Lista de Poemas

El Otoño Se Acerca

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.
1.380

Quédate Quieto

Deja para mañana
lo que podrías haber hecho hoy
(y comenzaste ayer sin saber cómo).

Y que mañana sea mañana siempre;

que la pereza deje inacabado
lo destinado a ser perecedero;
que no intervenga el tiempo,
que no tenga materia en que ensañarse.

Evita que mañana te deshaga
todo lo que tú mismo
pudiste no haber hecho ayer.
867

Deixis En Fantasma

Aquello.
No eso.
Ni
—mucho menos— esto.

Aquello.

Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.

Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.
837

Ya Nada Ahora

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo

Pero nada ya ahora

—ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa—

podrá evitarlo:
exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

este amor ya sin mí te amará siempre.
1.241

Rosa De Escándalo (alburquerque, Noviembre)

Cuando el hombre se extinga,
cuando la estirpe humana al fin se acabe,
todo lo que ha creado
comenzará a agitarse,
a ser de nuevo,
a comportarse libremente

—como
los niños que se quedan
solos en casa
cuando sus padres salen por la noche.

Héctor conseguirá humillar a Aquiles,
Luzbel volverá a ser lo que era antes,
fornicará Susana con los viejos,
avanzará un gran monte hacia Mahoma.

Cuando el hombre se acabe
—cualquier día—,
un crepitar de polvo y de papeles
proclamará al silencio
la frágil realidad de sus mentiras.
1.075

Todo Amor Es Efímero

Ninguna era tan bella como tú
durante aquel fugaz momento en que te amaba:

mi vida entera.
1.122

Inmortalidad De La Nada

Todo lo consumado en el amor
no será nunca gesta de gusanos.

Los despojos del mar roen apenas
los ojos que jamás
—porque te vieron—,

jamás
se comerá la tierra al fin del todo.

Yo he devorado tú
me has devorado
en un único incendio.

Abandona cuidados:
lo que ha ardido
ya nada tiene que temer del tiempo.
1.187

Glosas En Homenaje A J g

Sí:
la realidad propone siempre sueños,
mas sólo uno entre muchos elige la mirada.

De quien madruga a verla,

y no del sol,

procede
—aunque él no se lo crea—
la luz
que ordena y fija el mundo
en sus formas más bellas:

Damas altas, calandrias...

Vistas así las cosas,
iluminadas por amor tan claro
¿cómo van a negarse?

Dóciles, entregadas
a su más alto vuelo,
se demoran, esperan, se eternizan.
1.270

Breves Acotaciones Para Una Biografía

Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo
—pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte esta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.
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Eso Era Amor

Le comenté:
—Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:

—¿Te gustan solos o con rimel?
—Grandes,


respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
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Identificación y contexto básico

Ángel González fue un poeta español, nacido en Oviedo. Es uno de los máximos exponentes de la Generación de los 50 o Generación de posguerra. Su obra, marcada por un tono coloquial, irónico y crítico, se centra en la vida cotidiana, el amor, la memoria y la condición humana. A lo largo de su carrera, exploró la identidad, la fugacidad del tiempo y la relación del individuo con la sociedad, utilizando un lenguaje directo y accesible que le granjeó una gran popularidad.

Infancia y formación

Nacido en Oviedo, su infancia y juventud estuvieron marcadas por la Guerra Civil y sus consecuencias. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Oviedo y posteriormente en Madrid. Su formación intelectual se completó con lecturas de poesía clásica y contemporánea, así como de ensayo filosófico. Las dificultades de la posguerra y el ambiente cultural de la época influyeron notablemente en su visión del mundo y en su posterior trayectoria literaria.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Ángel González comienza a consolidarse en la década de 1950, en un contexto literario dominado por la poesía social y existencial. Publicó su primer libro, "Áspero silencio", en 1956, seguido por obras clave como "Grado elemental" (1962), "Palabra sobre palabra" (1968) y "Emblemas individuales" (1970). Su poesía evolucionó desde un inicial realismo crítico hacia una mayor introspección y reflexión sobre el amor, el tiempo y la memoria. Colaboró en diversas revistas literarias y antologías, y ejerció como crítico literario.

Obra, estilo y características literarias

La obra de González se distingue por su estilo conversacional, su ironía y su agudeza crítica. Aborda temas como el amor (desde una perspectiva a menudo agridulce), la memoria, el paso del tiempo, la identidad y la crítica social. Utiliza un lenguaje directo, despojado de retoricismos, pero cargado de matices y sugerencias. Su verso, a menudo cercano a la prosa, busca la autenticidad y la comunicación. El uso del humor y la autocrítica son recursos frecuentes en su poesía, que refleja una profunda lucidez sobre la condición humana.

Contexto cultural e histórico

Ángel González se enmarca dentro de la Generación de los 50, una generación de poetas que, tras la Guerra Civil, buscó nuevas formas de expresión literaria, a menudo distanciándose de la poesía social más militante para explorar la experiencia individual y la reflexión sobre la realidad. Vivió el franquismo y la transición a la democracia, periodos que se reflejan en su obra a través de una mirada crítica y desengañada. Mantuvo una estrecha relación con otros escritores de su generación, participando activamente en el debate cultural de la época.

Vida personal

Tras la Guerra Civil, Ángel González trabajó en diversos empleos que compaginó con su vocación literaria. Vivió en Madrid, ciudad que se convirtió en escenario y temática de parte de su obra. Sus experiencias personales, sus relaciones afectivas y su profunda reflexión sobre la existencia marcaron el tono de su poesía. Fue un hombre de gran cultura, con una notable capacidad de análisis y un agudo sentido del humor, lo que se trasladó a su vida y a su obra.

Reconocimiento y recepción

Ángel González gozó de un considerable reconocimiento en vida, tanto por parte de la crítica como del público. Recibió numerosos premios, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2001. Su poesía se caracteriza por su accesibilidad y su capacidad para conectar con las inquietudes del lector contemporáneo, lo que le ha valido un lugar destacado en el canon de la poesía española del siglo XX y XXI.

Influencias y legado

Influenciado por poetas como Juan Ramón Jiménez, Cernuda y los poetas de la Generación del 27, Ángel González a su vez influyó notablemente en poetas posteriores, especialmente por su renovación del lenguaje poético y su enfoque de temas cotidianos. Su legado reside en su capacidad para hacer de lo aparentemente trivial un motivo de profunda reflexión, y en su maestría para expresar la complejidad de los sentimientos humanos con una aparente sencillez.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha resaltado la inteligencia, la ironía y la profundidad existencial de la poesía de González. Su obra es analizada como un testimonio de la experiencia del hombre moderno, confrontado a la incomunicación, la fugacidad y la búsqueda de sentido. La tensión entre lo íntimo y lo público, lo personal y lo universal, es un aspecto clave en la interpretación de sus poemas.

Infancia y formación

Ángel González era conocido por su agudeza mental y su sentido del humor, cualidades que a menudo se reflejaban en sus intervenciones públicas y en sus textos. Fue un viajero incansable, y sus experiencias en el extranjero también nutrieron su visión del mundo y su obra. Se le considera un poeta de la inteligencia y la emoción, capaz de aunar ambas facetas con maestría.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid, dejando un legado poético de gran valor. Su obra sigue siendo leída y estudiada, y su figura es recordada como uno de los poetas fundamentales de la posguerra española. Su contribución a la renovación de la lírica española es innegable, y su voz poética continúa resonando en la actualidad.