Lista de Poemas

Consiento

Debo morir. Y sin embargo, nada
muere, porque nada
tiene fe suficiente
para poder morir.
No muere el día,
pasa;
ni una rosa,
se apaga;
resbala el sol, no muere.
Sólo yo que he tocado
el sol, la rosa, el día.
y he creído,
soy capaz de morir.
605

Quedar

QUEDAR
en lo que queda
después del fuego,
residuo, sola
raíz de lo cantable.


(Fénix)
565

El Sur

El sur como una larga,
lenta demolición.

El naufragio solar de las cornisas
bajo la putrefacta sombra del jazmín.

Rigor oscuro de la luz.

Se desmorona el aire desde el aire
que disuelve la piedra en polvo al fin.

Sombra de quién, preguntas,
en las callejas húmedas de sal.

No hay nadie.

La noche guarda ciegas,
apagadas ruinas, mohos
de sumergida luz lunar.

La noche.
El sur.
452

Formó

FORMÓ
de tierra y de saliva un hueco, el único
que pudo al cabo contener la luz.


(Materia)
471

Xxxv

La aparición del pájaro que vuela
y vuelve y que se posa
sobre tu pecho y te reduce a grano,
a grumo, a gota cereal, el pájaro
que vuela dentro
de ti, mientras te vas haciendo
de sola transparencia,
de sola luz,
de tu sola materia, cuerpo
bebido por el pájaro.
550

El Temblor

La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.

Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.

Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.

La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.
482

Oda A La Soledad

Ah soledad,
Mi vieja y sola compañera,
Salud.
Escúchame tú ahora
Cuando el amor
Como por negra magia de la mano izquierda
Cayó desde su cielo,
Cada vez más radiante, igual que lluvia
De pájaros quemados, apaleado hasta el quebranto, y quebrantaron
Al fin todos sus huesos,
Por una diosa adversa y amarilla
Y tú, oh alma,
Considera o medita cuántas veces
Hemos pecado en vano contra nadie
Y una vez más aquí fuimos juzgados,
Una vez más, oh dios, en el banquillo
De la infidelidad y las irreverencias.
Así pues, considera,
Considérate, oh alma,
Para que un día seas perdonada,
Mientras ahora escuchas impasible
O desasida al cabo
De tu mortal miseria
La caída infinita
De la sonata opus
Ciento veintiséis
De Mozart
Que apaga en tan insólita
Suspensión de los tiempos
La sucesiva imagen de tu culpa
Ah soledad,
Mi soledad amiga, lávame,
como a quien nace, en tus aguas australes
y pueda yo encontrarte,
descender de tu mano,
bajar en esta noche,
en esta noche séptuple del llanto,
los mismos siete círculos que guardan
en el centro del aire
tu recinto sellado.
566

Antecomienzo

No detenerse.
Y cuando ya parezca
que has naufragado para siempre en los ciegos meandros
de la luz, beber aún en la desposesión oscura,
en donde sólo nace el sol radiante de la noche.
Pues también está escrito que el que sube
hacia ese sol no puede detenerse
y va de comienzo en comienzo
por comienzos que no tienen fin.
526

Poema

Cuando ya no nos queda nada,
el vacío de no quedar
podría ser al cabo inútil y perfecto.
675

Eneas, Hijo De Anquises, Consulta A Las Sombras

Oscuros,
en la desierta noche por la sombra,
habíamos llegado hasta el umbral.

La mujer era un haz de súbitas serpientes
que arrebataba el dios.

Oh virgen, dime dónde
está en el corazón del anegado bosque
el muérdago.

Volaron las palomas
a la rama dorada.

Habíamos llegado hasta el umbral
(de mares calcinados, del infinito ciclo
de la destrucción).

Aquí desnudo estoy,
ante el espasmo poderoso del dios.

Aquí está el límite.

Ya nunca,
oscuros por la sombra bajo la noche sola,
podríamos volver.

Pero no cedas, baja
al antro donde
se envuelve en sombras la verdad.
Y bebe,
de bruces, como animal herido, bebe su tiniebla,
al fin.
526

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Identificación y contexto básico

José Ángel Valente es uno de los poetas y ensayistas españoles más relevantes de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. Su obra se caracteriza por una profunda densidad filosófica y una constante indagación sobre la condición humana, el tiempo, la memoria y el lenguaje. Se le asocia a una poesía de posguerra, pero su evolución lo llevó a explorar territorios propios y de gran originalidad.

Infancia y formación

Nacido en Ourense, Galicia, su infancia y juventud estuvieron marcadas por el contexto de la posguerra española. Fue un lector voraz y autodidacta, formándose en la filosofía y la literatura. Su interés por la metafísica y la teología, así como por la obra de poetas como Rilke, San Juan de la Cruz o Heidegger, fue fundamental en la configuración de su pensamiento y su escritura.

Trayectoria literaria

Su carrera literaria se inició en la década de 1950, con la publicación de su primer poemario "Trama de gozo". A lo largo de su vida, alternó la creación poética con una prolífica labor ensayística y crítica, abordando temas como la poesía, el arte, la filosofía y la historia. Fue director de la revista "Olvidos de Granada" y colaborador de numerosas publicaciones culturales.

Obra, estilo y características literarias

La obra poética de Valente es vasta y compleja. Destacan títulos como "Mandorla" (1981), "El corte de la luz" (1985) o "Fragmentos de un tratado sobre la noche" (2002). Su poesía se caracteriza por la búsqueda de un lenguaje riguroso y exacto para expresar lo inefable, la meditación sobre la muerte, el tiempo y la fragilidad de la existencia. Su estilo es denso, conceptual y a menudo hermético, pero de una gran belleza y profundidad.

Contexto cultural e histórico

Valente se desarrolló en el marco de la literatura española de posguerra, un periodo marcado por la censura y la reflexión sobre la identidad nacional. Su obra dialoga con la tradición mística española y con las corrientes filosóficas europeas contemporáneas. Fue un intelectual crítico con los poderes establecidos y un defensor de la libertad de pensamiento.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por una profunda introspección y una dedicación casi monacal a la escritura y la reflexión. Mantuvo relaciones estrechas con otros intelectuales y artistas, y su compromiso con la verdad y la autenticidad fue una constante en su vida.

Reconocimiento y recepción

José Ángel Valente recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su carrera, incluyendo el Premio Nacional de Poesía y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Su obra ha sido objeto de estudio y admiración por parte de críticos y lectores, consolidándose como una de las voces poéticas más singulares y profundas de la literatura española.

Influencias y legado

Valente fue influenciado por la poesía de Rilke, San Juan de la Cruz, T.S. Eliot y la filosofía de Heidegger. Su obra ha ejercido una notable influencia en generaciones posteriores de poetas por su rigor intelectual, su profundidad metafísica y su audacia en la exploración del lenguaje poético.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha destacado la capacidad de Valente para aunar la experiencia mística y la reflexión filosófica, su aproximación a los límites de lo decible y su profunda humanidad. Su obra invita a una lectura atenta y pausada, que permita desentrañar las múltiples capas de significado.

Infancia y formación

Valente también fue un gran conocedor de la pintura, y su obra a menudo dialoga con la imaginería visual. Su interés por la fotografía y su trabajo como traductor de poetas como Celan o Mandelstam enriquecieron su perspectiva literaria.

Muerte y memoria

José Ángel Valente falleció en Barcelona. Su legado literario y filosófico continúa vivo a través de sus libros y del impacto que su obra ha tenido en la cultura española e hispanoamericana.