Citas
Citas para inspirar y reflexionar
25 de octubre. Triste, nervioso, corporalmente mal, miedo de Praga. En la cama.
Estoy aquí, en la ciudad, desde hace ya más de veinte años. ¿Puedes imaginarte lo que eso representa? Veinte veces he pasado aquí cada estación del año (…). Los árboles han crecido durante veinte años, qué pequeños deberíamos volvernos entre ellos. Y todas esas noches, ya sabes, en todas las casas. Una vez nos apoyamos en esta pared, otras en aquélla, así la ventana gira a nuestro alrededor.
Hoy es, además, el primer día en que siento la ciudad.
Es una ciudad entre las ciudades, su pasado fue más grande que su presente, pero éste es todavía lo suficientemente importante.
Quizá no pueda permanecer mucho tiempo en el mismo lugar. Hay hombres que sólo pueden adquirir un sentimiento de apego a la patria cuando viajan.
Veo una ciudad en la lejanía, ¿es a la que tú te refieres? Es posible, pero no comprendo cómo puedes reconocer una ciudad. Puedo discernir algo desde que has dirigido mi atención hacia allí, aunque no mucho más que algún impreciso contorno en la niebla. Oh, sí, la veo, es una montaña con un castillo arriba y con las laderas cubiertas por casas como las de un pueblo. Así que ésa es la ciudad, entonces tienes razón, es realmente un pueblo grande.
Aquí estaba mi instituto; en aquel edificio del lado opuesto, mi universidad. Un poco más hacia la izquierda se encuentra mi oficina. En este pequeño círculo —y trazó con su dedo un par de pequeños círculos— queda encerrada toda mi vida.
La libre disposición de un mundo despreciando sus leyes. La imposición de la ley. Felicidad de esta fidelidad a la ley. Pero no es posible imponer exclusivamente la ley al mundo, todo quedaría como antes. El nuevo legislador debe ser libre. Eso no sería una ley, sino arbitrariedad, rebelión, autocondena.
19 de enero. ¿Qué significan hoy las comprobaciones de ayer? Significan lo mismo que ayer, son verdad, sólo que la sangre discurre por entre las grandes piedras de la ley.
* No es necesario que salgas de casa. Permanece en la mesa y escucha. No escuches, espera solamente. No esperes, permanece tranquilo y solo. El mundo se te ofrecerá para que le arranques la máscara, no puede hacerlo de otra manera, se retorcerá arrebatador ante ti.
Él no vive en función de su vida personal, tampoco piensa en función de su pensamiento personal. Le parece como si viviera y pensara bajo la coacción de una familia que posee, ciertamente, un exceso de fuerza vital y mental, y para la que él significa, según una ley desconocida cualquiera, una necesidad formal. A causa de esta familia desconocida y por estas leyes desconocidas no puede ser puesto en libertad.
«Entonces regresó al trabajo como si nada hubiera ocurrido». Esta observación se ha tornado usual porque procede de una gran cantidad oscura de relatos, aunque probablemente no aparezca en ninguno de ellos.
«No se puede decir que nos falta fe. Sólo el hecho simple de nuestra vida es inagotable en su valor para la fe». «¿Habría aquí algo digno de fe? Pero no se puede no-vivir». Precisamente en este «pero no se puede» se esconde la fuerza demencial de la fe; en esta negación cobra forma.
Todos son tan amables con A, como si alguien intentara proteger cuidadosamente un billar estupendo, incluso de los buenos jugadores, hasta que llegue el gran jugador, examinando el tablero, no tolerando ningún fallo precipitado, pero luego, cuando empieza a jugar, se comporta de modo iracundo y sin el más mínimo respeto.
* ¿Puedes conocer algo que no sea otra cosa que engaño? Si el engaño fuese destruido una sola vez, no podrías mirar o te convertirías en estatua de sal.
El medio de seducción de este mundo y el signo de garantía de que este mundo sólo es un tránsito son lo mismo. Con razón, pues sólo así nos puede seducir el mundo y se corresponde a la verdad. Lo peor es que después de la exitosa seducción nos olvidamos de la garantía y así el Bien nos seduce para el Mal del mismo modo en que lo hace la mirada de la mujer a su cama.
La humildad otorga a cada uno, también al solitario desesperado, la relación más fuerte con el prójimo y, además, de inmediato, si bien sólo en caso de una humildad completa y duradera. La humildad puede conseguirlo porque es el verdadero lenguaje de la oración, al mismo tiempo adoración y fuerte vínculo. La relación con el prójimo es la misma que la de la oración; la relación consigo mismo, la de la relación de la aspiración; de la oración se saca la fuerza para la aspiración.
El pecado aparece siempre abiertamente y se puede aprehender de inmediato con los sentidos. Va a sus raíces y no debe ser arrancado.
Puedes mantenerte apartado de los sufrimientos del mundo, la libertad para hacerlo te ha sido dada y además esa actitud corresponde a tu naturaleza, pero quizá sea ese alejamiento el único sufrimiento que podrías evitar.
*Algunos suponen que junto al gran fraude originario cada uno organiza para sí y conforme a cada caso una ilusión especial, por ejemplo como si en una comedia amorosa la actriz tuviera, además de la risa taimada para su amado, todavía otra risa secreta y especial para un espectador determinado de la galería más alejada. Eso sería ir demasiado lejos.
Puede haber un conocimiento acerca de lo demoníaco, pero ninguna fe en ello, pues no puede haber más demoníaco que lo que hay aquí.
Cuánto más opresiva que la convicción de nuestro inexorable estado actual pecaminoso es la débil convicción de la antigua y eterna justificación de nuestra temporalidad. Sólo la fuerza para soportar esta segunda convicción, que en su pureza comprende completamente a la primera, constituye la medida de la fe.
* La idea de la infinitud y plenitud del cosmos es el resultado de la mezcla, impulsada hasta el extremo, de creación esforzada y libre autoconocimiento.
Las alegrías de esta vida no son las suyas, sino nuestro miedo ante el ascenso a una vida superior; los tormentos de esta vida no son los suyos, sino nuestra propia mortificación por causa de aquel miedo.
Sólo aquí el sufrimiento es sufrimiento. No de tal modo que los que aquí sufren puedan ser elevados en otro lugar por causa de ese sufrimiento, sino porque lo que en el mundo llamamos «sufrir» es en otro mundo, inalterado y liberado de su oposición, bendición.
* A veces el Mal se encuentra en la mano como una herramienta. Lo hayas reconocido o no, permite que le dejes a un lado sin resistencia, si posees la voluntad para hacerlo.
Dos tareas para el comienzo de la vida: reducir cada vez más tu círculo y examinar una y otra vez si no te estás escondiendo en algún lugar fuera del círculo.
* ¡Psicología por última vez!
* Para evitar un error de palabras: lo que tiene que ser eficazmente destruido debe ser antes completamente afianzado; lo qué se desmorona, se desmorona, pero no puede ser destruido.
Ésta es la trinidad de la libertad volitiva, aunque también, ya que se produce simultáneamente, constituye una unidad, y constituye en el fondo tal unidad que no hay lugar para una voluntad, ni libre ni esclava.
* Dos posibilidades: hacerse infinitamente pequeño o serlo. Lo segundo es perfección, o sea inactividad; lo primero comienzo, o sea acto.
En tercer lugar, es libre al poseer la voluntad, como aquel que será de nuevo una vez, de marchar por la vida en cualquier condición y de esta manera llegar hasta sí mismo, aunque por un camino que, si bien es elegible, es en todo caso tan laberíntico que no podrá dejar sin tocar el más pequeño fleco de esta vida.
En segundo lugar, el hombre es libre porque puede escoger el camino y la forma de marchar por la vida.
Un hombre posee libertad volitiva y, además, por triplicado: en primer lugar, era libre cuando quiso esta vida; ahora, sin embargo, ya no puede anular la decisión, pues ya no es el mismo que quiso con anterioridad; sería como si ejecutara su voluntad primigenia al vivir.
La muerte está ante nosotros, casi de la misma manera en que una imagen de la batalla de Alejandro se hallaba en nuestra clase del colegio colgada en la pared. Depende de nuestros actos oscurecer todavía la imagen en esta vida o hacerla desaparecer del todo.
El Mal es una emanación de la conciencia humana en determinados momentos de tránsito. No el mundo sensible es apariencia, sino su Mal, que ciertamente constituye para nuestros ojos el mundo sensible.
Una fe como una guillotina, tan pesada, tan ligera.
Fuimos creados para vivir en el paraíso; el paraíso estaba destinado a servirnos. Nuestro destino fue cambiado, que lo mismo ocurriera con el destino del paraíso, no ha sido dicho.
No somos pecadores sólo porque hayamos comido del árbol del conocimiento, sino también porque no comimos del árbol de la vida. Pecador es el estado en que nos encontramos, independientemente de la culpa.
Nadie puede desear lo que en el fondo le daña. Si en algunos seres humanos se produce esta apariencia —y quizá se produce siempre—, se explica porque «alguien» desea algo en el ser humano que, sin duda, es útil a ese «alguien», pero que a otro «alguien», que ha sido en cierta medida consultado para juzgar el caso, daña gravemente. Si el hombre, ya desde el principio, no se hubiera puesto de parte del segundo «alguien», el primero habría dejado de existir y, con él, el deseo.
¿Por qué nos lamentamos por el pecado original? No por su causa fuimos expulsados del paraíso, sino por el árbol de la vida, para que no comamos de él.
La verdad es indivisible, es decir no puede reconocerse a sí misma; quien quiera reconocerla, debe ser mentira.
El amor sensual engaña acerca del celestial. Solo no podría hacerlo, pero como posee en sí mismo y de manera inconsciente el elemento celestial, lo puede hacer.
Tratar con seres humanos induce a ejercitar la introspección.
El espíritu queda libre desde el mismo momento en que deja de ser un apoyo.
*Una transformación repentina. La respuesta, temerosa y esperanzada, acechando, rodea a la pregunta, busca desesperada en su rostro inaccesible, la persigue en lo absurdo, es decir en los caminos más distantes posibles de la respuesta.
Ese sentimiento: «aquí no anclo» — ¡Y, al mismo tiempo, sentir alrededor la marea creciente y agitada!
* Examínate en relación a la humanidad. Hace dudar a los dubitativos; a los creyentes, les hace creer.