Poemas en este tema
Alma
Gutierre de Cetina
El Cielo De Sus Altos Pensamientos
El cielo de sus altos pensamientos
con las alas de amor ledo subía
Vandalio, y ni el peligro lo desvía
ni le ponen temor mil escarmientos.
Las nubes deja atrás, deja los vientos,
vencidos del valor de su osadía,
cuando de las palabras que decía
al sol, suenan acá tales acentos:
«Si fue temeridad, ojos del cielo,
osar tan sin valor volar tan alto,
sabiendo de Faetón el caso fiero,
»consentidme una vez que sin recelo
mire vuestra beldad; después si el salto
viniera a ser mortal, mortal lo quiero».
con las alas de amor ledo subía
Vandalio, y ni el peligro lo desvía
ni le ponen temor mil escarmientos.
Las nubes deja atrás, deja los vientos,
vencidos del valor de su osadía,
cuando de las palabras que decía
al sol, suenan acá tales acentos:
«Si fue temeridad, ojos del cielo,
osar tan sin valor volar tan alto,
sabiendo de Faetón el caso fiero,
»consentidme una vez que sin recelo
mire vuestra beldad; después si el salto
viniera a ser mortal, mortal lo quiero».
411
Gutierre de Cetina
Amor Mueve Mis Alas, Y Tan Alto
Amor mueve mis alas, y tan alto
las lleva el amoroso pensamiento,
que de hora en hora así subiendo siento
quedar mi padescer más corto y falto.
Temo tal vez mientra mi vuelo exalto,
mas llega luego a mí el conoscimiento
y pruébase que es poco en tal tormento
por inmortal honor un mortal salto.
Que si otro puso al mar perpetuo nombre
do el soberbio valor le dio la muerte,
presumiendo de sí más que podía,
de mí dirán: «Aquí fue muerto un hombre
que si al cielo llegar negó su suerte,
la vida le faltó, no la osadía.»
las lleva el amoroso pensamiento,
que de hora en hora así subiendo siento
quedar mi padescer más corto y falto.
Temo tal vez mientra mi vuelo exalto,
mas llega luego a mí el conoscimiento
y pruébase que es poco en tal tormento
por inmortal honor un mortal salto.
Que si otro puso al mar perpetuo nombre
do el soberbio valor le dio la muerte,
presumiendo de sí más que podía,
de mí dirán: «Aquí fue muerto un hombre
que si al cielo llegar negó su suerte,
la vida le faltó, no la osadía.»
401
Gutierre de Cetina
Amor Me Tira Y Casi A Vuelo Lleva
Amor me tira y casi a vuelo lleva
por do mi presunción hizo la vía;
tan alta va mi loca fantasía
que las nubes pasar volando prueba.
No espero ya que el fin de Ícaro mueva
la dura obstinación de mi porfía,
pues veo que el ardor que la desvía
el mismo la rehace y la renueva.
Está el alma una nueva Fénix hecha
y en fuego de dolor que ha fabricado
se consume y renace cada hora.
Quiérelo así el Amor, y es ley derecha
que siendo Fénix vos, fuese forzado
Fénix la mísera alma que os adora.
por do mi presunción hizo la vía;
tan alta va mi loca fantasía
que las nubes pasar volando prueba.
No espero ya que el fin de Ícaro mueva
la dura obstinación de mi porfía,
pues veo que el ardor que la desvía
el mismo la rehace y la renueva.
Está el alma una nueva Fénix hecha
y en fuego de dolor que ha fabricado
se consume y renace cada hora.
Quiérelo así el Amor, y es ley derecha
que siendo Fénix vos, fuese forzado
Fénix la mísera alma que os adora.
347
Gutierre de Cetina
De La Pena De Sísifo Se Cuenta
De la pena de Sísifo se cuenta
que sube un grave peso a una montaña
áspera, inhabitable, obscura, extraña,
do cuanto puede ver, más le atormenta.
Subido a la alta cima, antes que sienta
descanso alguno, el desear le engaña,
y soltando la carga que le daña,
de nuevo torna a la pasada afrenta.
Así, sube, señora, el alma mía
por ásperos caminos desusados
a la cumbre de la alta fantasía.
Mas no son unos males acabados,
cuando la obstinación de mi porfía
sigue los que le están aparejados.
que sube un grave peso a una montaña
áspera, inhabitable, obscura, extraña,
do cuanto puede ver, más le atormenta.
Subido a la alta cima, antes que sienta
descanso alguno, el desear le engaña,
y soltando la carga que le daña,
de nuevo torna a la pasada afrenta.
Así, sube, señora, el alma mía
por ásperos caminos desusados
a la cumbre de la alta fantasía.
Mas no son unos males acabados,
cuando la obstinación de mi porfía
sigue los que le están aparejados.
409
Gutierre de Cetina
Como Teniendo En Tierra Bien Echadas
Como teniendo en tierra bien echadas
las raíces un árbol se sostiene,
y como del humor que de ellas tiene
las ramas son criadas y guardadas;
como si le serán todas cortadas,
no por eso se seca o se detiene,
antes torna a brotar y a mostrar viene
otras en su lugar luego criadas;
así de mi esperar siendo cortado,
por la mano cruel de algún desvío,
con las ramas el fruto deseado,
de la raíz que está en el alma envío
humor a la esperanza, y, de obstinado,
con nuevas ramas a esperar porfío.
las raíces un árbol se sostiene,
y como del humor que de ellas tiene
las ramas son criadas y guardadas;
como si le serán todas cortadas,
no por eso se seca o se detiene,
antes torna a brotar y a mostrar viene
otras en su lugar luego criadas;
así de mi esperar siendo cortado,
por la mano cruel de algún desvío,
con las ramas el fruto deseado,
de la raíz que está en el alma envío
humor a la esperanza, y, de obstinado,
con nuevas ramas a esperar porfío.
314
Gutierre de Cetina
Por Una Alta Montaña, Trabajando
Por una alta montaña, trabajando
por llegar a la cima deseada,
una piedra muy grande y muy pesada
sube Sísifo a cuestas suspirando.
Mas no tan presto arriba llega cuando
rodar la deja abajo, y no es llegada,
que subilla otra vez y otra le agrada,
de un trabajo otro nuevo comenzando.
Así sube, señora, el alma mía
con la carga mortal de mis cuidados
la montaña de la alta fantasía.
Y aún no son unos males acabados,
cuando la obstinación de mi porfía
sigue los que me están aparejados.
por llegar a la cima deseada,
una piedra muy grande y muy pesada
sube Sísifo a cuestas suspirando.
Mas no tan presto arriba llega cuando
rodar la deja abajo, y no es llegada,
que subilla otra vez y otra le agrada,
de un trabajo otro nuevo comenzando.
Así sube, señora, el alma mía
con la carga mortal de mis cuidados
la montaña de la alta fantasía.
Y aún no son unos males acabados,
cuando la obstinación de mi porfía
sigue los que me están aparejados.
383
Gutierre de Cetina
Señora, Pues Mis Ojos Merecieron
Señora, pues mis ojos merecieron,
no por su merecer, mas por ventura,
ver el hermoso sol de tu figura,
no padezca yo el mal del bien que vieron.
Que da la presunción que en sí tuvieron,
de osar mirar tan alta hermosura,
se le ofrece a mi alma una tristura,
no sé por qué, mas sé que ellos lo hicieron.
Y sé también que si el remedio viene,
ha de venir, señora, de tu mano,
porque es el solo que a mi mal conviene.
Y sé que no será poder humano
para apartar la fuerza que en mí tiene:
antes todo será dañoso y vano.
no por su merecer, mas por ventura,
ver el hermoso sol de tu figura,
no padezca yo el mal del bien que vieron.
Que da la presunción que en sí tuvieron,
de osar mirar tan alta hermosura,
se le ofrece a mi alma una tristura,
no sé por qué, mas sé que ellos lo hicieron.
Y sé también que si el remedio viene,
ha de venir, señora, de tu mano,
porque es el solo que a mi mal conviene.
Y sé que no será poder humano
para apartar la fuerza que en mí tiene:
antes todo será dañoso y vano.
342
Gutierre de Cetina
El Tiempo Es Tal Que Cualquier Fiera Agora
El tiempo es tal que cualquier fiera agora
ama su igual y por él llora o canta;
muestra el ciervo en bramar fiereza tanta,
mas a la cierva es dulce y la enamora;
la ronca voz del cuervo de hora en hora
cualquier dureza de su par quebranta;
y el triste ruiseñor su amiga espanta,
por lo cual se lamenta, aflige y llora.
Si yo me quejo, la razón me sobra,
pues ni tener respeto al ser constante
vale, ni tanto amar a ser amado.
Amor lo hace, y muestra bien ser obra
suya hacer que valga un ignorante
dichoso más que un cuerdo desdichado.
ama su igual y por él llora o canta;
muestra el ciervo en bramar fiereza tanta,
mas a la cierva es dulce y la enamora;
la ronca voz del cuervo de hora en hora
cualquier dureza de su par quebranta;
y el triste ruiseñor su amiga espanta,
por lo cual se lamenta, aflige y llora.
Si yo me quejo, la razón me sobra,
pues ni tener respeto al ser constante
vale, ni tanto amar a ser amado.
Amor lo hace, y muestra bien ser obra
suya hacer que valga un ignorante
dichoso más que un cuerdo desdichado.
328
Gutierre de Cetina
De La Contemplación Del Pensamiento
De la contemplación del pensamiento
crece la voluntad mi fantasía;
del dulce imaginar del alma mía
hace el Amor en mí firme cimiento;
del pensar nace en mí el contentamiento
que da más viva fuerza a mi porfía;
tanto mi desear las alas cría
cuanto nacen de más conocimiento.
Las partes que de vos esta alma entiende,
mientra que más las voy considerando
mayor ardor al corazón envío:
como fuego que tanto más se enciende
cuanto más leña en él irán echando.
¡Ved, pues, si es inmortal el fuego mío!
crece la voluntad mi fantasía;
del dulce imaginar del alma mía
hace el Amor en mí firme cimiento;
del pensar nace en mí el contentamiento
que da más viva fuerza a mi porfía;
tanto mi desear las alas cría
cuanto nacen de más conocimiento.
Las partes que de vos esta alma entiende,
mientra que más las voy considerando
mayor ardor al corazón envío:
como fuego que tanto más se enciende
cuanto más leña en él irán echando.
¡Ved, pues, si es inmortal el fuego mío!
336
Gutierre de Cetina
Más Fácil Es, Señora, El Abstenerse
Más fácil es, señora, el abstenerse
de desear, a un hombre enamorado,
que después que algún tiempo ha deseado,
medida al desear pueda ponerse.
Puede uno rehusar, puede tenerse
de no entrar en lugar que viere helado,
mas si una vez entro, después de entrado,
no es en él esperar ni detenerse.
Bien pudiera no os ver cuando no os vía,
no viéndoos no os amara, y no os amando
no deseara el bien que ahora deseo.
Mas después de sujeta el alma mía,
Amor, que me sostiene deseando,
no consiente poner freno al deseo.
de desear, a un hombre enamorado,
que después que algún tiempo ha deseado,
medida al desear pueda ponerse.
Puede uno rehusar, puede tenerse
de no entrar en lugar que viere helado,
mas si una vez entro, después de entrado,
no es en él esperar ni detenerse.
Bien pudiera no os ver cuando no os vía,
no viéndoos no os amara, y no os amando
no deseara el bien que ahora deseo.
Mas después de sujeta el alma mía,
Amor, que me sostiene deseando,
no consiente poner freno al deseo.
419
Gutierre de Cetina
Mientras Las Tiernas Alas, Pequeñuelo
Mientras las tiernas alas, pequeñuelo,
mi nuevo desear firmes hacía,
mientra de mí alejarse no podía,
por ser nueva la pluma, a mayor vuelo,
obediente me estaba, y al señuelo,
a la primera voz, luego acudía,
ni de volar tan alto presumía,
que con los pies no fuese por el suelo.
Hasta que con el tiempo ya crecida
la pluma, por su mal, de puro ufano,
sacándolo a volar mi mala suerte,
le lanzó a una esperanza tan perdida
que ni el deseo vuelve ya la mano,
ni parará hasta hallar la muerte.
mi nuevo desear firmes hacía,
mientra de mí alejarse no podía,
por ser nueva la pluma, a mayor vuelo,
obediente me estaba, y al señuelo,
a la primera voz, luego acudía,
ni de volar tan alto presumía,
que con los pies no fuese por el suelo.
Hasta que con el tiempo ya crecida
la pluma, por su mal, de puro ufano,
sacándolo a volar mi mala suerte,
le lanzó a una esperanza tan perdida
que ni el deseo vuelve ya la mano,
ni parará hasta hallar la muerte.
379
Gutierre de Cetina
Tiéneme Ya El Dolor Tan Lastimado
Tiéneme ya el dolor tan lastimado,
está ya tan dañado el sentimiento,
que ningún nuevo mal de nuevo siento
que no hiere en lugar de antes llagado.
Estoy ya del vivir tan enfadado
que habría dado fin a mi tormento,
mas sale de través tal pensamiento,
que me es fuerza tornarme a mi cuidado.
Dice la enamorada fantasía
que de tal ocasión tal pena viene,
que me esfuerce en la fuerza del deseo.
Mas, tan lejos de vos, señora mía,
tanto menos mi mal consuelo tiene
cuanta razón por vuestra parte veo.
está ya tan dañado el sentimiento,
que ningún nuevo mal de nuevo siento
que no hiere en lugar de antes llagado.
Estoy ya del vivir tan enfadado
que habría dado fin a mi tormento,
mas sale de través tal pensamiento,
que me es fuerza tornarme a mi cuidado.
Dice la enamorada fantasía
que de tal ocasión tal pena viene,
que me esfuerce en la fuerza del deseo.
Mas, tan lejos de vos, señora mía,
tanto menos mi mal consuelo tiene
cuanta razón por vuestra parte veo.
398
Gutierre de Cetina
Siendo De Vuestro Bien, Ojos Ausentes
«Siendo de vuestro bien, ojos ausentes,
¿qué veréis donde vais que no os ofenda?»
«Oscuro sol, monstruosa luna horrenda,
tigres, osos, leones y serpientes».
«Oídos, ¿qué oiréis entre las gentes?»
«Llanto, suspiros, lágrimas, contienda».
«Por el cuál camino iréis o por cuál senda
que espinas no piséis, pies diligentes?»
«Boca, ¿qué gustarás?» «Mortal veneno».
«Manos, ¿qué haréis» «Cruel oficio».
«¿Y tú, mi corazón?» «Dolor sin alma».
«Alma, ¿qué haréis vos?» «Penar cual peno».
«Pues, ¡sus!, aparejaos al sacrificio,
oídos, ojos, pies, manos, boca, alma».
¿qué veréis donde vais que no os ofenda?»
«Oscuro sol, monstruosa luna horrenda,
tigres, osos, leones y serpientes».
«Oídos, ¿qué oiréis entre las gentes?»
«Llanto, suspiros, lágrimas, contienda».
«Por el cuál camino iréis o por cuál senda
que espinas no piséis, pies diligentes?»
«Boca, ¿qué gustarás?» «Mortal veneno».
«Manos, ¿qué haréis» «Cruel oficio».
«¿Y tú, mi corazón?» «Dolor sin alma».
«Alma, ¿qué haréis vos?» «Penar cual peno».
«Pues, ¡sus!, aparejaos al sacrificio,
oídos, ojos, pies, manos, boca, alma».
329
Gutierre de Cetina
Por Qué Es Ciego El Amor?» «porque Con Ojos
«¿Por qué es ciego el Amor?» «Porque con ojos
ajenos, ya que puede ver, se guía».
«¿Por qué tan niño por la incierta vía?»
«Que tiene en gobernarse por antojos».
«¿Desnudo?» «Por mostrar que sus enojos
natura los produce, ella los cría».
«¿Por qué tiene alas?» «Porque en solo un día
da y quita libertad, vida y despojos».
«¿Por qué le dan el arco y las saetas?»
«Por el libre poder que en todos tiene».
«¿Y el fuego?» «Porque arder almas le agrada».
«¿Por qué son de oro, pues, las más perfectas
y otras de plomo?» «Porque amando pene
el desamado de la cosa amada».
ajenos, ya que puede ver, se guía».
«¿Por qué tan niño por la incierta vía?»
«Que tiene en gobernarse por antojos».
«¿Desnudo?» «Por mostrar que sus enojos
natura los produce, ella los cría».
«¿Por qué tiene alas?» «Porque en solo un día
da y quita libertad, vida y despojos».
«¿Por qué le dan el arco y las saetas?»
«Por el libre poder que en todos tiene».
«¿Y el fuego?» «Porque arder almas le agrada».
«¿Por qué son de oro, pues, las más perfectas
y otras de plomo?» «Porque amando pene
el desamado de la cosa amada».
316
Gutierre de Cetina
Amor, ¿qué Es Esto?» «amor» «mayor Mal Siento
«Amor, ¿qué es esto?» «Amor» «Mayor mal siento
que amor». «¿Pues qué es ?» «No sé» «¿Dónde te ofende?»
«En el alma». «¿Con qué fuego la enciende»
«¡Fuego, sí!» «¿Quién lo enciende?» «El pensamiento».
«¿Arde?» «Abrasa que parte el sentimiento».
«¿Cómo de imaginar note defiende
la causa?» «No». «¿Por qué?» «Porque desciende
muy alta». «¿A buscar qué?» «Mi perdimiento».
«¿Luego no es fuego?» «No, que será rabia».
«¿Huyes del agua?» «No». «¿Cómo?» «Llorando».
«¿Descanso es desear?» «No». «¿Es pestilencia?»
«¡Plugiera a Dios!» «¿Por qué?» «Que a quien me agravia
se pegara». «¿Es recelo?» «Recelando
muero». «¡Ya sé lo que es!» «¿Qué es, pues?» «Ausencia».
que amor». «¿Pues qué es ?» «No sé» «¿Dónde te ofende?»
«En el alma». «¿Con qué fuego la enciende»
«¡Fuego, sí!» «¿Quién lo enciende?» «El pensamiento».
«¿Arde?» «Abrasa que parte el sentimiento».
«¿Cómo de imaginar note defiende
la causa?» «No». «¿Por qué?» «Porque desciende
muy alta». «¿A buscar qué?» «Mi perdimiento».
«¿Luego no es fuego?» «No, que será rabia».
«¿Huyes del agua?» «No». «¿Cómo?» «Llorando».
«¿Descanso es desear?» «No». «¿Es pestilencia?»
«¡Plugiera a Dios!» «¿Por qué?» «Que a quien me agravia
se pegara». «¿Es recelo?» «Recelando
muero». «¡Ya sé lo que es!» «¿Qué es, pues?» «Ausencia».
380
Gutierre de Cetina
Ved Si El Amor, Señora, Es Cauteloso
Ved si el Amor, señora, es cauteloso,
ved qué desigualdad guarda en sus fueros,
que mi daño mayor nace de veros
y de no os ver un mal más peligroso.
Mirándoos, siento el alma en un rabioso
deseo que jamás puedo moveros;
no viéndoos aquella ansia de quereros
me hace el desear más trabajoso;
no viéndoos, se enflaquece el sufrimiento;
en viéndoos, me desmayo y acobardo
y a los pies del dolor queda el sentido.
Ved, pues, si es nueva suerte de tormento:
que el peligro mayor de que me guardo
es el bien que con más congoja pido.
ved qué desigualdad guarda en sus fueros,
que mi daño mayor nace de veros
y de no os ver un mal más peligroso.
Mirándoos, siento el alma en un rabioso
deseo que jamás puedo moveros;
no viéndoos aquella ansia de quereros
me hace el desear más trabajoso;
no viéndoos, se enflaquece el sufrimiento;
en viéndoos, me desmayo y acobardo
y a los pies del dolor queda el sentido.
Ved, pues, si es nueva suerte de tormento:
que el peligro mayor de que me guardo
es el bien que con más congoja pido.
367
Gutierre de Cetina
Mientra En Mí La Esperanza Florecía
Mientra en mí la esperanza florecía
alegre el corazón vivió cantando,
mas hora que el temor la va secando
paso el tiempo en llorar la pena mía.
Entonces de un pensar dulce vivía,
hora en pensar y más pesar pensando,
en amargo dolor va transformando
cuanto antes dentro en él de dulce había.
Ha tomado del alma mía gobierno
un triste recelar, que con espanto
amenaza hacer mi mal eterno.
Por lo cual, si tal vez en dulce canto
me pruebo, sale del dolor interno
interrota la voz y envuelta en llanto.
alegre el corazón vivió cantando,
mas hora que el temor la va secando
paso el tiempo en llorar la pena mía.
Entonces de un pensar dulce vivía,
hora en pensar y más pesar pensando,
en amargo dolor va transformando
cuanto antes dentro en él de dulce había.
Ha tomado del alma mía gobierno
un triste recelar, que con espanto
amenaza hacer mi mal eterno.
Por lo cual, si tal vez en dulce canto
me pruebo, sale del dolor interno
interrota la voz y envuelta en llanto.
380
Gutierre de Cetina
Llorando Vivo Y Si En El Fiero Pecho
Llorando vivo y si en el fiero pecho
de la enemiga mía pudiese el llanto
cuanto pudo en su tiempo el dulce canto,
seríame el llorar honra y provecho.
Mas quien me tiene ya casi deshecho,
de mi bien o mi mal no cura tanto,
y así conviene a mi pesar que cuanto
fue el bien, sea ahora el mal de que sospecho.
Y porque en mi llorar más dolor halle,
quiso ordenar Amor, que era enemigo,
que lo que más querría decir, más calle.
Ved cuál estoy, qué extremo es el que sigo:
que llorando mi mal, para contalle,
la causa callo y los efectos digo.
de la enemiga mía pudiese el llanto
cuanto pudo en su tiempo el dulce canto,
seríame el llorar honra y provecho.
Mas quien me tiene ya casi deshecho,
de mi bien o mi mal no cura tanto,
y así conviene a mi pesar que cuanto
fue el bien, sea ahora el mal de que sospecho.
Y porque en mi llorar más dolor halle,
quiso ordenar Amor, que era enemigo,
que lo que más querría decir, más calle.
Ved cuál estoy, qué extremo es el que sigo:
que llorando mi mal, para contalle,
la causa callo y los efectos digo.
371
Gutierre de Cetina
El Triste Recordar Del Bien Pasado
El triste recordar del bien pasado
me representa el alma a mi despecho,
y el pensar que pasó me tiene hecho
de esperar que será, desesperado.
Ando de un no sé qué mal aquejado,
que me paresce que me roe el pecho;
pienso que es desear, pero sospecho
que no da el desear tanto cuidado.
Pues, si no es desear, ¿qué es lo que siento?
Yo sé que no es temor, tampoco es celo,
que no me da vuestro valor licencia.
¿Si es fuerza de amoroso pensamiento?
No, que el pensar consigo trae consuelo.
Mas, ¡ay!, que ya sé que es: no es sino abstencia.
me representa el alma a mi despecho,
y el pensar que pasó me tiene hecho
de esperar que será, desesperado.
Ando de un no sé qué mal aquejado,
que me paresce que me roe el pecho;
pienso que es desear, pero sospecho
que no da el desear tanto cuidado.
Pues, si no es desear, ¿qué es lo que siento?
Yo sé que no es temor, tampoco es celo,
que no me da vuestro valor licencia.
¿Si es fuerza de amoroso pensamiento?
No, que el pensar consigo trae consuelo.
Mas, ¡ay!, que ya sé que es: no es sino abstencia.
374
Gutierre de Cetina
Ay, Vivo Fuego, Ay, Fiero Pensamiento
¡Ay, vivo fuego, ay, fiero pensamiento,
ay, rabioso dolor, pasos cansados,
ay, recelos de Amor desesperados,
ay, triste, congojoso sentimiento!
¡Ay, alto desear sin fundamento,
ay, vana empresa llena de cuidados,
ay, ríos, fuentes, selvas, bosques, prados,
ay, esquiva ocasión de mi tormento!
¡Ay, verdes murtas, árboles hermosos,
ay, lugar que ya fue ledo y jocundo,
do gastaba mi tiempo en dulce canto!
Espíritus alegres y amorosos,
si alguno vive acá en el bajo mundo,
muévaos hora a piedad mi triste llanto.
ay, rabioso dolor, pasos cansados,
ay, recelos de Amor desesperados,
ay, triste, congojoso sentimiento!
¡Ay, alto desear sin fundamento,
ay, vana empresa llena de cuidados,
ay, ríos, fuentes, selvas, bosques, prados,
ay, esquiva ocasión de mi tormento!
¡Ay, verdes murtas, árboles hermosos,
ay, lugar que ya fue ledo y jocundo,
do gastaba mi tiempo en dulce canto!
Espíritus alegres y amorosos,
si alguno vive acá en el bajo mundo,
muévaos hora a piedad mi triste llanto.
358
Gutierre de Cetina
Si Contra Amor, Señora, Andáis Armada
Si contra Amor, señora, andáis armada
de aquel frío saber que Amor contiende,
si os guía la razón, si ella os defiende,
no es gran caso no estar enamorada.
De poco amor, Amor se desagrada;
no puede Amor crecer do el seso entiende;
si el juicio gobierna, Amor se ofende;
do no hay pasión, Amor no puede nada.
Pero si permitiese el hado mío,
cosa que podría ser, que Amor hallase
entrada en ese pecho de diamante,
a pagar de mi alma aquel desvío
en blando consentir se transformase,
¿qué freno hay que tener pueda un amante?
de aquel frío saber que Amor contiende,
si os guía la razón, si ella os defiende,
no es gran caso no estar enamorada.
De poco amor, Amor se desagrada;
no puede Amor crecer do el seso entiende;
si el juicio gobierna, Amor se ofende;
do no hay pasión, Amor no puede nada.
Pero si permitiese el hado mío,
cosa que podría ser, que Amor hallase
entrada en ese pecho de diamante,
a pagar de mi alma aquel desvío
en blando consentir se transformase,
¿qué freno hay que tener pueda un amante?
349
Gutierre de Cetina
Cuál Fiera Tempestad, Cuál Accidente
¿Cuál fiera tempestad, cuál accidente
mi tan sereno mar ha vuelto airado?
¿Qué es del fuego, señora, en que abrasado
fue vuestro corazón tan dulcemente?
Si en el perpetuo olvido amor consiente
que así se haya deshecho y apagado,
¿qué fue, si no fue amor, mi bien pasado?
Y si fue amor, ¿qué es de él, dó
está presente?
Ya que justa ocasión de mí os partiese,
¿cómo puede hora ser que en solo un hora
tanto amor, si era amor, de vos se fuese?
Sombra de amores fue, no amor, señora:
mostrásteme la luz por que sintiese
mayor obscuridad sin ella agora.
mi tan sereno mar ha vuelto airado?
¿Qué es del fuego, señora, en que abrasado
fue vuestro corazón tan dulcemente?
Si en el perpetuo olvido amor consiente
que así se haya deshecho y apagado,
¿qué fue, si no fue amor, mi bien pasado?
Y si fue amor, ¿qué es de él, dó
está presente?
Ya que justa ocasión de mí os partiese,
¿cómo puede hora ser que en solo un hora
tanto amor, si era amor, de vos se fuese?
Sombra de amores fue, no amor, señora:
mostrásteme la luz por que sintiese
mayor obscuridad sin ella agora.
404
Gutierre de Cetina
Como El Calor De La Celeste Esfera
Como el calor de la celeste esfera
calienta y vivifica y da consuelo
cuanto hay elemental acá en el suelo,
árbol, planta, animal, flor, hierba o fiera,
así, señora, Amor de esta manera
los pechos arde de amoroso celo,
sino ése vuestro que por ser de hielo,
de mal tan general se queda fuera.
Pero si el sol al mayor hielo ofende,
lo consume y deshace, como vemos,
el vuestro ante mi ardor, ¿quién lo defiende?
Y si ambos de su ardor nos defendemos,
¿cómo se hiela en vos y en mí se enciende?
¿Caben en un sujeto dos extremos?
calienta y vivifica y da consuelo
cuanto hay elemental acá en el suelo,
árbol, planta, animal, flor, hierba o fiera,
así, señora, Amor de esta manera
los pechos arde de amoroso celo,
sino ése vuestro que por ser de hielo,
de mal tan general se queda fuera.
Pero si el sol al mayor hielo ofende,
lo consume y deshace, como vemos,
el vuestro ante mi ardor, ¿quién lo defiende?
Y si ambos de su ardor nos defendemos,
¿cómo se hiela en vos y en mí se enciende?
¿Caben en un sujeto dos extremos?
404
Gutierre de Cetina
Dulce Enemiga Mía, Hermosa Fiera
Dulce enemiga mía, hermosa fiera,
si las obras de Amor mirar queremos,
iguales con el sol las hallaremos
una regla guardar y una manera.
Cerca la tierra el sol dentro y de fuera,
y la cera derrite como vemos.
¿De dónde vienen, pues, tales extremos?
¿Los rayos no son todos de una esfera?
Amor os hiela a vos y a mí me enciende,
en mí acrecienta ardor y en vos desvío,
yo soy un fuego ya, vos toda un hielo.
¿Pues cómo puede ser? ¿Hay quién lo
entiende?
Si procede de Amor el ardor mío,
¿el hielo vuestro es permisión del cielo?
si las obras de Amor mirar queremos,
iguales con el sol las hallaremos
una regla guardar y una manera.
Cerca la tierra el sol dentro y de fuera,
y la cera derrite como vemos.
¿De dónde vienen, pues, tales extremos?
¿Los rayos no son todos de una esfera?
Amor os hiela a vos y a mí me enciende,
en mí acrecienta ardor y en vos desvío,
yo soy un fuego ya, vos toda un hielo.
¿Pues cómo puede ser? ¿Hay quién lo
entiende?
Si procede de Amor el ardor mío,
¿el hielo vuestro es permisión del cielo?
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