Lista de Poemas

Las cenizas de mi padre descansan en Milán. A mi madre la he enterrado aquí [en Berlín] hace unos días. He viajado continuamente de un lado a otro… un extraño en todas partes. Mis hijos están en Suiza. […] Una persona como yo tiene el ideal de estar en casa en cualquier sitio en que estén sus seres queridos.

A Max Born, 3 de marzo de 1920. En Born, Born-Einstein Letters , p. 25. CPAE , vol. 9, doc. 337.

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Siempre recordaré con cariño las horas pasadas en su casa, incluidas las perlas de sabiduría persa con las que entré en contacto a través de su hospitalidad y su trabajo. Como oriental por sangre, siento que son especialmente significativas para mí.

A Friedrich Rosen, enviado alemán a La Haya, mayo de 1920. Rosen estuvo destinado un tiempo en Persia y editó una colección de cuentos persas. Einstein Archives 9-492.

La conciencia de mis limitaciones me impregna con más fuerza en los últimos tiempos porque se han sobrestimado en gran manera mis capacidades desde que algunas consecuencias de la teoría general de la relatividad han superado la prueba.

Ibíd.

Me encuentro tan terriblemente hundido en medio de consultas, invitaciones y peticiones que por las noches sueño que me estoy quemando en el infierno y el cartero es el diablo, que me grita continuamente mientras me lanza a la cabeza nuevos fardos de cartas porque aún no he contestado a las anteriores.

A Ludwig Hopf, 2 de febrero de 1920. CPAE , vol. 9, doc. 295.

Desde que se hicieron públicos los resultados de la desviación de la luz, se me dedica un culto que me hace sentir como si fuera un ídolo pagano. Pero también esto, si Dios quiere, pasará.

A Heinrich Zangger, 3 de enero de 1920. CPAE , vol. 9, doc. 242. Incluso se había pedido a Einstein una «actuación» de tres semanas en el Palladium de Londres para explicar la relatividad.

No sabía que el destino iba a permitirme encontrar un par de buenas ideas después de muchos años de trabajo intenso.

Al físico holandés H. A. Lorentz, 19 de enero de 1920. CPAE , vol. 9, doc. 265.

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Con la fama me vuelvo cada vez más estúpido, lo que, por supuesto, es un fenómeno muy habitual.

A Heinrich Zangger, 24 de diciembre de 1919. CPAE , vol. 9, doc. 233.

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Otra cosa divertida es que todo el mundo me considera un bolchevique, Dios sabrá por qué; quizá será porque no tomo toda esa bazofia del Berliner Tageblatt como si fuera leche y miel.

A Heinrich Zangger, 15 o 22 de diciembre de 1919. CPAE , vol. 9, doc. 217.

Aún no he comido lo suficiente del fruto del árbol del conocimiento, aunque en mi profesión estoy obligado a comer de él con regularidad.

A Max Born, 9 de noviembre de 1919. En Born, Born-Einstein Letters , p. 16; CPAE , vol. 9, doc. 162.

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A causa de la divulgación de la teoría de la relatividad al gusto de los lectores, en la actualidad en Alemania me llaman un hombre de ciencia alemán y en Inglaterra me presentan como un judío suizo. Si llegan a representarme como una bête noire , la descripción se intercambiará y me convertiré en un judío suizo para los alemanes y en un hombre de ciencia alemán para los ingleses.

En The Times (Londres), 28 de noviembre de 1919, pp. 13-14, escrito a petición del diario. También hace la misma referencia en una carta a Paul Ehrenfest, 4 de diciembre de 1919. Véase también la cita del 6 de abril de 1922, más abajo. CPAE , vol. 7, doc. 26.

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