Citas
Citas para inspirar y reflexionar
No hay reglas de arquitectura para los castillos en el aire.
Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.
La felicidad nos espera en algún sitio, a no ser que vayamos a buscarla.
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones
El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.
El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo
La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.
No sabemos lo que nos pasa y eso es lo que nos pasa.
A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo no tenga la culpa.
Se sufre menos del dolor mismo que de la manera como se lo acepta.
Cuando el agua te llega al cuello, no te preocupes si no es potable.
La felicidad no se experimenta..., se recuerda.
Cuando todo parece estar en tu contra, recuerda que, para levantarse, los aviones necesitan ir en contra del viento y no a favor de él.
Las cosas que duelen instruyen
El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene.
Sé feliz. Es la única manera de ser sabio.
El infortunio es la comadrona del genio
Sólo cuando baja la marea se sabe quién nadaba desnudo.
En el más elevado trono del mundo, seguimos sentados sobre nuestro culo.
La adulación no hace daño... siempre que no la inhales
El orgullo es una fiera salvaje que vive en una cueva y yerra por el desierto. La vanidad, en cambio, es un loro que salta de rama en rama y parlotea a la vista de todos.
No hables tanto de ti mismo; ya ocurrirá cuando te vayas.
Haríamos un gran negocio comprando al hombre por lo que vale y vendiéndole por lo que él cree que vale.
Un trono es sólo un taburete de madera forrado de seda
Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar de la mejor manera posible nuestro instrumento.
Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados
La autoestima no es tan vil como la desestimación de uno mismo
No ceses de esculpir tu propia estatua.
Conviértete en lo que eres.
La primera y la mejor de las victorias es la conquista de uno mismo
Yo no evoluciono: soy
¡No se debe ser cobarde ante los propios actos!; ¡no se les debe desestimar a posteriori! El remordimiento es indecente.
Cuanto más ascendí tanto más fui seguido por un perro llamado «ego»
Cuanto más se abandone uno, menos le abandonarán los demás
Con los defectos, nada de prisas. No vayas a corregirlos a la ligera. ¿Qué ibas a poner en su lugar?
Quiero más forjar mi alma que amueblarla
Nadie llegó a ser grande imitando
Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.
Sea usted el cambio que el mundo quiere ver
Para vencer un peligro / o salvar cualquier abismo, / por experiencia lo afirmo; / más que el sable y que la lanza / suele servir la confianza / que el hombre tiene de sí mismo.
Fue hermosa aquella frase de Agrippa: «Jamás me serviré yo mismo de obstáculo».
La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.
La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo
No soy optimista; quiero ser optimista.
Si, a fin de cuentas, su optimismo resultara injustificado, al menos habría vivido de buen humor.
Pesimista: uno que, cuando tiene que elegir entre dos males, elige ambos.
Un optimista espera que sus sueños se hagan realidad; un pesimista lo espera de sus pesadillas.