Lista de Poemas
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Soneto Rondel
Cantaba el ruiseñor su serenata.
En el nocturno piélago se hundía
detrás de la imponente serranía
la luna como góndola de plata.
Cantaba el ruiseñor su…
Mística
Cuando bajo la comba de la nave,
del vasto templo, rezas con fervor,
y tu oración se eleva, como un ave,
del órgano al gemido vibrador,
desde un rincón…
Ley Implacable
¡Ay! ¿Cómo quieres que tu madre encuentre
en este mundo bienhechora calma,
si le desgarras, al nacer, el vientre,
y le desgarras, al morir, el alma?
¡Y…
Entonces
Jamás con mi recuerdo estarás sola:
viviré sin cesar en tu presencia,
mientras el lago aquél tenga una ola;
mientras el bosque aquél... guarde una esencia.
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Primavera
¡La campiña!
Sobre el césped del cortijo va la niña
tierna, rubia, frágil, blanca;
—bajo el brazo la muñeca
de cartón rosada y hueca—
salta, corre, cant…
Luceros
Dicen que los poetas
se convierten en astros
cuando la muerte fría
viene a apagar sus melodiosos cantos.
Cuántas noches, mirando a las estrellas,
a sola…
Por Qué Se Mató Silva
En lo más abrupto y alto
de un gran peñón de basalto,
detuvo un águila el vuelo:
miró hacia arriba, hacia arriba,
y se quedó pensativ…
Tus Ojos
Ojos indefinibles, ojos grandes,
como el cielo y el mar hondos y puros,
ojos como las selvas de los Andes:
misteriosos fantásticos y oscuros.
Ojos en c…
La Gran Tristeza
Una inmensa agua gris, inmóvil, muerta,
sobre un lúgubre páramo tendida:
a trechos, de algas lívidas cubierta,
ni un árbol, ni una flor, todo sin vida,
todo …
Idilio Eterno
Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta;
la luna, ave de luz, prepara el vuelo
y en el momento en que la faz levanta,
da un beso al mar, y se remonta al cielo.
Introducción
El verso debe ser claro y sonoro
como el agua del mar y como el oro.
El verso debe ser firme y radiante,
lo mismo que el acero y el diamante.
Deb…
Cviii
—¿La luz más refulgente?
—Está en tus ojos.
—¿La mayor alegría?
—En tu presencia.
—¿La miel más dulce?
—Entre tus labios rojos.
—¿El vergel más flo…
Xliv
Mariposa te llaman, no por hermosa
sino porque te cubres con ricas galas;
tú bien sabes que es siempre la mariposa...
un gusano con alas.
Lviii
Guardo en mi pecho un trono
para la madre mía:
que aunque ella me dio el ser, yo la perdono...
porque no supo el daño que me hacía.
Xxvi
¡Oh, bosques seculares,
refugio del silencio y de la sombra,
que el cielo y los eternos luminares
por techumbre tenéis, y por alfombra,
de hojas marchitas ru…
Xlii
¿Me preguntas por qué mi verso es rudo?
¿por qué no exhalo rimas melodiosas?
¿por qué mi labio permanece mudo
cuando te miro? ¡oh, sol de las hermosas!
Xx
Una montaña de oro
vi en horizonte lejano;
corrí tras ella...: mi mano
tendí, y era aquel tesoro
un arrebol de verano.
En una noche muy bella,
Xvi
Oyendo está tus rumores
allá abajo el ángel mío;
corre y llévale estas flores
que deshojo en tus hervores...
Corre, corre, manso río
Corre y dile …
Xi
Huyeron las golondrinas
de tus alegres balcones;
ya en la selva no hay canciones
sino lluvias y neblinas.
Me da el pesar sus espinas
sólo porque a…
Viii
¿Has contemplado, a lo lejos,
al sol que, paso a paso,
va descendiendo al ocaso
con su manto de reflejos,
cómo por lúgubres huellas
deja, en su triunfal…
Cxxiv
Cuando lejos, muy lejos, en hondos mares,
en lo mucho que sufro pienses a solas,
si exhalas un suspiro por mis pesares,
mándame ese suspiro sobre las olas.
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A Un Ruiseñor
Canta en la noche, canta en la mañana,
ruiseñor, en el bosque tus amores;
canta, que llorará cuando tú llores
el alba perlas en la flor temprana.
Teñid…
A - Madrigal
Son tus labios un rubí
partido por gala en dos,
arrancado para ti
de la corona de un dios.
Octava Real
El estandarte ved que en Ceriñola
el gran Gonzalo desplegó triunfante,
la noble enseña ilustre y española
que al indio domeñó y al mar de Atlante;
regio pend…