Lista de Poemas

De Vita Beata

En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.
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Idilio En El Café

Ahora me pregunto si es que toda la vida
hemos estado aquí. Pongo, ahora mismo,
la mano ante los ojos —qué latido
de la sangre en los párpados— y el vello
inmenso se confunde, silencioso,
a la mirada. Pesan las pestañas.

No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,
rostros vagos nadando como en un agua pálida,
éstos aquí sentados, con ojos vivientes?
La tarde nos empuja a ciertos bares
o entre cansados hombres en pijama.

Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio
arriba, más arriba, mucho más que las luces
que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.
Queda también silencio entre nosotros,
silencio

y este beso igual que un largo túnel.
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Amor Más Poderoso Que La Vida

La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.

La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.

La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.

Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...
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Canción De Aniversario

Porque son ya seis años desde entonces,
porque no hay en la tierra, todavía,
nada que sea tan dulce como una habitación
para dos, si es tuya y mía;
porque hasta el tiempo, ese pariente pobre
que conoció mejores días,
parece hoy partidario de la felicidad,
cantemos, alegría!

Y luego levantémonos más tarde,
como domingo. Que la mañana plena
se nos vaya en hacer otra vez el amor,
pero mejor: de otra manera
que la noche no puede imaginarse,
mientras el cuarto se nos puebla
de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,
y de historia serena.

El eco de los días de placer,
el deseo, la música acordada
dentro en el corazón, y que yo he puesto apenas
en mis poemas, por romántica;
todo el perfume, todo el pasado infiel,
lo que fue dulce y da nostalgia,
¿no ves cómo se sume en la realidad que entonces
soñabas y soñaba?

La realidad —no demasiado hermosa—
con sus inconvenientes de ser dos,
sus vergonzosas noches de amor sin deseo
y de deseo sin amor,
que ni en seis siglos de dormir a solas
las pagaríamos. Y con
sus transiciones vagas, de la traición al tedio,
del tedio a la traición.

La vida no es un sueño, tú ya sabes
que tenemos tendencia a olvidarlo.
Pero un poco de sueño, no más, un si es no es
por esta vez, callándonos
el resto de la historia, y un instante
—mientras que tú y yo nos deseamos
feliz y larga vida en común—, estoy seguro
que no puede hacer daño.
1.070

En Una Despedida

EN UNA DESPEDIDA

A Jimmy Baldwin

Tardan las cartas y son poco

para decir lo que uno quiere.

Después pasan los años, y la vida

(demasiado confusa para explicar por carta)

nos hará más perdidos.

Los unos en los otros, iguales a las sombras

al fondo un pasillo desvayéndonos,

viviremos de luz involuntaria

pero sólo un instante, porque ya el recuerdo

será como un puñado de conchas recogidas,

tan hermoso en sí mismo que no devuelve nunca

las palmeras felices y el mar trémulo.

Todo fue hace minutos: dos amigos

hemos visto tu rostro terriblemente serio

queriendo sonreír.


Has desaparecido.

Y estamos los dos solos y en silencio,

en medio de este día de domingo,

bellísimo de mayo, con matrimonios jóvenes

y niños excitados que gritaban

al levantarse tu avión.

Ahora las montañas parecen más cercanas.

Y, por primera vez,

pensamos en nosotros.

A solas con tu imagen,

cada cual se conoce por este sentimiento

de cansancio, que es dulce —como un brillo de lágrimas

que empaña la memoria de estos días,

esta extraña semana.

Y el mal que nos hacemos,

como el que a ti te hicimos, lo inevitablemente

amargo de esta vida en la que siempre, siempre,

somos peores que nosotros mismos,

acaso resucite un viejo sueño

sabido y olvidado.

El sueño de ser buenos y felices.

Porque sueño y recuerdo tienen fuerza

para obligar la vida,

aunque sean no más que un límite imposible.

Si este mar de proyectos

y tentativas naufragadas,

este torpe tapiz a cada instante

tejido y destejido,

esta guerra perdida,

nuestra vida,

da de sí alguna vez un sentimiento digno,

un acto verdadero,

en él tu estarás para siempre asociado

a mi amigo y a mí. No te habremos perdido.

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Días De Pagsanján

Como los sueños, más allá
de la idea del tiempo,
hechos sueños de sueño os llevo,
días de Pagsanján.

En el calor, tras la espesura,
vuelve el río a latir
moteado, como un reptil.
Y en la atmósfera oscura

bajo los árboles en flor,
—relucientes, mojados,
cuando a la noche nos bañábamos—
los cuerpos de los dos.
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Arte Poética

ARTE POÉTICA

A Vicente Aleixandre

La nostalgia del sol en los terrados,

en el muro color paloma de cemento

—sin embargo tan vívido— y el frío

repentino que casi sobrecoge.

La dulzura, el calor de los labios a solas

en medio de la calle familiar

igual que un gran salón, donde acudieran

multitudes lejanas como seres queridos.

Y sobre todo el vértigo del tiempo,

el gran boquete abriéndose hacia dentro del alma

mientras arriba sobrenadan promesas

que desmayan, lo mismo que si espumas.

Es sin duda el momento de pensar

que el hecho de estar vivo exige algo,

acaso heroicidades —o basta, simplemente,

alguna humilde cosa común

cuya corteza de materia terrestre

tratar entre los dedos, con un poco de fe?

Palabras, por ejemplo.

Palabras de familia gastadas tibiamente.

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Identificación y contexto básico

Jaime Gil de Biedma y de la Sierra fue un destacado poeta español, figura central de la Generación del 50. Nacido en Barcelona, su obra se caracteriza por un lirismo contenido, una gran inteligencia verbal y una profunda reflexión sobre la condición humana, el tiempo y la identidad.

Infancia y formación

Proveniente de una familia burguesa, Jaime Gil de Biedma tuvo una infancia marcada por la enfermedad y un entorno familiar complejo. Se formó en colegios religiosos y posteriormente estudió Derecho en la Universidad de Barcelona. Su interés por la literatura se desarrolló paralelamente a su formación académica, nutriéndose de lecturas diversas que incluían tanto a clásicos como a autores contemporáneos.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Gil de Biedma se inició de forma discreta, publicando sus primeros poemas en revistas literarias. Su obra se consolidó a partir de la década de 1950, participando activamente en los círculos literarios de la época. Evolucionó hacia una poesía de gran rigor formal y conceptual, caracterizada por su lucidez y su capacidad para la introspección. Se le asocia con el grupo de poetas conocido como la Generación del 50, aunque su voz siempre fue marcadamente personal.

Obra, estilo y características literarias

La obra poética de Jaime Gil de Biedma se centra en temas como el tiempo, la memoria, el amor (particularmente la homosexualidad, tratada con una honestidad inédita en su momento), la identidad, la frustración vital y la muerte. Su estilo se distingue por un lenguaje exacto, un tono irónico y a menudo melancólico, y una estructura depurada. Utiliza recursos como la metáfora y la metonimia de forma brillante, creando imágenes potentes y cargadas de significado. Su poesía es confesional y a la vez universal, invitando a la reflexión sobre la propia existencia. Destacan obras como "Las personas del verbo" (1952), "A favor de la noche" (1959) y "Moralitats" (1966).

Contexto cultural e histórico

Gil de Biedma vivió y escribió durante la dictadura franquista, un contexto histórico y cultural que marcó profundamente su obra y su visión del mundo. Su homosexualidad, en una sociedad represiva, supuso una condición personal de exclusión y marginación que se refleja en su poesía. Perteneció a una generación de intelectuales y artistas que, a pesar de las limitaciones, buscaron la renovación estética y la expresión de nuevas sensibilidades. Su obra dialogó con la de otros poetas coetáneos, aunque siempre mantuvo una independencia notable.

Vida personal

La vida personal de Jaime Gil de Biedma estuvo marcada por su condición de homosexual en una época en que esta orientación sexual estaba penalizada y estigmatizada. Sus relaciones afectivas, a menudo complejas y dolorosas, fueron una fuente de inspiración para su poesía. Fue amigo de otros escritores importantes como Gabriel Ferrater y Carlos Barral, con quienes compartió inquietudes literarias. Trabajó en el ámbito empresarial, dedicando gran parte de su tiempo a la gestión de una compañía tabacalera, una faceta menos conocida de su vida que contrastaba con su profunda vocación poética.

Reconocimiento y recepción

Aunque en vida publicó relativamente poco, la obra de Jaime Gil de Biedma fue reconocida por su calidad literaria y su originalidad. Su influencia en generaciones posteriores de poetas españoles es innegable. Tras su fallecimiento, su reconocimiento ha ido creciendo, considerándosele una de las voces más importantes de la poesía española del siglo XX. Sus libros han sido reeditados y estudiados en profundidad.

Influencias y legado

Gil de Biedma recibió influencias de poetas como T.S. Eliot, W.H. Auden y los poetas de la Generación del 27. Su propio legado es inmenso, marcado por su valentía al abordar temas hasta entonces silenciados y por la perfección de su lenguaje poético. Ha influido a numerosos poetas que han encontrado en su obra un modelo de honestidad, lucidez y maestría formal. Su obra forma parte del canon literario español contemporáneo.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Gil de Biedma es rica en matices y abierta a múltiples interpretaciones. Los críticos han destacado su habilidad para transitar entre lo personal y lo universal, su ironía como herramienta de autoconocimiento y su profunda melancolía. Los debates críticos a menudo giran en torno a la interpretación de sus poemas más personales y a su lugar dentro de la tradición poética española.

Infancia y formación

Una curiosidad es su actividad como hombre de negocios, que compaginó con su labor poética. También es destacable su discreción en vida, contrastando con la intensidad de su obra. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, han arrojado luz sobre aspectos menos conocidos de su personalidad y de su proceso creativo.

Muerte y memoria

Jaime Gil de Biedma falleció prematuramente a causa de una enfermedad. Su muerte prematura dejó un vacío en la literatura española. Su memoria perdura a través de sus poemas, que continúan siendo leídos, estudiados y admirados, y a través de las ediciones póstumas de su obra completa, que aseguran su legado para las futuras generaciones.