Destino y Superación
Ludwig van Beethoven
Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino
Ludwig van Beethoven
¡Actúa en vez de suplicar! ¡Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa!
Henri-Frédéric Amiel
Para la acción nada es más útil que la estrechez de pensamiento combinada con fuerza de voluntad
Henri-Frédéric Amiel
El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos
Amado Nervo
Resígnate a no haber podido hacer una cosa. Pero nunca a no haberlo intentado, si vale la pena intentarlo
Amado Nervo
Veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino. Que si extraje las hieles o la miel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas
Amado Nervo
¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo
Arthur Schopenhauer
Entonces habló el viejo y gris padre desierto 2 : «Hijo mío, si no fuera así, si yo no fuera el triste y árido desierto, si fuera floreado, verde y animado, tú no serías un oasis, un lugar privilegiado al que incluso en la lejanía el caminante alaba; sino que serías sin más una pequeña parte de mí, diminuta e inadvertida. Por eso, soporta con paciencia lo que es condición de tu distinción y gloria».
Arthur Schopenhauer
Una vida individual ha ofrecido su fruto completo cuando el hombre se retira de ella sin conservar ningún deseo ni de ella ni de sus alegrías, cuando se ha curado de la adicción que se manifestó como vida. Todo lo demás es indiferente y tiene un valor secundario [...]. A través del sufrimiento el hombre es purificado y finalmente santificado, es decir, liberado de la voluntad. En este sentido es la cruz el símbolo de la religión católica. Por eso el sufrimiento tiene una fuerza salví fica.
Arthur Schopenhauer
El determinismo es un hecho indiscutible [...]. A consecuencia, el mundo deviene en un juego de marionetas movidas por hilos (motivos), sin saber a quién le divierte tal espectáculo: si la pieza teatral posee un guion y se aviene a un plan, hay entonces un funesto destino; si no lo hay, el director de tal espectáculo es entonces la ciega necesidad 3 .
Arthur Schopenhauer
Parece indudable que todos los bienes de la vida se hallan en poder del azar y nos volvemos desdichados cuando éste nos los quita, si hacemos consistir nuestra felicidad en ellos. Tan funesto destino ha de verse revocado por el correcto uso de la razón 19 .
Arthur Schopenhauer
Lo fundamental, lo importante, son los acontecimientos en la vida de todos los hombres, pero ante todo esos mismos hombres, las «figuras engañosas y sombras fugaces» 17 que aparecen en escena. El mecanismo por el cual es llevado todo a efecto es el destino, el Fatum, con su instrumento, la necesidad, es decir, la cadena causal 18 .
Arthur Schopenhauer
Este mundo es el reino del azar y el error: por eso sólo debemos dirigirnos hacia lo que ninguna casualidad puede arrebatarnos, y tan sólo sostenernos y actuar allí donde el error no es posible.