Otros
Oscar Wilde
Un coleccionista yanqui demandó a la compañía de ferrocarriles porque al traerle una reproducción de la Venus de Milo se la trajeron sin brazos. Naturalmente, ganó el pleito.
Mark Twain
En un museo en La Habana hay dos calaveras de Cristóbal Colón: una de cuando era niño y otra de cuando se hizo hombre.
Samuel Goldwyn
Lo que deseamos es una historia que empiece con un terremoto y vaya subiendo hasta el clímax.
Winston Churchill
Me han contado que el señor Gladstone leía a Homero por pura diversión. Le está bien empleado.
Samuel Butler
Cualquier idiota puede pintar, pero hace falta ser verdaderamente bueno para conseguir venderlo.
Oscar Wilde
Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.
Gertrude Stein
No hay respuesta. No va a haber ninguna respuesta. Nunca ha habido una respuesta. Y ésa es la respuesta.
Gertrude Stein
No hay respuesta. No va a haber ninguna respuesta. Nunca ha habido una respuesta. Y ésa es la respuesta.
Bertrand Russell
Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.
Groucho Marx
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.
Henri-Frédéric Amiel
Se entiende a las mujeres como se entiende el lenguaje de los pájaros: o por intuición o de ninguna manera.
Robert Browning
Los niños usan los puños hasta que alcanzan la edad en que puede usar el cerebro.
Bertrand Russell
Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna.
John F. Kennedy
Si hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, el mundo sería un lugar un poco mejor para vivir.
Eleanor Roosevelt
Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos.
Osho
No importa si pintas, esculpes o haces zapatos; no importa si eres jardinero, granjero, pescador o carpintero. Lo que importa es: ¿estás poniendo toda tu alma en lo que estás creando? Entonces tus productos creativos tienen algo de la cualidad divina.