Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Gavota
Señor, Dios mío: no vayas
a querer desfigurar
mi pobre cuerpo, pasajero
más que la espuma del mar.
Ni me des enfermedad larga
en mi carne, que fue…
En Mi Pecho Feliz
No he buscado poder ni metal,
mas viví en una marcha nupcial...
Me parece que por amar tanto
voy bebiendo una copa de espanto.
Claroscuro de noche y de…
Treinta Y Tres
La edad del Cristo azul se me acongoja
porque Mahoma me sigue tiñendo
verde el espíritu y la carne roja,
y los talla, el beduino y a la hurí,
como una esmera…
Anna Pavlowa
Piernas
eternas
que decís
de Luisa La Vallière
y de Thaís...
Piernas de rana,
de ondina
y de aldeana;
en su vocabulario
se fas…
El Ancla
Antes de echar el ancla en el tesoro
del amor postrimero, yo quisiera
correr el mundo en fiebre de carrera,
con juventud, y una pepita de oro
en los rincones…
El Son Del Corazón
Una música íntima no cesa,
porque transida en un abrazo de oro
la Caridad con el Amor se besa.
¿Oyes el diapasón del corazón?
Oye en su nota múltiple e…
Te Honro En El Espanto
Ya que tu voz, como un muelle vapor, me baña
y mis ojos, tributos a la eterna guadaña,
por ti osan mirar de frente el ataúd;
ya que tu abrigo rojo me otorga una d…
Disco De Newton
Omnicromía de la tarde amena...
el alma, a la sordina,
y la luz, peregrina,
y la ventura, plena,
y la Vida, una hada
que por amar está desencajada.
Jerezanas
Jerezanas, paisanas,
institutrices de mi corazón,
buenas mujeres y buenas cristianas...
Os retrató la señora que dijo:
«Cuando busque mi h…
Todo
TODO
A José D. Frías
Sonámbula y picante,
mi voz es la gemela
de la canela.
Canela ultramontana
e…
El Candil
EL CANDIL
A Alejandro Quijano
En la cúspide radiante
que el metal de mi persona
dilucida y perfecciona,
y en…
La Última Odalisca
Mi carne pesa, y se intimida
porque su peso fabuloso
es la cadena estremecida
de los cuerpos universales
que se han unido con mi vida.
Ámbar, cane…
Ánima Adoratriz
Mi virtud de sentir se acoge a la divisa
del barómetro lúbrico, que en su enagua violeta
los volubles matices de los climas sujeta
con una probidad instantánea y …
A Las Provincianas Mártires
Me enluto por ti, Mireya,
y te rezo esta epopeya.
Mis entrañables provincianas mías:
no sospeché alabar vuestro suicidio
en las facinerosas tropelías.<…
La Lágrima
Enigma
de la azucena esquinada
que orna la cadavérica almohada;
encima
del soltero dolor empedernido
de yacer como imberbe congregante
mientr…
Idolatría
La vida mágica se vive entera
en la mano viril que gesticula
al evocar el seno o la cadera,
como la mano de la Trinidad
teológicamente se atribula
si el…
Fábula Dística
FÁBULA DÍSTICA
A Tórtola Valencia
No merecías las loas vulgares
que te han escrito los peninsulares.
Acreedora de pros…
La Niña Del Retrato
Delinquiría
de leso corazón
si no anegara con mi idolatría,
en lacrimosa ablución,
la imagen de la párvula sombría.
Retrato para quien mi llanto m…
El Mendigo
Soy el mendigo cósmico y mi inopia es la suma
de todos los voraces ayunos pordioseros;
mi alma y mi carne trémulas imploran a la espuma
del mar y al simulacro azu…
A Las Vírgenes
¡Oh vírgenes rebeldes y sumisas:
convertidme en el fiel reclinatorio
de vuestros codos y vuestras sonrisas
y en la fragua sangrienta del holgorio
en que quie…
Como Las Esferas
Muchachita que eras
brevedad, redondez y color,
como las esferas
que en las rinconeras
de una sala ortodoxa mitigan su esplendor...
Muchachita hem…
El Retorno Maléfico
EL RETORNO MALÉFICO
A D. Ignacio I. Gastélum
Mejor será no regresar al pueblo,
al edén subvertido que se calla
en la mutilaci…
La Doncella Verde
LA DONCELLA VERDE
En la muerte de José Enrique Rodó.
En la quieta impostura virginal de la noche
que cobija al amor con un tenue d…
La Estrofa Que Danza
LA ESTROFA QUE DANZA
A Antonia Mercé
Ya brotas de la escena cual guarismo
tornasol, y desfloras el mutismo
con los toqu…