Antonio Colinas

Antonio Colinas

n. 1946 -- --

Poeta español cuya obra se distingue por una profunda espiritualidad, una constante reflexión sobre el tiempo, la memoria y la búsqueda de la trascendencia. Su poesía, caracterizada por una cuidada musicalidad y una imaginería evocadora, explora la belleza del mundo natural, el misterio de la existencia y la conexión íntima entre el ser humano y el cosmos. Colinas ha sabido tender puentes entre la tradición lírica y la modernidad, creando un universo poético singular y de gran calado filosófico.

n. 1946-01-30, La Bañeza

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Letanía Del Ciego Que Ve

Que este celeste pan del firmamento
me alimente hasta el último suspiro.
Que estos campos tan fieros y tan puros
me sean buenos, cada día más buenos.
Que si en tiempo de estío se me encienden las manos
con cardos, con ortigas, que al llegar el invierno
los sienta como escarcha en mi tejado.

Que cuando me parezca que he caído,
porque me han derribado,
sólo esté arrodillándome en mi centro.
Que si alguien me golpea muy fuerte
sólo sienta la brisa del pinar, el murmullo
de la fuente serena.

Que si la vida es un acabar,
cual veleta, chirriando en lo más alto,
allá arriba me calme para siempre,
se disuelva mi hierro en el azul.

Que si alguien, de repente, vino para arrancarme
cuanto sembré y planté llorando por las nubes,
me torne en nube yo, me torne en planta,
que sean aún semillas mis dos ojos
en los ojos sin lágrimas del perro.

Que si hay enfermedad sirva para curarme,
sea sólo el inicio de mi renacimiento.
Que si beso y parece que el labio sabe a muerte,
amor venza a la muerte en ese beso.
Que si rindo mi mente y detengo mis pasos,
que si cierro la boca para decirte todo,
y dejo de rozar tu carne ya sembrada,
que si cierro los ojos y venzo sin luchar
(victoria en la que nada soy ni obtengo),
te tenga a ti, silencio de la cumbre,
o a ese sol abatido que es la nieve,
donde la nada es todo.

Que respirar en paz la música no oída
sea mi último deseo, pues sabed
que, para quien respira
en paz, ya todo el mundo
está dentro de él y en él respira.

Que si insiste la muerte,
que si avanza la edad, y todo y todos
a mi alrededor parecen ir marchándose deprisa,
me venza el mundo al fin en esa luz
que restalla.
Y su fuego me vaya deshaciendo como llama
de vela: con dulzura, despacio, muy despacio,
como giran arriba extasiados los planetas.
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Biografía

Identificación y contexto básico

Antonio Colinas es un poeta, narrador y ensayista español, nacido en La Bañeza, León, en 1946. Es una figura destacada de la poesía española contemporánea, conocido por su obra lírica de profunda raigambre metafísica y su profunda conexión con la naturaleza.

Infancia y formación

Su infancia transcurrió en el entorno rural de León, lo que marcó profundamente su sensibilidad y su posterior obra poética, impregnada de la observación de la naturaleza. Realizó estudios universitarios, pero su formación más significativa fue la autodidacta, a través de la lectura voraz de poesía, filosofía y ensayo.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Colinas se inició en la década de 1960. Desde entonces, ha publicado una extensa obra poética, a la que se suman novelas y ensayos. Su obra ha evolucionado hacia una mayor depuración formal y una profundización en sus temas recurrentes: el tiempo, la memoria, la luz, la naturaleza y la trascendencia. Ha colaborado en numerosas revistas literarias y ha sido traducido a varios idiomas.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Colinas se centra en temas como la fugacidad del tiempo, la memoria, la luz como elemento revelador, la naturaleza como espacio de lo sagrado y la búsqueda de la trascendencia. Su estilo es lírico, depurado y musical, con una imaginería rica y evocadora. Utiliza predominantemente el verso libre, pero con una gran atención al ritmo y la sonoridad. El tono de su poesía es a menudo reflexivo, sereno y contemplativo, aunque también puede ser elegíaco. Su lenguaje es preciso y sugerente, buscando la palabra justa para expresar lo inefable. Se le asocia con la corriente de la poesía metafísica y espiritual de la posguerra española, dialogando con la tradición y aportando una mirada renovada.

Contexto cultural e histórico

Antonio Colinas pertenece a una generación de poetas que, tras la dictadura franquista, buscaron nuevas vías de expresión literaria, a menudo volviendo la mirada hacia la tradición o explorando la dimensión metafísica y espiritual. Se le considera uno de los poetas más importantes de la poesía española de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI.

Vida personal

Su vida ha estado marcada por una profunda dedicación a la literatura y una conexión íntima con el paisaje leonés y el Mediterráneo. Ha cultivado una vida discreta, centrada en la creación y la reflexión.

Reconocimiento y recepción

Antonio Colinas ha recibido numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, tanto en España como a nivel internacional. Su obra es ampliamente reconocida por la crítica y goza de un gran aprecio entre los lectores de poesía. Es considerado uno de los poetas españoles vivos de mayor relevancia.

Influencias y legado

Colinas ha sido influenciado por poetas como Garcilaso de la Vega, San Juan de la Cruz, Juan Ramón Jiménez y los poetas simbolistas franceses. Su legado reside en una poesía que ha sabido explorar los misterios de la existencia con una voz serena y profunda, influyendo a numerosos poetas posteriores que buscan una expresión lírica y metafísica.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Colinas se presta a interpretaciones que destacan su dimensión filosófica y espiritual, su profunda conexión con el panteísmo y su constante indagación sobre el sentido de la vida y la muerte.

Infancia y formación

Es también un destacado traductor de poesía, habiendo vertido al español obras de autores como Baudelaire, Rimbaud o Yves Bonnefoy. Su conocimiento del arte y la pintura también se refleja en su obra poética.

Muerte y memoria

Antonio Colinas se encuentra en plena producción literaria, y su legado se consolida día a día a través de su extensa y valiosa obra.

Poemas

14

Simonetta Vespucci

SIMONETTA VESPUCCI

Il vostro passo di velluto

E il vostro sguardo di vergine violata.
Dino Campana



Simonetta,

por tu delicadeza

la tarde se hace lágrima,

funeral oración,

música detenida.

Simonetta Vespucci,

tienes el alma frágil

de virgen o de amante.

Ya Judith despeinada

o Venus húmeda

tienes el alma fina de mimbre

y la asustada inocencia

del soto de olivos.

Simonetta Vespucci,

por tus dos ojos verdes

Sandro Boticelli

te ha sacado del mar,

y por tus trenzas largas

y por tus largos muslos,

Simonetta Vespucci

que has nacido en Florencia.

723

Giacomo Casanova Acepta El Cargo De Bibliotecario Que Le Ofrece, En Bohemia, El Conde De Waldstein

Escuchadme, Señor, tengo los miembros tristes.
Con la Revolución Francesa van muriendo
mis escasos amigos. Miradme, he recorrido
los países del mundo, las cárceles del mundo,
los lechos, los jardines, los mares, los conventos,
y he visto que no aceptan mi buena voluntad.
Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso
ser soldado en las noches ardientes de Corfú.
A veces he sonado un poco el violín
y vos sabéis, Señor, cómo trema Venecia
con la música y arden las islas y las cúpulas.

Escuchadme, Señor, de Madrid a Moscú
he viajado en vano, me persiguen los lobos
del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas
detrás de mi persona, de lenguas venenosas.
Y yo sólo deseo salvar mi claridad,
sonreír a la luz de cada nuevo día,
mostrar mi firme horror a todo lo que muere.
Señor, aquí me quedo en vuestra biblioteca,
traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces,
sueño con los serallos azules de Estambul.
621

Escalinata Del Palacio

Hace ya tiempo que habito este palacio.
Duermo en la escalinata, al pie de los cipreses.
Dicen que baña el sol de oro las columnas,
las corazas color de tortuga, las flores.
Soy dueño de un violín y de algunos harapos.
Cuento historias de muerte y todos me abandonan.
Iglesias y palacios, los bosques, los poblados,
son míos, los vacía mi música que inflama.
Salí del mar. Un hombre me ahogó cuando era niño.
Mis ojos los comió un bello pez azul
y en mis cuencas vacías habitan escorpiones.
Un día quise ahorcarme de un espeso manzano.
Otro día me até una víbora al cuello.
Pero siempre termino dormido entre las flores,
beodo entre las flores, ahogado por la música
que desgrana el violín que tengo entre mis brazos.
Soy como un ave extraña que aletea entre rosas.
Mi amigo es el rocío. Me gusta echar al lago
diamantes, topacios, las cosas de los hombres.
A veces, mientras lloro, algún niño se acerca
y me besa en las llagas, me roba el corazón.
623

Poema De La Belleza Cautiva Que Perdí

Pequeña de mis sueños, por tu piel las palomas,
la pálida presencia de la luna en el bosque
o la nieve recién caída de los astros.
por esa piel sin mácula, por su tersura suave,
tronché columnas firmes, derrumbé la techumbre
de la más alta noche: la de mis sueños puros.
Pan del amanecer tu blanco cuello, frente,
osamenta querida, veta, venero noble…
Aquí tengo los brazos abiertos como un río,
las venas descansadas, todo el amor del mundo
dispuesto a consumir en un beso glorioso.
Pequeña mía, amada, no olvides que por ti,
una noche de julio, olvidé la aventura
de salir a buscar la belleza cautiva.
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