Alfonsina Storni

Alfonsina Storni

1892–1938 · vivió 46 años AR AR

Alfonsina Storni was a prominent Swiss-Argentine poet, writer, and journalist, an emblematic figure of feminism and literary avant-garde in Latin America. Her work, marked by deep sensitivity and a bold style, addressed themes such as love, motherhood, the condition of women, social injustice, and death. Storni defied the conventions of her time, advocating for women's independence and freedom of expression through her writings and activism. Her life and tragic end made her a symbol of struggle and rebellion.

n. 1892-05-29, Capriasca · m. 1938-10-25, Mar del Plata

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Razones Y Paisajes De Amor

Baja del cielo la endiablada punta
Con que carne mortal hieres y engañas.
Untada viene de divinas mañas
y cielo y tierra su veneno junta.

La sangre de hombre que en la herida apunta
florece en selvas: sus crecidas cañas
de sombras de oro, hienden las entrañas
del cielo prieto, y su ascender pregunta.

En su vano aguardar de la respuesta
las cañas doblan la empinada testa.
Flamea el cielo sus azules gasas.

Vientos negros, detrás de los cristales
de las estrellas, mueven grandes masas
de mundos muertos, por sus arrabales.
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Biografía

Identificación y contexto básico

Alfonsina Storni fue una poeta, escritora, dramaturga y periodista nacida en Capriasca, Cantón del Tesino, Suiza, el 29 de mayo de 1892, y fallecida el 25 de octubre de 1938 en Mar del Plata, Argentina. Es una figura central de la literatura modernista y de la vanguardia latinoamericana, así como una pionera del feminismo en Argentina. Hija de italianos, se nacionalizó argentina tras emigrar con su familia. Su lengua de escritura fue el español. Vivió en un periodo de grandes cambios sociales y políticos en Argentina y el mundo, marcado por las guerras mundiales, la emergencia de movimientos sociales y la consolidación de las ciudades como centros culturales.

Infancia y formación

La infancia de Alfonsina Storni transcurrió entre Suiza y Argentina, país al que su familia emigró en 1896 buscando mejores oportunidades. Su padre estableció una cervecería en Rosario, pero la familia enfrentó dificultades económicas. Storni tuvo una formación temprana en el hogar, influenciada por su madre, quien le enseñó a leer y escribir. A pesar de las limitaciones para el acceso a la educación superior para las mujeres de su época, logró obtener un título de maestra rural en 1910. Su formación se complementó con lecturas autodidactas y su participación en círculos literarios. La temprana muerte de su padre y las responsabilidades familiares marcaron su juventud.

Trayectoria literaria

Storni comenzó a publicar sus primeros versos en revistas infantiles y juveniles a una edad muy temprana. Su consolidación como escritora llegó con la publicación de "La inquietud del rosal" (1916), obra que la dio a conocer en los círculos literarios de Buenos Aires. A lo largo de su carrera, publicó varios libros de poesía, como "El dulce daño" (1918), "Irremediablemente" (1919) y "Ocre" (1920), además de "Languidez" (1920), por el que recibió una medalla de oro en la Exposición del Libro y las Artes Gráficas de Buenos Aires. También incursionó en el teatro y la crítica literaria. Fue una figura activa en la vida cultural de Buenos Aires, participando en tertulias y conferencias.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Alfonsina Storni se caracteriza por una fuerte carga lírica, la audacia temática y una evolución estilística que la llevó del Modernismo a la vanguardia. Sus poemas abordan el amor desde una perspectiva femenina y a menudo dolida, la maternidad, la desigualdad de género, la crítica social y la reflexión sobre la muerte. Utilizó el verso libre y estructuras métricas tradicionales con maestría. Su estilo es directo, apasionado y a menudo irónico, despojando al amor de idealizaciones y enfrentando la realidad de la experiencia femenina. Temas como la soledad, la rebelión contra las normas sociales y la búsqueda de la libertad son centrales en su obra. Innovó al dar voz a la mujer desde una perspectiva moderna y crítica, rompiendo con los roles impuestos. Se la asocia con el Modernismo y las corrientes de vanguardia.

Contexto cultural e histórico

Storni desarrolló su obra en una época de efervescencia cultural y social en Argentina. Fue testigo del auge del movimiento feminista y de las discusiones sobre los derechos de la mujer. Su poesía se alineó con estas corrientes, cuestionando el patriarcado y defendiendo la independencia femenina. Fue contemporánea de grandes figuras literarias como Horacio Quiroga y Jorge Luis Borges, con quienes compartió espacios y debates. Su obra reflejó las tensiones entre la tradición y la modernidad, y su posición crítica la convirtió en una figura influyente para las generaciones posteriores de escritoras.

Vida personal

La vida de Alfonsina Storni estuvo marcada por la lucha constante contra las adversidades y la defensa de su independencia. Trabajó como maestra, obrera y periodista para mantenerse a sí misma y a su hijo, Alejandro, fruto de una relación extramarital. Tuvo relaciones afectivas intensas y a menudo dolorosas, que se plasmaron en su poesía. Fue una defensora incansable de los derechos de las mujeres, participando activamente en debates y promoviendo la educación y el trabajo femenino. Su visión del mundo era progresista y crítica, y su compromiso social se reflejó en su escritura.

Reconocimiento y recepción

Alfonsina Storni fue una de las primeras escritoras latinoamericanas en alcanzar reconocimiento público en vida. Su obra fue leída y admirada por su originalidad y su valentía. A pesar de la recepción positiva, también enfrentó críticas y hostilidad por su postura feminista y su estilo poco convencional. Su trágico final, sin embargo, contribuyó a mitificar su figura y a consolidar su lugar en el canon literario argentino y latinoamericano.

Influencias y legado

Storni fue influenciada por la poesía modernista y las corrientes europeas de su tiempo. Su legado es fundamental para la literatura escrita por mujeres en América Latina. Abrió camino a nuevas formas de expresión poética y a la reivindicación de la voz femenina. Su obra sigue siendo estudiada y admirada por su fuerza lírica, su compromiso social y su audacia. Ha influenciado a numerosas escritoras y poetas posteriores, y su figura es un símbolo de la lucha por la igualdad de género.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Storni ha sido interpretada como un reflejo de la angustia existencial, la rebeldía y la búsqueda de libertad. Se ha analizado su crítica a las instituciones sociales y su representación de la experiencia femenina en una sociedad restrictiva. Su poesía ha sido objeto de debates sobre su contenido feminista y su estilo vanguardista.

Infancia y formación

Se dice que Alfonsina Storni era una mujer de gran inteligencia, carácter fuerte y sentido del humor. A pesar de sus luchas, mantenía una gran dignidad. Su vida estuvo marcada por la precariedad económica y la enfermedad. Su trágico final, al ahogarse en el mar de Mar del Plata, ha sido objeto de diversas interpretaciones, a menudo ligadas a su profunda melancolía y a su lucha contra la enfermedad.

Muerte y memoria

Alfonsina Storni se suicidó lanzándose al mar en Mar del Plata en 1938, dejando una carta de despedida que conmocionó a la opinión pública. Su muerte prematura y dramática consolidó su imagen como mártir de sus ideales y como una figura trágica y romántica. Su obra se sigue publicando y difundiendo, y su memoria perdura como un símbolo de la lucha por la emancipación femenina y la libertad creativa.

Poemas

20

Indolencia

A pesar de mí misma te amo; eres tan vano
como hermoso, y me dice, vigilante, el orgullo:
«¿Para esto elegías? Gusto bajo es el tuyo;
no te vendas a nada, ni a un perfil de romano»

Y me dicta el deseo, tenebroso y pagano,
de abrirte un ancho tajo por donde tu murmullo
vital fuera colado... Sólo muerto mi arrullo
más dulce te envolviera, buscando boca y mano.

—¿Salomé rediviva? —Son más pobres mis gestos.
Ya para cosas trágicas malos tiempos son éstos.
Yo soy la que incompleta vive siempre su vida.

Pues no pierde su línea por una fiesta griega
y al acaso indeciso, ondulante, se pliega
con los ojos lejanos y el alma distraída.
969

Frente Al Mar

Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.

Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».

Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.

¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.

Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.

Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.

Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.

Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!

Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.
1.215

Viaje

Hoy me mira la luna
blanca y desmesurada.

Es la misma de anoche,
la misma de mañana.

Pero es otra, que nunca
fue tan grande y tan pálida.

Tiemblo como las luces
tiemblan sobre las aguas.

Tiemblo como en los ojos
suelen temblar las lágrimas.

Tiemblo como en las carnes
sabe temblar el alma.

¡Oh! la luna ha movido
sus dos labios de plata.

¡Oh! la luna me ha dicho
las tres viejas palabras:

«Muerte, amor y misterio...»
¡Oh, mis carnes se acaban!

Sobre las carnes muertas
alma mía se enarca.

Alma —gato nocturno—
sobre la luna salta.

Va por los cielos largos
triste y acurrucada.

Va por los cielos largos
sobre la luna blanca.
1.360

Golondrinas

Las dulces mensajeras de la tristeza son...
son avecillas negras, negras como la noche.
¡Negras como el dolor!

¡Las dulces golondrinas que en invierno se van
y que dejan el nido abandonado y solo
para cruzar el mar!

Cada vez que las veo siento un frío sutil...
¡Oh! ¡Negras avecillas, inquietas avecillas
amantes de abril!

¡Oh! ¡Pobres golondrinas que se van a buscar
como los emigrantes, a las tierras extrañas,
la migaja de pan!

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid!
¡Venid primaverales, con las alas de luto
llegaos hasta mí!

Sostenedme en las alas... Sostenedme y cruzad
de un volido tan sólo, eterno y más eterno
la inmensidad del mar...

¿Sabéis cómo se viaja hasta el país del sol?...
¿Sabéis dónde se encuentra la eterna primavera,
la fuente del amor?...

¡Llevadme, golondrinas! ¡Llevadme! ¡No temáis!
Yo soy una bohemia, una pobre bohemia
¡Llevadme donde vais!

¿No sabéis, golondrinas errantes, no sabéis,
que tengo el alma enferma porque no puedo irme
volando yo también?

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid!
¡Venid primaverales! ¡Con las alas de luto
llegaos hasta mí!

¡Venid! ¡Llevadme pronto a correr el albur!...
¡Qué lástima, pequeñas, que no tengáis las alas
tejidas en azul!
1.106

¡adiós!

Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán...
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
—de llagas infectas— ¡cúbrete de mal!...
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más!...
1.414

Lo Inacabable

No tienes tú la culpa si en tus manos
mi amor se deshojó como una rosa:
Vendrá la primavera y habrá flores...
El tronco seco dará nuevas hojas.

Las lágrimas vertidas se harán perlas
de un collar nuevo; romperá la sombra
un sol precioso que dará a las venas
la savia fresca, loca y bullidora.

Tú seguirás tu ruta; yo la mía
y ambos, libertos, como mariposas
perderemos el polen de las alas
y hallaremos más polen en la flora.

Las palabras se secan como ríos
y los besos se secan como rosas,
pero por cada muerte siete vidas
buscan los labios demandando aurora.

Mas... ¿lo que fue? ¡Jamás se recupera!
¡Y toda primavera que se esboza
es un cadáver más que adquiere vida
y es un capullo más que se deshoja!
959

La Inquietud Del Rosal

El rosal en su inquieto modo de florecer
va quemando la savia que alimenta su ser.
¡Fijaos en las rosas que caen del rosal:
Tantas son que la planta morirá de este mal!
El rosal no es adulto y su vida impaciente
se consume al dar flores precipitadamente.
1.078

Dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
1.427

La Caricia Perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?
1.461

Yo En El Fondo Del Mar

En el fondo del mar
hay una casa de cristal.

A una avenida
de madréporas
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.
En el bosque verde
que me circunda
—din don... din dan—
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del
mar.
2.097

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