Soledad
Théophile Gautier
Pasó por delante de la vida tímidamente, como si le dijese el presentimiento que el menor contacto de esos dos mundos, el suyo y el de otros, sólo podía engendrar dolor
Gustave Flaubert
Siempre he intentado vivir en una torre de marfil. Pero una marea de mierda no deja de golpear sus muros y amenaza con tirarla abajo
Émile Durkheim
El suicidio varía en proporción inversa al grado de integración de los grupos sociales a los que pertenece el individuo
Thomas de Quincey
La soledad, si bien puede ser silenciosa como la luz, es, al igual que la luz, uno de los más poderosos agentes. Pues la soledad es esencial al hombre. Todos los hombres vienen a este mundo solos y solos lo abandonan
Charlotte Brontë
Cuando me senté bajo una extraña bóveda de árboles, con la nada como compañía, sin amor ni amigos, mi corazón se volvió de pronto hacia ti, y sentí tu amistad, un lazo suave sobre mis manos
Ludwig van Beethoven
Los que piensan o dicen que soy malévolo, obstinado o misántropo, cuánto se equivocan acerca de mí
Henri-Frédéric Amiel
Temen algunas mujeres la soledad de la viudez. No supieron ver que su vida tampoco fue descifrada por el marido. Y que la verdadera serenidad viene casi siempre del monólogo
Amado Nervo
Tuve miedo de amar con locura, de abrir mis heridas, que suelen sangrar, ¡Y no obstante toda mi sed de ternura, cerrando los ojos, la dejé pasar!
Amado Nervo
Si eres orgulloso conviene que ames la soledad. Los orgullosos siempre se quedan solos
Arthur Schopenhauer
No hay mayor felicidad que la de tener buena relación consigo mismo y poder prescindir de la sociedad: pues todo mal surge de la sociedad . «Es un insociable», dirán, «Es un hombre de grandes cualidades».
Arthur Schopenhauer
Cuanto más tiene uno en sí mismo, menos precisa de fuera y menos pueden significar los demás para él. De ahí que la excelencia de espíritu empuje a la insociabilidad. [...] Es en la soledad donde cada uno es remitido a sí mismo, donde se muestra lo que tiene en sí mismo [...]. La gente corriente tan sólo piensa en pasar el tiempo; quien posee algún talento, en aprovecharlo .
Arthur Schopenhauer
Los hombres carentes de genio no pueden soportar en absoluto la soledad: la contemplación de la naturaleza, del mundo, no les entretiene. Esto se debe a que siempre y tan sólo tienen su voluntad frente a sus ojos y por eso no ven nada de los objetos sin relación con su voluntad, con su persona.
Arthur Schopenhauer
A veces hablo con las personas al igual que el niño lo hace con su muñeco: aunque sabe que éste no le entiende, crea a sabiendas el grato autoengaño de que se da la alegría de la conversación.