Lista de Poemas
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Entonces
Jamás con mi recuerdo estarás sola:
viviré sin cesar en tu presencia,
mientras el lago aquél tenga una ola;
mientras el bosque a…
Primavera
¡La campiña!
Sobre el césped del cortijo va la niña
tierna, rubia, frágil, blanca;
bajo el brazo la muñeca
Por Qué Se Mató Silva
En lo más abrupto y alto
de un gran peñón de basalto,
detuvo un águila el vuelo:
miró hacia arrib…
Luceros
Dicen que los poetas
se convierten en astros
cuando la muerte fría
viene a apagar sus melodiosos cantos.
Cuántas noches, mirando a las …
Tus Ojos
Ojos indefinibles, ojos grandes,
como el cielo y el mar hondos y puros,
ojos como las selvas de los Andes:
misteriosos fantásticos y oscuros.
…
Idilio Eterno
Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta;
la luna, ave de luz, prepara el vuelo
y en el momento en que la faz levanta,
da un beso al mar, y se remonta al ci…
Introducción
El verso debe ser claro y sonoro
como el agua del mar y como el oro.
El verso debe ser firme y radiante,
lo mismo que el acero y el diamante.
…
La Gran Tristeza
Una inmensa agua gris, inmóvil, muerta,
sobre un lúgubre páramo tendida:
a trechos, de algas lívidas cubierta,
ni un árbo…
Cviii
¿La luz más refulgente?
Está en tus ojos.
¿La mayor alegría?
En tu presencia.
&iques…
Lviii
Guardo en mi pecho un trono
para la madre mía:
que aunque ella me dio el ser, yo la perdono...
porque no supo el daño que me hacía.
Xliv
Mariposa te llaman, no por hermosa
sino porque te cubres con ricas galas;
tú bien sabes que es siempre la mariposa...
un gusano con alas.
Xlii
¿Me preguntas por qué mi verso es rudo?
¿por qué no exhalo rimas melodiosas?
¿por qué mi labio permanece mudo
cuan…
Xx
Una montaña de oro
vi en horizonte lejano;
corrí tras ella...: mi mano
tendí, y era aquel tesoro
un arrebol de verano.
Xxvi
¡Oh, bosques seculares,
refugio del silencio y de la sombra,
que el cielo y los eternos luminares
por techumbre tenéis, y por alfombra,
…
Xi
Huyeron las golondrinas
de tus alegres balcones;
ya en la selva no hay canciones
sino lluvias y neblinas.
Me da el pesar sus espinas
s…
Xvi
Oyendo está tus rumores
allá abajo el ángel mío;
corre y llévale estas flores
que deshojo en tus hervores...
Corre…
Cxxiv
Cuando lejos, muy lejos, en hondos mares,
en lo mucho que sufro pienses a solas,
si exhalas un suspiro por mis pesares,
mándame ese suspiro sobre las…
Viii
¿Has contemplado, a lo lejos,
al sol que, paso a paso,
va descendiendo al ocaso
con su manto de reflejos,
cómo por lúgubres huel…
A - Madrigal
Son tus labios un rubí
partido por gala en dos,
arrancado para ti
de la corona de un dios.
A Un Ruiseñor
Canta en la noche, canta en la mañana,
ruiseñor, en el bosque tus amores;
canta, que llorará cuando tú llores
el alba perlas en …
Octava Real
El estandarte ved que en Ceriñola
el gran Gonzalo desplegó triunfante,
la noble enseña ilustre y española
que al indio dome&ntil…
A La Patria Elegía
¡Cuán solitaria la nación que un día
poblara inmensa gente!
¡La nación cuyo imperio se extendía
del Ocaso al …
¡guerra!
¿Oís?, es el cañón. Mi
pecho hirviendo
el cántico de guerra entonará,
y al eco ronco del cañón venci…
A La Muerte De Torrijos Y Sus Compañeros
Helos allí: junto a la mar bravía
cadáveres están, ¡ay!, los que fueron
honra del libre, y con su muerte dieron
almas al c…