Lista de Poemas

En Un Olmo Vandalio Escribió Un Día

En un olmo Vandalio escribió un día,
do la corteza estaba menos dura,
el nombre y la ocasión de su tristura;
después, mirando al cielo, así decía:

«Tanto crezcas, ¡oh bella planta mía!,
que al más alto ciprés venzas de altura,
y tanta sea mayor tu hermosura
cuanta aquella de Dórida sería.

»Crezcan a par del olmo en su grandeza
las letras del amado y dulce nombre,
y en él hagan perpetua su memoria;

»porque los que vendrán sepan que un hombre
levantó el pensamiento a tanta alteza
que es digno al menos de inmortal renombre».
428

Ay, Mísero Pastor!, ¿dó Voy Huyendo?

¡Ay, mísero pastor!, ¿dó voy huyendo?
¿Curar pienso un ardor con otro fuego?
¡Cuitado!, ¿adónde voy? ¿Estoy ya ciego
que ni veo mi bien ni el mal entiendo?

¿Dó me llevas, Amor? Si aquí me enciendo,
¿tendré do voy más paz o más sosiego?
Si huyo de un peligro, ¿a dó voy luego?
¿Es menor el que voy hora siguiendo?

¿Fue más ventura el Betis, por ventura,
que era agora Pisuerga? ¿Aquél no ha sido
tan triste para mí como ese agora?

Si falta en Amarílida mesura,
¿cómo la tendrá Dórida, sabido
que llevo ya en el alma otra señora?
358

Dórida, Hermosísima Pastora

Dórida, hermosísima pastora,
cortés, sabia, gentil, blanda y piadosa,
¿cuál suerte desigual, fiera, rabiosa,
pone a mi libertad nueva señora?

El corazón que te ama y que te adora,
¿quién lo puede forzar que ame otra cosa?
¿Amarílida es más sabia o hermosa
que tú? No sé. Contempla esta alma ahora.

¿Fue jamás de Amarílida tratado
tan bien como de ti, tan sin fiereza?
¿No me acordabas tú si yo te amaba?

Pues sin mudarme yo, ¿quién me ha mudado?
Respondió el eco: «Yo, que en tanta alteza
mucho tiempo tan dulce ser duraba».
452

Con Ansia Que Del Alma Le Salía

Con ansia que del alma le salía,
la mente del morir hecha adivina,
contemplando Vandalio la marina
de la ribera bética, decía:

«Pues vano desear, loca porfía,
a la rabiosa muerte me destina,
mientras la triste hora se avecina,
oye mi llanto tú, Dórida mía.

»Y si tu crüeldad contenta fuese,
por premio de esta fe firme y constante,
que sobre mi sepulcro se leyese,

»no en letras de metal, mas de diamante,
Dórida ha sido causa que muriese
el más leal y el más sufrido amante
».
409

Debajo De Un Pie Blanco Y Pequeñuelo

Debajo de un pie blanco y pequeñuelo
tenía el corazón enamorado
Vandalio, tan ufano en tal cuidado,
que tiene en poco el mayor bien del suelo.

Cuando movido Amor de un nuevo celo,
envidioso de ver tan dulce estado,
mirando el pie hermoso y delicado,
el fuego del pastor muestra de hielo.

En tanto, el corazón que contemplaba
el pie debajo el cual ledo se vía,
con lágrimas de gozo lo bañaba.

Y el alma, que mirando se sentía,
con fogosos suspiros enjugaba
las mancillas que el llanto en el ponía.
342

Si El Justo Desear, Padre Silvano

Si el justo desear, padre Silvano,
jamás pudo moverte entre pastores,
si del rabioso mal de los amores
el corazón salvaje has hecho humano,

ruega al numen celeste que la mano
de su piedad extienda a los clamores
que Dórida le hace, en los ardores
de una fiebre crüel, llorando en vano.

Si alcanzo de los dos tanta ventura,
vuestra gloria será más verdadera,
y más para sufrir mi desventura.

Y cuando lo contrario el hado quiera,
no perezca, señor, tal hermosura:
menor mal es que yo en su lugar muera.
412

Un Blanco, Pequeñuelo Y Bel Cordero

Un blanco, pequeñuelo y bel cordero
Vandalio para Dórida criaba,
cuando viendo que el lobo lo llevaba,
dijo alzando la voz, airado y fiero:

«¡Al lobo, al lobo, canes, que os espero,
Argo, Trasileón, Melampo y Brava!
¡Hélo!, Brava lo alcanza y, ¡hélo!, traba.
Soltado lo ha el traidor, por ir ligero.

»Ya lo veo y lo alcanzo, ya lo tomo;
ya se embosca el traidor, ya deja el robo;
ya mis canes se vuelven victoriosos».

Así decía Vandalio, y no sé cómo
por entre aquellos álamos ombrosos
Eco resuena ahora: «¡Al lobo, al lobo!»
371

Como Al Pastor Que En La Ardiente Hora Estiva

«Como al pastor que en la ardiente hora estiva
la verde sombra, el fresco aire agrada,
y como a la sedienta su manada
alegra alguna fuente de agua viva,

»así a mi árbol do se note o escriba
mi nombre en la corteza delicada
alegra, y ruego a Amor que sea guardada
la planta porque el nombre eterno viva.

»Ni menos se deshace el hielo mío,
Vandalio, ante tu ardor, cual suele nieve
a la esfera del sol ser derretida».

Así decía Dórida en el río
mirando su beldad, y el viento leve
llevó la voz que apenas fue entendida.
355

Para Ver Si Sus Ojos Eran Cuales

Para ver si sus ojos eran cuales
la fama entre pastores extendía,
en una fuente los miraba un día
Dórida, y dice así, viéndolos tales:

«Ojos, cuya beldad entre mortales
hace inmortal la hermosura mía,
¿cuáles bienes el mundo perdería
que a los males que dais fuesen iguales?

»Tenía, antes de os ver, por atrevidos,
por locos temerarios los pastores
que se osaban llamar vuestros vencidos;

»mas hora viendo en vos tantos primores,
por más locos los tengo y perdidos
los que os vieron si no mueren de amores».
381

En Un Bastón De Acebo Que Traía

En un bastón de acebo que traía
por sostener el cuerpo trabajado,
Vandalio de su mano había entallado
la imagen que en el alma poseía.

Y como que presente la tenía,
mirando della el natural traslado,
envuelto en un suspiro apasionado,
con lágrimas llorando le decía:

«Dórida, si mirando esta figura
siento el alma encender, siento abrasarme,
piensa qué será ver tu hermosura.

»Si así puedes ver tu hermosura,
di cuándo acabará mi desventura.
Mas no querrás hablar por no hablarme».
415

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Identificación y contexto básico

Gutierre de Cetina fue un destacado poeta español, nacido alrededor de 1520. Escribió en castellano y se le asocia al Siglo de Oro español.

Infancia y formación

Nacido en Sevilla, provenía de una familia acomodada, lo que le permitió recibir una esmerada educación. Estudió en la Universidad de Salamanca, donde adquirió una sólida formación humanística. Fue un ávido lector de los clásicos y de la poesía italiana renacentista, que influiría profundamente en su obra.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Cetina se desarrolló principalmente en la primera mitad del siglo XVI. Se le considera uno de los introductores y máximos exponentes del petrarquismo en la poesía castellana. Participó en certámenes poéticos y su obra circuló en manuscritos antes de su publicación póstuma.

Obra, estilo y características literarias

Su obra más conocida es el Cancionero, publicado póstumamente. Su poesía se caracteriza por la influencia de Petrarca, con un lirismo amoroso marcado por la idealización de la amada y la exploración de los sentimientos del yo poético. Utilizó con maestría el soneto y otras formas métricas italianas, adaptándolas al castellano. Su lenguaje es culto, refinado y musical. Destaca su "canción a la dama de ojos graves", un ejemplo paradigmático de su estilo.

Contexto cultural e histórico

Vivió en una época de esplendor cultural para España, el Renacimiento, marcada por los descubrimientos geográficos y la expansión del Imperio. Fue contemporáneo de Garcilaso de la Vega y Juan Boscán, con quienes compartió la renovación poética iniciada en la península ibérica.

Vida personal

Se sabe poco de su vida personal detallada, pero se infiere de su formación y de su obra una vida dedicada a las letras y a la refinada cultura de la época. Se le asocia con círculos literarios y cortesanos.

Reconocimiento y recepción

Aunque su obra circuló ampliamente en manuscritos, su reconocimiento formal llegó tras su muerte con la publicación de su cancionero. Fue admirado por sus contemporáneos y se convirtió en un modelo para poetas posteriores del Siglo de Oro.

Influencias y legado

Fue profundamente influenciado por Petrarca y la poesía italiana. A su vez, su obra influyó en poetas como Lope de Vega y otros líricos del Siglo de Oro, consolidando las formas y temas del amor petrarquista en España.

Interpretación y análisis crítico

Su poesía ha sido analizada como un exponente clave del humanismo renacentista y de la consolidación del soneto en lengua española. La idealización de la mujer y la exploración del amor como experiencia interior son temas centrales en su crítica.

Infancia y formación

Se sabe que viajó a Nápoles y otras partes de Italia, lo que le permitió un contacto directo con la fuente de su inspiración literaria.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid alrededor de 1560. Su memoria perdura como uno de los grandes renovadores de la lírica española y un maestro del soneto renacentista.