Lista de Poemas

Camino de imperfección

Quisiera, al morir, poder inspirar una pequeña necrología por el estilo de la siguiente:Este hombre, como amado de los dioses, murió joven. Supo querer y odiar con todo su corazón. Amó campos, ríos, fuentes; amó el buen vino, el mármol, el acero; el oro; amó las núbiles mujeres y los bellos versos. Despreció a los timoratos, a los presuntuosos y a los mediocres. Odió a los pérfidos, a los hipócritas, a los calumniadores, a los venales, a los eunucos y a los serviles. Se contentó con jamás leer a los fabricantes de literatura tonta. En medio de la injusticia, era justo. Prodigó aplausos a quien creyó que los merecía; admiraba a cuantos reconoció por superiores a él y tuvo en estima a sus pares. Aunque a menudo celebró el triunfo de la garra y el ímpetu del ala., tuvo piedad del infortunio hasta en los tigres. No atacó sino a los fuertes. Tuvo ideales y luchó y se sacrificó por ellos. Llevó el desinterés hasta el ridículo. Sólo una cosa nunca dio: consejos. Ni en sus horas más tétricas le faltaron de cerca o de lejos la voz amiga y el corazón de alguna mujer. No se sabe si fue moral o inmoral o amoral. Pero él se tuvo por moralista a su modo. Puso la verdad y la belleza -su belleza y su verdad- por encima de todo. Gozó y sufrió mucho espiritual y fisicamente. Conoció el mundo todo y deseaba que todo el mundo lo conociera a él. Ni imperatorista ni acrático, pensaba que la inteligencia y la tolerancia debían gobernar a los pueblos y que debía ejercerse un máximun de justicia social, sin privilegio de clases ni de personas. Cuanto al arte, creyó siempre que se podía y se debía ser original, sin olvidarse del nihil novum sub sole. Su vivir fue ilógico. Su pensar fue contradictorio. Lo único perenne que tuvo parece ser la sinceridad, ya en la emoción, ya en el juicio. Jamás la mentira mancilló sus labios ni su pluma. No le temió nunca a la verdad, ni a las consecuencias que acarrea. Por eso afrontó puñales homicidas, por eso sufrió cárceles largas y larguísimos destierros. Predicó la libertad con el ejemplo: fue libre. Era un alma del siglo XVI y un hombre del siglo XX.Descanse en paz, por la primera vez. La tierra, que amó, le sea propicia.
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Identificación y contexto básico

Rufino Blanco Fombona fue un escritor, ensayista, abogado y político venezolano. Nació en Caracas y falleció en Buenos Aires, Argentina. Estudió derecho en la Universidad Central de Venezuela. Fue una figura prominente del modernismo hispanoamericano y un intelectual polémico y combativo.

Infancia y formación

Nacido en el seno de una familia acomodada, Rufino Blanco Fombona recibió una educación esmerada. Estudió derecho y pronto se interesó por la literatura y la política. Sus lecturas tempranas lo acercaron a las corrientes literarias y filosóficas de su tiempo, sentando las bases de su pensamiento.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Blanco Fombona se inicia con su incursión en el periodismo y la publicación de sus primeros ensayos y poemas. Evolucionó hacia una prosa más madura y reflexiva, marcada por su compromiso político y su defensa de la hispanidad. Colaboró en diversas revistas y periódicos, consolidando su voz como ensayista y crítico literario.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras destacan "El hombre que parecía el mismo" (novela), "Cuentos de colores" (cuentos), "Grandes genios de América" (ensayos) y "Judas" (novela). Su estilo se caracteriza por la fuerza expresiva, el uso de un lenguaje rico y a menudo retórico, y una profunda carga ideológica. Abordó temas como la identidad latinoamericana, la crítica al imperialismo estadounidense, la exaltación de la cultura hispánica y la figura del genio creador. Su obra se asocia al modernismo, aunque con una impronta personal y combativa.

Contexto cultural e histórico

Blanco Fombona vivió en una época de profundos cambios políticos y sociales en Venezuela y América Latina. Fue testigo de la dictadura de Juan Vicente Gómez, lo que marcó su exilio y su activismo político. Perteneció a una generación de intelectuales que buscaban definir la identidad latinoamericana frente a las potencias extranjeras, dialogando con las corrientes del 98 y del modernismo.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por el exilio y la actividad política. Tuvo relaciones significativas con otros intelectuales de su tiempo. Fue un hombre de fuertes convicciones políticas, lo que influyó en su obra y en su vida.

Reconocimiento y recepción

Blanco Fombona gozó de reconocimiento en círculos literarios e intelectuales, aunque su figura también generó controversia por sus posturas políticas y literarias. Su obra ha sido objeto de estudio y debate, especialmente por su papel en la defensa de la hispanidad y su crítica al imperialismo.

Influencias y legado

Fue influenciado por autores como Rubén Darío y los escritores de la Generación del 98. Su legado reside en su obra ensayística y literaria, que sirvió de inspiración a generaciones posteriores de intelectuales y escritores latinoamericanos comprometidos con la identidad y la soberanía de la región.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Blanco Fombona ha sido interpretada desde diversas perspectivas, destacando su rol como crítico del imperialismo y su defensa de la cultura hispánica. Sus textos invitan a la reflexión sobre la identidad, la historia y el destino de América Latina.

Infancia y formación

Blanco Fombona fue un personaje de carácter fuerte y apasionado, cuyas opiniones a menudo generaban debate. Su vida de exilio y su compromiso político moldearon profundamente su visión del mundo y su producción literaria.

Muerte y memoria

Falleció en Buenos Aires, Argentina. Su memoria perdura a través de su obra literaria y ensayística, que sigue siendo un referente en el estudio de la literatura y el pensamiento latinoamericano.