Lista de Poemas
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En Las Tinieblas Húmedas
En las alas oscuras de la racha cortante
me das, al mismo tiempo, una pena y un goce:
algo como la helada virtud de un seno blando,
algo en que se confunden el co…
Cuaresmal
Tu paz —¡oh paz de cada día!—
y mi dolor que es inmortal,
se han de casar, Amada mía,
en una noche cuaresmal.
Quizá en un Viernes de Dolores,
cuan…
La Bizarra Capital De Mi Estado
LA BIZARRA CAPITAL DE MI ESTADO...
A Jesús B. González
He de encomiar en verso sincerista
la capital bizarra
de mi Esta…
A La Gracia Primitiva De Las Aldeanas
A LA GRACIA PRIMITIVA DE LAS ALDEANAS
A Luis Rosado Vega
Hambre y sed padezco: Siempre me he negado
a satisfacerlas en los turbado…
Domingos De Provincia
En los claros domingos de mi pueblo es costumbre
que en la Plaza descubran las gentiles cabezas
las mozas, y sus ojos reflejan dulcedumbre
y la banda en el kiosko…
Pobrecilla Sonámbula
POBRECILLA SONÁMBULA
A Pedro de Alba
Con planta imponderable
cruzas el mundo y cruzas mi conciencia,
y es tu sufrido rostro c…
Viaje Al Terruño
VIAJE AL TERRUÑO
A Enrique Fernández Ledesma.
INVITACIÓN
De tu magnífico traje
recogeré la basquiña
cuando t…
Ser Una Casta Pequeñez
SER UNA CASTA PEQUEÑEZ...
A Alfonso Cravioto
Fuérame dado remontar el río
de los años, y en una reconquista
feliz de mi…
En El Reinado De La Primavera
EN EL REINADO DE LA PRIMAVERA
a Josefa de los Ríos
* 17 de marzo de 1880
+ 7 de mayo de 1917
Amada, es Primavera.
…
Tenías Un Rebozo De Seda
TENÍAS UN REBOZO DE SEDA...
(A Eduardo J. Correa)
Tenías un rebozo en que lo blanco
iba sobre lo gris con gentileza
par…
Rumbo Al Olvido
¡Oh pobres almas nuestras
que perdieron el nido
y que van arrastradas
en la falsa corriente del olvido!
Y pensar que extraviamos
la senda milagros…
Muerta
Por débil y pequeña,
oh flor de paraíso,
cabías en el vértice
del corazón en fiesta que te quiso.
Salíamos al campo
y tu cuerpo minúsculo
se …
Tus Ventanas
TUS VENTANAS
A Artemio de Valle-Arizpe
Tus ventanas, con pájaros y flores,
tus ventanas que miran al oriente,
están esc…
Se Deshojaban Las Rosas
En los prados de tu huerto
a la luz del plenilunio
se moría cada flor;
y concurriendo a una extraña
complicidad de infortunio,
en el rosal de mi vida
Tu Voz Profética
¡Ay de Dios, que tu palabra
me tiene embrujada
el alma!
mi lírica
adolescencia
y tu existencia
gitana
se dicen en la ventana
cosas
d…
El Adiós
EL ADIÓS
A Francisco González León
Fuensanta, dulce amiga,
blanca y leve mujer,
dueña ideal de mi primer suspiro
<…
Una Viajera
En mi ostracismo acerbo me alegré esta mañana
con el encuentro súbito de una hermosa paisana
que tiene un largo nombre de remota novela:
la hija del enjuto médico…
En Tu Casa Desierta
El alma llena de recogimiento,
mudos los labios, me detengo en cada
lugar de tu mansión, ensimismada
cual si la fatigase un pensamiento.
El naranjo med…
Tema Ii
A fuerza de quererte
me he convertido, Amor,
en alma en pena.
¿Por qué, Fuensanta mía,
si mi pasión de ayer está ya muerta
y en tu rostro se anunc…
Coses En Dulce Paz
Coses en dulce paz, y son divinos
tus mirares y plácido tu gesto,
cuando escuchas la rima que he compuesto
para tus dedos ágiles y finos.
La candidez s…
Cuando Contigo Estoy, Dueña Del Alma
Cuando contemplo a veces
que plegando los labios enmudeces,
mi adoración pretende en su locura
bajar hasta tu alma a paso lento
y sorprender, en su mansión o…
A Una Ausente Seráfica
Éstos, amada, son sitios vulgares
en que en el ruido mundanal se asusta
el alma fidelísima, que gusta
de evocar tus encantos familiares.
Añoro dulcemen…
Alejandrinos Eclesiásticos
Tú, Fuensanta, me libras de los lazos del mal;
queman mi boca exangüe de Isaías los carbones;
por ti me dan los cielos profundas contriciones
y el ensueño me otor…
Ella
Esta novia del alma con quien soñé en un día
fundar el paraíso de una casa risueña
y echar, pescando amores, en el mar de la vida
mis redes, a la usanza de la eda…