Citas
Citas para inspirar y reflexionar
El arte del descanso es una parte del arte de trabajar.
Si todo el año fuera alegre vacación, divertirse resultaría más enojoso que trabajar.
El trabajo en que hallamos placer cura la pena que causa
Hay personas que entre sus principios tienen el no permitir que su ocupación se convierta en trabajo.
La mayor recompensa de nuestro trabajo no es lo que nos pagan por él, sino aquello en lo que nos convierte.
Hacer dos oficios es el mejor medio de que ambos salgan mal.
Suda y te salvarás.
Algunos dicen que el trabajo duro nunca ha matado a nadie, pero yo digo: ¿por qué arriesgarse?
Cuando uno se queje de su trabajo, que lo pongan a no hacer nada.
¡Si alguno no quiere trabajar que tampoco coma!
Una profesión es el espinazo de la vida
El que no tiene dos terceras partes de su jornada para sí mismo es un esclavo, sea lo que sea, político, comerciante, funcionario o erudito.
Sigo trabajando por la misma razón que la gallina sigue poniendo huevos.
Es más fácil parecer digno de los empleos que no se tienen que de aquellos que se ocupan.
Cuando un hombre te cuenta que se hizo rico por medio del trabajo duro, pregúntale: «¿de quién?».
El mayor placer, sin mezcla alguna de fastidio, es el descanso cuando se está de veras cansado; y más si es de trabajar.
El trabajo es el único capital no sujeto a quiebras.
El placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga.
¡Trabaja! Si puedes, trabaja bien. En caso contrario..., trabaja de todos modos.
Por grande que sea el puesto, ha de mostrar que es mayor la persona.
El loable trabajo es una sementera de hazañas.
Nadie que esté entusiasmado con su trabajo puede temer nada de la vida.
Dedicarse a servir cervezas o llevar pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos lo llamaban de otra forma: «oportunidad».
Trabajando fielmente ocho horas diarias, puede que acabe por llegar a jefe y trabajar doce horas.
No me gusta el trabajo, a nadie le gusta; pero me gusta que, en el trabajo, tenga la ocasión de descubrirme a mí mismo.
¡Quieran los dioses que cada uno desempeñe el oficio que conoce!
¡Bienaventurado aquel que ha encontrado su trabajo, que no pida más felicidad!
No hay cosa tan fácil que no parezca dificilísima cuando se hace de mala gana.
Cuando hayamos descubierto las leyes que rigen la vida, nos daremos cuenta de que el hombre de acción se ilusiona más que el soñador.
El hombre no está hecho para meditar sino para actuar.
Todo movimiento, cualquiera que sea su causa, es creador.
Mantén viva en ti la facultad del esfuerzo, sometiéndola cada día a un pequeño ejercicio gratuito.
Cuando se tienen muchas cosas que hacer, el día tiene mil bolsillos
El talento se forma en la calma; el carácter en el torrente del mundo.
El uso hace brillar los metales.
El aire hace al águila.
No se puede uno labrar una reputación por lo que tiene pensado hacer.
Sabemos más de lo que hacemos.
Nada sucede hasta que algo se mueve.
No interrogues a tus razonamientos, que sólo pueden contestarte con palabras. Vuélvete hacia el mundo con actos, a fin de que te corresponda con certezas.
Hay que evitar lo que atrofia.
En la acción, sé primitivo; en la previsión, un estratega.
Cada uno es hijo de sus obras.
Hay cuatro cosas que ponen al hombre en acción: interés, amor, miedo y fe.
No vale la pena hacer lo que, para empezar, no vale la pena hacer.
El hombre es inteligente porque tiene manos.
Hay que pensar como hombre de acción y actuar como hombre pensador.
Mientras no dejes de subir, no tienen término los escalones. Bajo tus pies, que ascienden, ellos crecen hasta lo alto.