Citas
Citas para inspirar y reflexionar
El ejercicio de la política puede ser definido con una sola palabra: disimulo.
El primer error que se comete en la actividad pública es dedicarse a ella.
La administración es un lugar en el que las personas que llegan con retraso se cruzan en la escalera con las que se van con adelanto.
Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.
Lo que este país necesita son más políticos desempleados.
Un buen político es aquel que, tras haber sido comprado, sigue siendo comprable.
La democracia es el peor de los sistemas creados por el ingenio del hombre, excepto todos los demás.
La democracia es el sistema político en el que cuando alguien llama a la puerta de la calle a las seis de la mañana se sabe que es el lechero.
Yo propondría que los políticos no fueran personajes públicos.
Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen.
El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago.
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
Pelmazo: un tipo con un cóctel en una mano y tu solapa en la otra.
En todas las épocas hay personas que no piensan como los demás. Es decir, que no piensan como los que no piensan.
El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el secreto propio pasa, hijo mío, por imbécil.
El 99 por ciento de la gente del mundo son locos, y el resto de nosotros estamos en grave peligro de contagiarnos.
Si tú tienes una manzana, y yo tengo una manzana, e intercambiamos manzanas, entonces tanto tú como yo seguimos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas.
Mi forma de bromear es decir la verdad. Es la broma más divertida del mundo.
Trata de amar al prójimo. Ya me dirás el resultado.
Debo ser un loco; en todo caso, si estoy cuerdo, los demás tampoco deberían andar sueltos.
Me he convertido en un socialista: amo a la humanidad, pero odio a la gente.
Un amigo es alguien que te escondería.
Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos.
La fama es la suma de los malentendidos que se reúnen alrededor de un hombre.
Entre cien que te saludan, ¿habría uno que te prestase ayuda?
Es una pena que el control de natalidad no pueda ser retroactivo.
Uno olvida su falta cuando la confiesa a otro. El que no la olvida es este otro.
Si todos los hombres supieran lo que cada uno dice del otro no habría cuatro amigos en todo el mundo.
Cuando un hombre se ríe de sus problemas pierde muchos amigos. Éstos no perdonan nunca que se les despoje de su prerrogativa.
Es un pecado pensar mal de otro, pero rara vez es un error.
Mira que dar una fiesta y no invitarme... He estado a punto de no venir.
La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.
Pensamos que los demás tienen razón sólo cuando opinan lo mismo que nosotros.
Ésta es la bajeza de nuestra condición de vida: que, como nosotros estamos, pensamos que están los otros.
No hay tonto más molesto que el ingenioso
La confesión de los pequeños defectos es, muchas veces, un deseo de dar a entender que no tenemos otros mayores.
La cortesía hace aparecer al hombre por fuera como debería ser por dentro.
Toda revelación de un secreto es culpa de quien lo ha contado.
La verdadera medida de un hombre es cómo trata a alguien que no puede hacerle ningún bien.
Una forma infalible de librarse de alguien es decirle algo «por su propio bien».
Se nos ordena: «Conoce a los hombres». Bueno... Luego: ámalos. Esto, después de conocerlos, va resultando más difícil.
Nueve de cada diez veces lo primero que sabemos de los defectos de un compañero son sus disculpas.
He apreciado a algunos hombres por lo mal que me han hablado de ellos otros hombres a los que no aprecio.
La agudeza es la sal de la conversación, no la carne.
No conocemos a los hombres cuando vienen a vernos; tenemos que visitarlos a ellos para ver cómo son.
El arte de vivir se compone en un noventa por ciento de la capacidad para enfrentarse a personas que no puedes soportar.
Cada uno tiende su retrato al otro, y el otro se mira en el cristal.
Nada es tan tonto como la expresión de una persona que está siendo halagada.