Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Cada uno tiende su retrato al otro, y el otro se mira en el cristal.
El primer ser humano que vociferó una maldición en vez de empuñar un arma contra su adversario fue el descubridor de la civilización.
Detesto la ayuda de los amigos lentos.
Mis visitantes nocturnos, ya que no pueden ver el reloj, por lo menos podrían averiguar la hora en mi cara.
Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.
Los amigos son una ficción basada en alguna experiencia momentánea.
El ornamento de una casa son los amigos que la frecuentan.
Las viejas amistades se improvisan.
Hay personas divertidas que no interesan y personas interesantes que no divierten.
Es un pensamiento curioso pero sólo cuando la gente te parece ridícula te das cuenta de cuánto la quieres.
Un egoísta es aquel sujeto que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú estás muriéndote de ganas de hablarle de ti.
Nosotros elegimos a nuestros amigos y a nuestros enemigos, pero Dios elige a nuestros vecinos.
La humanidad no es una tribu de animales hacia la que estamos obligados a sentir compasión, sino un club al cual estamos obligados a suscribirnos.
Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.
Existen tres clases de amigos: los amigos que nos aman, los amigos que se burlan de nosotros y los amigos que nos odian.
Deja pasar a veinte, y al veintiuno, duro con él
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Un vecino es alguien a quien se le ha terminado algo.
Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.
Busca siempre un quehacer; cuando lo tengas, no pienses en otra cosa que en hacerlo bien.
La amistad es como la mahonesa: cuesta un huevo y hay que tratar de que no se corte.
Se tarda menos en hacer una cosa bien que en explicar por qué se hizo mal.
No importa si pintas, esculpes o haces zapatos; no importa si eres jardinero, granjero, pescador o carpintero. Lo que importa es: ¿estás poniendo toda tu alma en lo que estás creando? Entonces tus productos creativos tienen algo de la cualidad divina.
Hay quien, porque golpea la pared con un martillo, cree clavar clavos.
Si quieres que el trabajo se haga bien, elige a un hombre ocupado; el otro tipo no tiene tiempo.
Calidad significa hacer lo correcto incluso cuando nadie está mirando.
La falta de cuidado hace más daño que la falta de ciencia.
Olvida palabrerías... / En la vida hay que accionar... / Con quejas y con lamentos, / ¿quién detiene el huracán?
Aquella teoría que no encuentre aplicación práctica en la vida, es una acrobacia del pensamiento.
El trueno es bueno; el trueno impresiona. Pero es el rayo el que hace el trabajo.
¡Que enmudezcan nuestras lenguas y empiecen a hablar las manos!
Más hechos y menos arte
No es filósofo el que sabe dónde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas.
Si un contemplativo se echa al agua, no probará a nadar, tratará primero de comprender el agua. Y se ahogará.
Sobre las rosas se puede filosofar; tratándose de patatas hay que comer.
La teoría es el capitán, y la práctica, el soldado.
Entre gente que se paga de palabras, desgraciado del que hace algo.
Nadie predica mejor que la hormiga, y no habla
Las palabras que no van seguidas de los hechos, no valen para nada.
La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.
Trabajo: una droga disfrazada de medicamento.
La idea que no trata de convertirse en palabras es una mala idea; la palabra que no trata de convertirse en acción es, a su vez, una mala palabra.
El trabajo aleja tres grandes vicios: el aburrimiento, el vicio y la penuria.
El trabajo está regido por una ley que parece enormemente injusta, pero que existe, y no podemos cambiar: cuanto mejor te lo pasas trabajando, mejor te pagan.
Aunque no sea más que por el mísero afán de descansar, debéis trabajar.
Un hombre es digno de cualquier empleo la víspera del día en que es nombrado.
Dichoso sea el que tiene una profesión que coincida con su afición