Citas en este tema
Política y Poder
Jeremy Bentham
El mal que resulta de una censura es imposible de medir, ya que es imposible decir dónde termina
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Cesare Beccaria
¿Queréis prevenir los delitos? Haced que las leyes sean claras, sencillas, y que toda la fuerza de la nación se encuentre condensada para defenderlas. Sin que, por el contrario, ninguna parte de la misma se emplee en destruirlas. Haced que las leyes favorezcan menos a las clases sociales que a los hombres mismos
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Cesare Beccaria
Prohibir una multitud de acciones indiferentes no es prevenir los delitos que puedan nacer de aquéllas, sino crear otros delitos nuevos
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Cesare Beccaria
Los hombres, abandonados a sus sentimientos evidentes, gustan que las leyes sean crueles. Aun cuando, sujetos a las mismas, a cada uno de ellos le interesaría que fuesen moderadas, por ser mayor el temor de sufrirlas que los deseos de ofenderlas
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Cesare Beccaria
Un gobierno sabio no sufre el ocio político en el seno del trabajo y de la industria. Yo llamo ocio político a todo aquello que no contribuye a la sociedad, ni con el trabajo ni con la riqueza
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Cesare Beccaria
La pena de muerte se convierte en un espectáculo y en un motivo de compasión desdeñosa para algunos. Ambos sentimientos ocupan más el ánimo de los espectadores, que no el saludable temor que pretende inspirar la ley
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Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais
Un hombre prudente no ha de buscarse problemas con los grandes
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Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais
En el vasto campo de la intriga hay que saber cultivarlo todo: hasta la vanidad de un necio
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Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais
¿Hay nada más sencillo? Vengarse de los que estorban nuestros planes desbaratando los suyos. Es lo que todo el mundo hace
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Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais
Cuando el deshonor es público, es preciso que también lo sea la venganza
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Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais
Con ser mediocre y saber arrastrarse se llega a cualquier parte
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Charles Baudelaire
Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al príncipe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.
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Frédéric Bastiat
El Estado puede tomar y no dar. Esto, se observa y se explica por la naturaleza porosa y absorbente de sus manos, que retienen siempre una parte y algunas veces la totalidad de lo que ellas tocan. Pero, lo que no se ha visto jamás ni jamás se verá, e incluso no se puede concebir, es que el Estado dé al público más de lo que le ha tomado. Es radicalmente imposible conferir una ventaja particular a algunos individuos que constituyen la comunidad, sin infligir un daño superior a la comunidad entera
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Frédéric Bastiat
Destruir el principio de responsabilidad, o al menos trasladar la responsabilidad (de los individuos a los funcionarios), no es un inconveniente menor. La responsabilidad es todo para el hombre. Es su motor, su profesor, su remunerador y su vengador. Sin ella, el hombre pierde su libertad de escoger, su capacidad de perfeccionarse y su moralidad. Sin ella, el hombre deja de aprender, deja de ser hombre. Cae en la inercia y se convierte en una unidad de un rebaño
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Frédéric Bastiat
Cuando un funcionario público gasta en provecho propio cinco francos más, es porque un contribuyente gasta en provecho propio cinco francos menos. El gasto del funcionario se ve, porque se verifica. Pero el del contribuyente no se ve, porque se le impide realizarlo
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Frédéric Bastiat
El Estado no es, o no debería ser, otra cosa que la fuerza común instituida, no para ser entre todos los ciudadanos un instrumento de opresión y de expoliación recíproca sino, por el contrario, para garantizar a cada uno lo suyo y hacer reinar la justicia y la seguridad
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Frédéric Bastiat
Si el Estado rehúsa el bien que se exige de él, es acusado de impotencia, de mala voluntad, de incapacidad. Si intenta realizarlo, se reduce a golpear al pueblo con impuestos redoblados, a hacer mayor mal que bien, a atraerse, por otro lado, la desafección general
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Frédéric Bastiat
Cuando la ley y la moral se encuentran en contradicción, el ciudadano se encuentra en la cruel disyuntiva de perder la noción de lo moral o de perder el respeto a la ley. Dos desgracias tan grandes, una como la otra, y entre las cuales es difícil elegir
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Frédéric Bastiat
Soy de los que piensan que la capacidad de elección y el impulso deben venir de abajo, no de arriba, y de los ciudadanos, no del legislador. La doctrina contraria me parece que conduce al aniquilamiento de la libertad y de la dignidad humana
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Frédéric Bastiat
Nos dicen los socialistas: puesto que la ley organiza la justicia, ¿por qué no habría de organizar el trabajo la enseñanza y la religión? ¿Por qué? Porque no podría organizar el trabajo, la enseñanza y la religión, sin desorganizar la justicia
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