
Él no sabe nada; piensa que lo sabe todo, así que todo apunta claramente a que hará carrera política.
No hay como la izquierda para realizar una buena política de derecha.
Un radical es un hombre con ambos pies firmemente plantados en el aire.
Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna.
Se supone que la política es la segunda profesión más antigua de la Tierra. He llegado a la conclusión de que guarda una gran semejanza con la primera.
La visión gubernamental de la economía puede resumirse en unas cortas frases: si se mueve, póngasele un impuesto. Si se sigue moviendo, regúlese, y si no se mueve más, otórguesele un subsidio.
Durante una campaña el aire está lleno de discursos, y viceversa.
He dejado órdenes de que me despierten en cualquier momento en caso de emergencia nacional, incluso aunque esté reunido con el gabinete.
Hay algunos políticos que, si sus electores fueran caníbales, les prometerían misioneros para cenar.
La democracia es el arte de dirigir el circo desde la jaula de los monos.
Yo sólo me siento a la mesa de un político si paga él.
Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.
El secreto de la demagogia es parecer tan tonto como su audiencia para que ésta se piense a sí misma tan inteligente como el demagogo.
Si hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, el mundo sería un lugar un poco mejor para vivir.
Lo que más me sorprendió cuando subimos al poder fue descubrir que las cosas eran tan malas como habíamos estado diciendo que eran.
Los que hacen imposible la revolución pacífica harán inevitable la revolución violenta.
Mal haré en prohibir lo que, por otra parte, no puedo impedir.
Si el gobierno tuviese tanto miedo a inquietar al consumidor como el que tiene a inquietar al empresario, se podría decir que habría democracia.
Bajo el capitalismo el hombre explota al hombre; bajo el comunismo es justo al contrario.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.