Citas
Citas para inspirar y reflexionar
El germen de todo plan y de toda empresa es una idea; no capital ni trabajo, sino una idea.
El emprendedor siempre busca el cambio, responde a él y lo utiliza como oportunidad.
Hay genios en la industria como en la guerra, en el Estado y en las letras; la razón de que uno u otro tengan éxito no tiene explicación. Depende del hombre.
Nunca olvides que todo comenzó cuando dibujé un ratón.
Durante los primeros cuatro años, ninguna nueva empresa produce beneficios. Ni siquiera Mozart empezó a escribir música hasta que tuvo cuatro años.
Nunca emprenderíamos nada si quisiéramos asegurar por anticipado el éxito de nuestra empresa.
Es preciso saber lo que se quiere. Hay que tener el valor de decirlo y, cuando se dice, es menester tener el coraje de hacerlo.
La fortuna es como la policía: siempre llega tarde.
La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue
La suerte viene a quien menos la aguarda
La fortuna da a muchos demasiado, a nadie bastante.
Más de un hombre hubiera sido peor si su fortuna hubiese sido mejor.
Los hombres superficiales creen en la suerte y en las circunstancias. Los fuertes creen en las causas y en los efectos.
¡A buscar ventura, que la halla el que se muda!
Cuanto más se planifica una actuación, con más eficacia incide en ella el azar.
En toda empresa hay que dar dos tercios a la razón y un tercio al azar.
Cada uno es artífice de su ventura.
El tormento de las preocupaciones a menudo excede los peligros que han de ser evitados. Por tanto, a veces es mejor abandonarse al destino.
La casualidad es un desenlace, pero no una explicación.
Estar preparado es importante; esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave.
Sólo aquellos que nada esperan del azar son dueños del destino.
Ojo a las situaciones inesperadas. En ellas se encierran a veces las grandes oportunidades.
La ocasión tiene todos los pelos en la frente, cuando ha pasado, no podéis atraparla.
Si le llega a uno la ocasión de su vida y no está preparado para aprovecharla, la ocasión de su vida sólo le servirá para hacer el ridículo.
No hay mayor mérito que saber aprovechar todas las oportunidades.
Ése es uno de los caprichos de la oportunidad. Tiene el curioso hábito de aparecer por la puerta de atrás, y a menudo viene disimulada con la forma del infortunio, o de la frustración temporal. Tal vez por eso hay tanta gente que no consigue reconocerla.
Tu gran oportunidad se puede encontrar justo donde estás ahora mismo.
Las oportunidades pequeñas son el principio de las grandes empresas.
El éxito en la vida de un hombre está en prepararse para aprovechar la ocasión cuando se le presente.
No podemos matar el tiempo sin herir la eternidad.
El tiempo es el único crítico sin ambición.
El tiempo es tu navío, no tu morada.
¿Amas la vida? Entonces no malgastes el tiempo, porque ése es el material del que está hecha la vida.
Se debe ser suave, pero digno; austero, pero no áspero; cortés y completamente sereno.
Podemos recuperar el terreno perdido. El tiempo perdido, no
Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados.
El mundo es un escenario, pero los papeles están mal repartidos
Pensad por cuenta propia y dejad que los demás disfruten del derecho a hacer lo mismo.
Sí, la tranquilidad es una buena cosa, pero de la misma familia que el tedio.
El que es diestro en el siniestro / es en el derecho zurdo, / pues no hay nada más absurdo / que este pobre mundo nuestro.
La paciencia es una virtud calumniada, quizá porque es la más difícil de poner en práctica.
Se puede andar con una pistola cargada; se puede andar con una pistola descargada; pero no se puede andar con una pistola que no se sabe si está cargada o descargada.
Vivamos de tal manera que, cuando muramos, hasta el de la funeraria lo sienta.
No es la victoria lo que yo quiero, sino la lucha.
El que lleva su farol a la espalda, no echa delante más que su sombra.
No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y el camino a mis pies.
Lo importante no es llegar, sino ir
Desnudo o no, hambriento o no, cansado o no, siempre se puede hacer algo cuando se sabe que no queda más remedio que hacerlo.