Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina fue un poeta español del Siglo de Oro, conocido por su lírica amorosa de influencia italiana. Su obra se enmarca en la lírica petrarquista, con una cuidada forma y un tratamiento idealizado del amor, a menudo centrado en la figura de una dama inalcanzable. Fue una figura importante en la transición de la poesía tradicional castellana hacia las nuevas formas renacentistas, adaptando el soneto y la métrica italiana a la lengua española con gran maestría. Su poesía es representativa del amor cortés y la refinada expresión de los sentimientos.

n. , Sevilha · m. 1554-01-01, México

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Carbón, Si Dar Favor Suele Fortuna

Carbón, si dar favor suele fortuna
a un fuerte corazón determinado;
¿quién como tú jamás fue tan osado
en cuanto rodea el sol y ve la luna?

¿Quién tuvo, di, jamás razón alguna
para quejarse, como tú, del hado,
viniendo así a perder, por desdichado,
una ocasión tan alta y oportuna?

Mas ¿qué digo perderte?, si acometiste
gozar del mayor bien que hay en el cielo,
que ya el acometer fue gran ventura.

Pero ¿cómo, Carbón, si te encendiste,
en medio de tu ardor quedaste un hielo?
¿Pudo más su beldad que tu locura?
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Biografía

Identificación y contexto básico

Gutierre de Cetina fue un destacado poeta español, nacido alrededor de 1520. Escribió en castellano y se le asocia al Siglo de Oro español.

Infancia y formación

Nacido en Sevilla, provenía de una familia acomodada, lo que le permitió recibir una esmerada educación. Estudió en la Universidad de Salamanca, donde adquirió una sólida formación humanística. Fue un ávido lector de los clásicos y de la poesía italiana renacentista, que influiría profundamente en su obra.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Cetina se desarrolló principalmente en la primera mitad del siglo XVI. Se le considera uno de los introductores y máximos exponentes del petrarquismo en la poesía castellana. Participó en certámenes poéticos y su obra circuló en manuscritos antes de su publicación póstuma.

Obra, estilo y características literarias

Su obra más conocida es el Cancionero, publicado póstumamente. Su poesía se caracteriza por la influencia de Petrarca, con un lirismo amoroso marcado por la idealización de la amada y la exploración de los sentimientos del yo poético. Utilizó con maestría el soneto y otras formas métricas italianas, adaptándolas al castellano. Su lenguaje es culto, refinado y musical. Destaca su "canción a la dama de ojos graves", un ejemplo paradigmático de su estilo.

Contexto cultural e histórico

Vivió en una época de esplendor cultural para España, el Renacimiento, marcada por los descubrimientos geográficos y la expansión del Imperio. Fue contemporáneo de Garcilaso de la Vega y Juan Boscán, con quienes compartió la renovación poética iniciada en la península ibérica.

Vida personal

Se sabe poco de su vida personal detallada, pero se infiere de su formación y de su obra una vida dedicada a las letras y a la refinada cultura de la época. Se le asocia con círculos literarios y cortesanos.

Reconocimiento y recepción

Aunque su obra circuló ampliamente en manuscritos, su reconocimiento formal llegó tras su muerte con la publicación de su cancionero. Fue admirado por sus contemporáneos y se convirtió en un modelo para poetas posteriores del Siglo de Oro.

Influencias y legado

Fue profundamente influenciado por Petrarca y la poesía italiana. A su vez, su obra influyó en poetas como Lope de Vega y otros líricos del Siglo de Oro, consolidando las formas y temas del amor petrarquista en España.

Interpretación y análisis crítico

Su poesía ha sido analizada como un exponente clave del humanismo renacentista y de la consolidación del soneto en lengua española. La idealización de la mujer y la exploración del amor como experiencia interior son temas centrales en su crítica.

Infancia y formación

Se sabe que viajó a Nápoles y otras partes de Italia, lo que le permitió un contacto directo con la fuente de su inspiración literaria.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid alrededor de 1560. Su memoria perdura como uno de los grandes renovadores de la lírica española y un maestro del soneto renacentista.

Poemas

252

Amor Me Trae En La Mar De Su Tormento

Amor me trae en la mar de su tormento
al placer de la ondas de mudanzas,
mil fortunas tal vez, tal vez mudanzas
traen acá y allá mi sentimiento.

Sígueme alguna vez próspero viento,
meten velas entonces esperanzas,
mas salen de través desconfianzas
y acobardan al triste pensamiento.

Siéntome alguna vez alzar al cielo,
y otras mil abajar hasta el abismo;
ya me esfuerzo, ya temo, ya me atrevo.

Ora huyo, ora espero, ora recelo,
y en tanta variedad no sé yo mismo
qué quiero, aunque sé bien que querer debo.
345

Si No Socorre Amor La Frágil Nave

Si no socorre Amor la frágil nave,
combatida de vientos orgullosos,
que entre bravos peñascos peligrosos
la hizo entrar un fresco aire suave,

tal carga de dolor lleva y tan grave
de pensamientos tristes, congojosos,
que no pueden durar tan enojosos
días sin que el morir me desagrave.

Desdén rige el timón, furor la vela,
trabajo el mástil y la escota el celo;
lágrimas hacen mar, suspiros viento.

Nublado escuro de soberbia cela
el norte mío, y sólo veo en el cielo
pena, dolor, afán, rabia y tormento.
333

Cercado De Terror, Lleno De Espanto

Cercado de terror, lleno de espanto,
en la barca del triste pensamiento,
los remos en las manos del tormento,
por las ondas del mar del propio llanto,

navegaba Vandalio; y si algún tanto
la esperanza le da propicio el viento,
la imposibilidad en un momento
le cubre el corazón de obscuro manto.

«Vandalio, ¿qué harás hora? —decía—.
Fortuna te ha privado de la estrella
que era en el golfo de la mar tu guía».

Y andándola a buscar, ciego sin ella,
cuando por más perdido se tenía,
la vio ante los nublados ir más bella.
275

Por El Airado Mar A La Ventura

Por el airado mar a la ventura
va el marinero con tormenta fiera,
y viéndose perder, salvarse espera
en el batel do su morir procura;

porque lo ordena así su desventura
por allí donde pensó salvarse muera,
volviendo al puerto, al fin, salva y entera
la nave que juzgó menos segura.

Así, señora, yo buscando un medio
que me pueda escapar de un mal tan fuerte,
do me pensé ganar vine a perderme.

Mas ¿qué puedo hacer quien su remedio
vio puesto en el arbitrio de la suerte?
¿De quién sino de vos puedo valerme?
326

Golfo De Mar Con Gran Fortuna Airado

Golfo de mar con gran fortuna airado
se puede comparar la vida mía;
van las ondas do el viento las envía
y las de mi vivir do quiere el hado;

no hallan suelo al golfo, ni hallado
será cabo jamás en mi porfía;
en el golfo hay mil monstruos que el mar cría,
mi recelo mil monstruos ha criado;

en el mar guía el norte, a mí una estrella;
nadie se fía del mar, de nada fío;
vase allí con temor, yo temeroso;

por mis cuidados van, naves por ella.
Y si en algo difiere el vivir mío,
es en que se aplaca el mar, yo no reposo.
337

Corre Con Tempestad Furiosa Y Fuerte

Corre con tempestad furiosa y fuerte
el más cuerdo piloto, el más experto,
y en viendo cerca el deseado puerto,
el miedo en esperanza se convierte;

mas queriendo surgir la mala suerte,
lo torna con extraño desconcierto;
sale un viento cruel, contrario, incierto,
que atrás lo vuelve a recelar la muerte.

Así yo, en la fortuna del deseo
a vos vengo, que sois el puerto mío,
donde de tanto mal pienso salvarme;

mas, ¡ay, hado cruel!, que apena os veo,
cuando un contrario viento de un desvío
hace que en el dolor vuelva a engolfarme.
335

Sobre Las Ondas Del Helado Ibero

Sobre las ondas del helado Ibero,
incauto niño, y sin saber, corría,
cuando el hielo, que fuerza no tenía,
quebrando, se mostró crudo y severo.

El río, que veloz iba ligero,
con el tributo el cuerpo al mar envía:
la cabeza que el hielo sostenía
por memoria quedó del caso fiero.

La madre que buscando al niño andaba
por la ribera, viendo el rostro luego
asió del y sacó lo que quedaba.

«¡Ay cruel hado —dijo— extraño y ciego!
Pues de lo que parí no me tocaba
más parte que ésta, ésta consuma el fuego».
465

Cuando Pienso Me Da Dolor Doblado

Cuando pienso me da dolor doblado;
ningún pensar me da contentamiento;
si fuera de pensar deleite siento,
ni sé entenderme a mí ni a mi cuidado.

Entre mi mal el bien viene mezclado;
ni lo sé conocer ni tomar tiento:
que en gustando del bien el sentimiento,
o se convierte en mal o ya es pasado.

En medio del deleite llega luego
el recelo del mal, considerando
que es un tal bien un poco de agua al fuego.

Así el monstruo marino está llorando
mientra el cielo y el mar muestran sosiego,
de futura tormenta recelando.
412

Temor De Mayor Mal A Algunos Suele

Temor de mayor mal a algunos suele
hacer correr a voluntaria muerte,
pensando así excusar dolor más fuerte,
si bien más que el morir ninguno duele.

Hizo Catón que su memoria vuele,
y el nombre a tal morir muda y pervierte;
uso de libertad llama su suerte,
y muestra que con ella se consuele.

Si nuestra religión lo permitiera,
como aquella gentil que solamente
de un hermoso morir tuvo cuidado,

yo sé por menos mal lo que hiciera:
que salvo a no morir siéndoos ausente,
en todo puedo ser de vos forzado.
386

Huyendo Va La Trabajosa Vida

Huyendo va la trabajosa vida
del cansado vivir, que no lo quiere,
y el alma, de contenta en ver que muere,
en sus males no acierta a dar salida.

La esperanza cansada, embobecida,
tras un bien que será más mal si fuere,
viendo que falta ya fuerza en que espere,
a los pies del dolor queda rendida.

Poco puede tardar el bien que espero:
si el curso natural se ha detenido,
acabará el dolor tantos enojos.

Ya siento yo la muerte, y si no muero,
es que quiere el dolor que me ha vencido
poco a poco gozar de los despojos.
417

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