T. S. Eliot

T. S. Eliot

1888–1965 · vivió 76 años GB GB

T. S. Eliot fue un poeta, dramaturgo, crítico literario y ensayista anglo-estadounidense, figura central de la poesía modernista. Su obra se caracteriza por la complejidad, la alusión intertextual y una profunda exploración de la condición humana en el mundo moderno, abordando temas como la fe, la duda, la desintegración social y la búsqueda de significado. Eliot es reconocido por su estilo innovador y su influencia perdurable en la literatura del siglo XX.

n. 1888-09-26, St. Louis · m. 1965-01-04, Kensington

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El primer coro de la roca

Se cíerne el águila en la cumbre del cielo,
El cazador y la jauría cumplen su círculo.
¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!
¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!
¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!
El infinito ciclo de las ideas y de los actos,
infinita invención, experimento infinito,
Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento del habla, pero no dei silencio;
Conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
Los ciclos celestiales en veinte siglos
Nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo.
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Biografía

Identificación y contexto básico

Tomas Stearns Eliot fue un poeta, ensayista, crítico literario y dramaturgo de origen estadounidense que se nacionalizó británico. Es considerado una de las figuras más importantes de la poesía del siglo XX y un pilar del modernismo literario. Escribió principalmente en inglés.

Infancia y formación

Nacido en St. Louis, Missouri, Eliot provenía de una familia de gran tradición intelectual y académica. Su abuelo fue un destacado abogado y filántropo, y su padre un exitoso hombre de negocios. Asistió a la Smith Academy y luego a la Universidad de Harvard, donde estudió filosofía, literatura y lenguas clásicas. Allí leyó a poetas como Dante Alighieri y a filósofos como Arthur Schopenhauer, que tendrían una gran influencia en su obra. También se interesó por la filosofía oriental.

Trayectoria literaria

Eliot comenzó a escribir poesía durante su estancia en Harvard. Su primer poema importante, "The Love Song of J. Alfred Prufrock", fue publicado en 1915. En 1917, publicó su primer libro de poemas, "Prufrock and Other Observations". En 1922, vio la luz "The Waste Land" (La tierra baldía), una obra que se convertiría en un hito de la poesía modernista y que consolidaría su fama internacional. Eliot también fue un prolífico crítico literario, publicando ensayos influyentes sobre Shakespeare, Dante y los poetas metafísicos, entre otros. Trabajó como editor en la revista The Criterion, que fundó en 1922.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Eliot se caracteriza por su complejidad, el uso de alusiones intertextuales, el collage de voces y estilos, y una profunda reflexión sobre la crisis espiritual y cultural de la modernidad. Temas recurrentes incluyen la desintegración, la alienación, la búsqueda de la fe, la memoria y el tiempo. Sus poemas a menudo presentan personajes fragmentados y un tono de desilusión o desesperanza, aunque también exploran la posibilidad de redención. "The Waste Land" es un ejemplo paradigmático de su estilo, combinando mitología, referencias literarias y la vida urbana contemporánea de forma innovadora. "Four Quartets" (Cuatro cuartetos) es otra de sus obras maestras, explorando temas teológicos y existenciales con una mayor serenidad y profundidad espiritual. Su lenguaje es denso, erudito y a menudo irónico.

Contexto cultural e histórico

Eliot vivió y trabajó en un período de profundos cambios históricos y culturales, incluyendo la Primera Guerra Mundial y el período de entreguerras. La desilusión posterior a la guerra, la crisis económica y el auge de ideologías totalitarias se reflejan en su obra, especialmente en "The Waste Land". Perteneció a la llamada "Generación Perdida" de escritores angloamericanos. Su conversión al anglicanismo en 1927 marcó un giro importante en su vida y obra, introduciendo una fuerte veta teológica.

Vida personal

Eliot se casó dos veces. Su primer matrimonio con Vivienne Haigh-Wood fue tumultuoso y marcado por la enfermedad mental de ella, lo que influyó en su escritura. Tras su divorcio, se casó con Valerie Fletcher, quien fue su secretaria y quien se encargaría de preservar y editar su obra póstuma. Eliot trabajó durante muchos años en la Lloyd's Bank, un empleo que le proporcionó estabilidad financiera pero que contrastaba con su vocación literaria. Su vida personal estuvo marcada por una profunda introspección y una lucha constante con la fe y la duda.

Reconocimiento y recepción

Eliot recibió numerosos honores a lo largo de su vida, siendo el más destacado el Premio Nobel de Literatura en 1948. Su obra fue objeto de intenso debate crítico desde sus inicios, y aunque inicialmente generó controversia por su complejidad y aparente pesimismo, con el tiempo fue reconocida como fundamental para la literatura moderna. Su influencia se extendió rápidamente por el mundo angloparlante y más allá.

Influencias y legado

Eliot fue influenciado por una amplia gama de autores y tradiciones, incluyendo a Dante, los poetas metafísicos ingleses (John Donne, George Herbert), los simbolistas franceses (Baudelaire, Laforgue) y la filosofía oriental. Su obra, a su vez, ha ejercido una influencia inmensa en generaciones posteriores de poetas, críticos y escritores. Se le considera uno de los introductores del modernismo en la poesía en lengua inglesa y su enfoque en la fragmentación y la alusión ha sido emulado por innumerables autores.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Eliot ha sido objeto de múltiples interpretaciones, a menudo centrándose en su visión de la crisis de la civilización occidental, su búsqueda de orden espiritual y su compleja relación con la tradición. Algunos críticos han señalado la aparente elitismo de su obra, mientras que otros han destacado su profundidad psicológica y su capacidad para capturar la angustia existencial del hombre moderno. Su poesía ha sido vista como un reflejo de la fragmentación y la falta de coherencia de la experiencia contemporánea.

Infancia y formación

Eliot era conocido por su carácter reservado y su meticulosidad. A pesar de su éxito literario, mantuvo un empleo en un banco durante gran parte de su vida adulta. Su conversión al anglicanismo fue un evento crucial que permeó su obra con temas de fe y salvación. Se dice que tenía un gran sentido del humor, aunque a menudo de carácter irónico o sutil.

Muerte y memoria

Eliot falleció en Londres. Su obra sigue siendo estudiada y admirada, y se considera un pilar fundamental de la literatura del siglo XX. Sus poemas continúan siendo leídos y debatidos, reafirmando su estatus como uno de los poetas más influyentes de la historia.

Poemas

2

El primer coro de la roca

Se cíerne el águila en la cumbre del cielo,
El cazador y la jauría cumplen su círculo.
¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!
¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!
¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!
El infinito ciclo de las ideas y de los actos,
infinita invención, experimento infinito,
Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento del habla, pero no dei silencio;
Conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
Los ciclos celestiales en veinte siglos
Nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo.
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East Cocker, de Cuatro Cuartetos

En mi comienzo está mi fin, en sucesión se levantan y caen casas,
se desmoronan, se extienden, se las retira, se las destruye, se las restaura,
o en su lugar hay un campo abierto, o una fábrica, o una circunvalación.
Vieja piedra para edificio nuevo, vieja madera para hogueras nuevas,
viejas hogueras para cenizas, y cenizas para la tierra, que ya es carne,
piel y heces, hueso de hombre y animal, tallo y hoja de maíz.
Las casas viven y mueren, hay un tiempo para construir
y un tiempo para vivir y engendrar,
y un tiempo para que el viento rompa el cristal desprendido
y agite las tablas del suelo donde trota el ratón de campo,
y agite el tapiz hecho jirones con un lema silencioso.
En mi comienzo está mi fin. Ahora cae la luz a través del campo abierto,
dejando la hundida vereda tapada con ramas, oscura en la tarde,
donde uno se apoya contra un lado cuando pasa un carro,
y la vereda hundida insiste en la dirección hacia la aldea,
hipnotizada en el calor eléctrico.
En cálida neblina, la sofocante luz es absorbida, no refractada,
por piedra gris, las dalias duermen en el silencio vacío,
esperad el búho tempranero
(...)
Llevando el compás, marcando el ritmo en su danzar,
como en su vivir en las estaciones vivas,
el tiempo de las estaciones y las constelaciones,
el tiempo de ordeñar y el tiempo de segar,
el tiempo de aparearse hombre y mujer y el de los animales,
pies subiendo y bajado, comiendo y bebiendo, estiércol y muerte.
La aurora apunta, y otro día se prepara para el calor y el silencio.
Mar adentro el viento de la aurora se arruga y resbala.
Estoy aquí, o allí, o en otro lugar, en mi comienzo.
Y rígidas, fuertes, las tías Amelias;
Y luego cojeando, cojeando la novia.
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