Lista de Poemas

Es posible que la negativa a realizar el servicio militar nos exponga a una persecución severa; ¿esta persecución es menos vergonzosa para la sociedad que la persecución a la que fueron sometidos los mártires religiosos en siglos pasados?

Ibíd., p. 255.

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No sólo soy un pacifista, sino un pacifista militante. Estoy dispuesto a luchar por la paz. […] ¿No es mejor para un hombre morir por la causa en la que cree, como es la paz, que sufrir a causa de lo que no cree, es decir, la guerra?

De una entrevista con G. S. Viereck en 1931, publicada en un librito con otros textos, The Fight against War , editado por Alfred Lief (Nueva York, John Day, 1933). Citado según Nathan y Norden, Einstein on Peace , pp. 125-126.

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Cualquiera que quiera abolir de verdad la guerra debe declararse con firmeza a favor de que su país renuncie a una parte de su soberanía a favor de las instituciones internacionales: debe estar dispuesto a que, en caso de una disputa, su país esté dispuesto a acudir a una corte internacional. Debe […] apoyar el desarme en todas partes.

Ibíd. Einstein utiliza casi las mismas palabras en una carta a Sigmund Freud del 30 de julio de 1932 (Einstein Archives 32-543, 545, 546). Volverá a este tema del gobierno mundial después de la Segunda Guerra Mundial.

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El estado existe para el hombre, no el hombre para el estado. […] Creo que la misión más importante del estado es la protección del individuo para que le sea posible desarrollar una personalidad creativa. El estado debería ser nuestro sirviente; no deberíamos ser esclavos del estado. El estado viola este precepto cuando nos obliga a realizar el servicio militar.

De «The Road to Peace», publicado en el New York Times Magazine , 22 de noviembre de 1931. Reproducido en Rowe y Schulmann, Einstein on Politics , p. 253. (En ediciones anteriores de The Quotable de Einstein he ofrecido una versión ligeramente diferente y una referencia errónea utilizada en Ideas and Opinions .) Einstein Archives 28-175.

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Apelo a todos los hombres y mujeres, ya sean eminentes o humildes, para que declaren que se negarán a seguir ofreciendo ayuda a la guerra o a la preparación de la guerra.

De una declaración para la Internacional de Resistentes a la guerra, Lyon, Francia, agosto de 1931. Citado en Frank, Einstein: His Life and Times , p. 158; también citado en el New York Times , 2 de agosto de 1931.

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Existen dos maneras de resistirse a la guerra: la vía legal y la vía revolucionaria. La vía legal implica el ofrecimiento de servicios alternativos, no como un privilegio para unos pocos, sino como un derecho para todos. La senda revolucionaria implica una resistencia a ultranza, con el objetivo de romper el poder del militarismo en tiempos de paz o de los recursos del estado en tiempos de guerra.

De una declaración grabada por Fenner Brockway para The New World , julio de 1931, después de una reunión con Einstein en mayo de 1931. Einstein Archives 47-742.

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Pocos de nosotros nos aferramos a la idea de que los actos de violencia en el marco de las guerras no son ventajosos ni dignos de la humanidad como método para resolver los problemas internacionales. Pero no somos lo suficientemente consistentes para realizar esfuerzos vigorosos a favor de las medidas para prevenir la guerra, esta reliquia salvaje e indigna de una era de barbarie.

De «America and the Disarmament Conference of 1932», junio de 1931. Es posible que fuera un discurso en el Whittier College en California pronunciado el 18 de enero de 1932, según Nathan y Norden, Einstein on Peace , p. 658. Reproducido en Rowe y Schulmann, Einstein on Politics , p. 248. Einstein Archives 28-152.

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Creo que sólo se podrá conseguir un progreso serio [en la abolición de la guerra] cuando los hombres se organicen a escala internacional y se nieguen, en su conjunto, a participar en el servicio militar o de guerra.

De una declaración en Jugendtribüne , 17 de abril de 1931. Einstein Archives 47-165.

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Aunque sólo el dos por ciento de los que se supone que deben realizar el servicio militar se declarasen contrarios a la guerra y afirmaran: «No vamos a luchar. Necesitamos otros métodos para resolver las disputas internacionales». Los gobiernos quedarían impotentes porque no pueden meter en la cárcel a semejante masa.

Ibíd., p. 241.

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El hombre que disfruta marchando en fila al ritmo de la música tiene todo mi desprecio. Este heroísmo a la orden, esta violencia sin sentido, este maldito alarde de patriotismo… ¡con qué intensidad los desprecio! La guerra es baja y despreciable, y prefiero que me hagan pedazos a participar en algo así.

De «What I Believe», Forum and Century 84 (1930), pp. 193-194. Traducido de diversas maneras en diferentes sitios, incluidas las ediciones anteriores de este libro. Reproducido en Rowe y Schulmann, Einstein on Politics , p. 229.

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