Lista de Poemas
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El Mendigo
Soy el mendigo cósmico y mi inopia es la suma
de todos los voraces ayunos pordioseros;
mi alma y mi carne trémulas imploran a la espuma
del mar y al simulacro azu…
Fábula Dística
FÁBULA DÍSTICA
A Tórtola Valencia
No merecías las loas vulgares
que te han escrito los peninsulares.
Acreedora de pros…
A Las Vírgenes
¡Oh vírgenes rebeldes y sumisas:
convertidme en el fiel reclinatorio
de vuestros codos y vuestras sonrisas
y en la fragua sangrienta del holgorio
en que quie…
Como Las Esferas
Muchachita que eras
brevedad, redondez y color,
como las esferas
que en las rinconeras
de una sala ortodoxa mitigan su esplendor...
Muchachita hem…
El Retorno Maléfico
EL RETORNO MALÉFICO
A D. Ignacio I. Gastélum
Mejor será no regresar al pueblo,
al edén subvertido que se calla
en la mutilaci…
La Doncella Verde
LA DONCELLA VERDE
En la muerte de José Enrique Rodó.
En la quieta impostura virginal de la noche
que cobija al amor con un tenue d…
La Estrofa Que Danza
LA ESTROFA QUE DANZA
A Antonia Mercé
Ya brotas de la escena cual guarismo
tornasol, y desfloras el mutismo
con los toqu…
Como En La Salve
¡Oh bienaventuranza fértil de los que saben
ir gimiendo y llorando desprecativamente,
como en la Salve, que es un óleo y una fuente!
Yo también supe antaño …
Memorias Del Circo
MEMORIAS DEL CIRCO
A Carlos González Peña
Los circos trashumantes,
de lamido perrillo enciclopédico
y desacreditados elefantes,
Tus Dientes
Tus dientes son el pulcro y nimio litoral
por donde acompasadas navegan las sonrisas,
graduándose en los tumbos de un parco festival.
Sonríes gradualmente, …
Mi Corazón Amerita
MI CORAZÓN AMERITA...
A Rafael López.
Mi corazón leal, se amerita en la sombra.
Yo lo sacara al día, como lengua de fuego
Dejad Que La Alabe
¿Existirá? ¡Quién sabe!
Mi instinto la presiente;
dejad que yo la alabe
previamente.
Alerta el violín
del querubín
y susceptible al
manz…
Las Desterradas
LAS DESTERRADAS
A Rafael Pimentel
Ya la provincia toda
reconcentra a sus sanas hijas en las caducas
avenidas, y Rut y R…
Himeneo
HIMENEO
A la señora Laura Martínez de Alba
Resígnanse los novios
con subconsciente pánico,
al soso parabién
…
No Me Condenes
Yo tuve, en tierra adentro, una novia muy pobre:
ojos inusitados de sulfato de cobre.
Llamábase María; vivía en un suburbio,
y no hubo entre nosotros ni sombra ni…
Despilfarras El Tiempo
Prolóngase tu doncellez
como una vacua intriga de ajedrez.
Torneada como una reina
de cedro, ningún jaque te despeina.
Mis peones tantálicos
Día 13
Mi corazón retrógrado
ama desde hoy la temerosa fecha
en que surgiste con aquel vestido
de luto y aquel rostro de ebriedad.
Día 13 en que el filo de tu…
La Mancha De Púrpura
Me impongo la costosa penitencia
de no mirarte en días y días, porque mis ojos
cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia
como si naufragasen en un golfo d…
Que Sea Para Bien
Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida
niñez, toda olorosa a sacristía, y también
diste muerte al liviano chacal de mi cartuja.
Que sea para bien...
…
El Minuto Cobarde
EL MINUTO COBARDE
A Saturnino Herrán
En estos hiperbólicos minutos
en que la vida sube por mi pecho
como una marea de tributo…
Para El Zenzontle Impávido
He vuelto a media noche a mi casa, y un canto
como vena de agua que solloza, me acoge...
Es el músico célibe, es el solista dócil
y experto, es el zenzontle que m…
Tu Palabra Más Fútil
Magdalena, conozco que te amo
en que la más trivial de tus acciones
es pasto para mí, como la miga
es la felicidad de los gorriones.
Tu palabra más fút…
Transmútase Mi Alma
Transmútase mi alma en tu presencia
como un florecimiento,
que se vuelve cosecha.
Los amados espectros de mi rito
para siempre me dejan;
mi alma s…
El Viejo Pozo
El viejo pozo de mi vieja casa
sobre cuyo brocal mi infancia tantas veces
se clavaba de codos, buscando el vaticinio
de la tortuga, o bien el iris de los peces,