José Hierro

José Hierro

1922–2002 · vivió 80 años -- --

José Hierro fue un poeta español, una de las figuras centrales de la poesía social de posguerra y uno de los renovadores del lenguaje poético en España. Su obra se caracteriza por un profundo humanismo, la preocupación por la realidad social y existencial, y una constante experimentación formal y temática. Su poesía se distingue por su tono reflexivo, su compromiso con la condición humana y su búsqueda de un lenguaje que pueda nombrar la complejidad del mundo y del ser. Hierro es considerado un poeta de la duda, de la interrogación constante, y su obra es un testimonio de la búsqueda de sentido en un mundo a menudo turbulento y contradictorio.

n. 1922-04-03, Madrid · m. 2002-12-20, Madrid

27.558 Visualizaciones

Canto A España - Quinta Del 42 (1952)

Oh España, qué vieja y qué seca te veo.
Aún brilla tu entraña como una moneda de plata cubierta
de polvo.
Clavel encendido de sueños de fuego.
He visto brillar tus estrellas, quebrarse tu luna en las aguas,
andar a tus hombres descalzos, hiriendo sus pies con tus piedras ardientes.

¿En dónde buscar tu latido: en tus ríos
que se llevan al mar, en sus aguas, murallas y torres de muertas ciudades?
¿En tus playas, con nieblas o sol, circundando de luz tu cintura?
¿En tus gentes errantes que pudren sus vidas por darles dulzor
a tus frutos?

Oh España, qué vieja y qué seca te veo.
Quisiera talar con mis manos tus bosques, sembrar de ceniza tus tierras
resecas,
arrojar a una hoguera tus viejas hazañas,
dormir con tu sueño y erguirme después, con la aurora,
ya libre del peso que pone en mi espalda la sombra fatal de tu ruina.

Oh España, qué vieja y qué seca te veo.
Quisiera asistir a tu sueño completo,
mirarte sin pena, lo mismo que a luna remota,
hachazo de luz que no hiende los troncos ni pone la llaga en la piedra.

Qué tristes he visto a tus hombres.
Los veo pasar a mi lado, mamar en tu pecho la leche,
comer de tus manos el pan, y sentarse después a soñar
bajo un álamo,
dorar con el fuego que abrasa sus vidas, tu dura corteza.
Les pides que pongan sus almas de fiesta.
No sabes que visten de duelo, que llevan a cuestas el peso de tu acabamiento,
que ven impasibles llegar a la muerte tocando sus graves guitarras.

Oh España, qué triste pareces.
Quisiera asistir a tu muerte total, a tu sueño completo,
saber que te hundías de pronto en las aguas, igual que un navío
maldito.

Y sobre la noche marina, borrada tu estela,
España, ni en ti pensarías. Ni en mí. Ya extranjero
de tierras y días.
Ya libre y feliz, como viento que no halla ni rosa, ni mar, ni molino.
Sin memoria, ni historia, ni edad, ni recuerdos, ni pena...

...en vez de mirarte, oh España, clavel encendido de sueños
de llama,
cobre de dura corteza que guarda en su entraña caliente
la vieja moneda de plata, cubierta de olvido, de polvo y cansancio...
Leer poema completo
Biografía

Identificación y contexto básico

José Hierro del Real fue un poeta español, cuya obra se enmarca principalmente en la posguerra española y la llamada "poesía social". Es considerado uno de los grandes renovadores de la lírica española del siglo XX.

Infancia y formación

Nacido en Madrid, su infancia y juventud estuvieron marcadas por la Guerra Civil Española, evento que dejaría una profunda huella en su vida y obra. A pesar de las dificultades, mostró una temprana vocación literaria y se formó de manera autodidacta en gran medida, combinando lecturas con estudios formales.

Trayectoria literaria

Su trayectoria literaria comenzó a despuntar en los años cuarenta. Su primer libro, "Teatro en verso", apareció en 1945, pero fue con "Hoja de servicios" (1947) y "Acero de Madrid" (1952) cuando se consolidó su voz poética. A lo largo de su carrera, exploró diversas etapas y estilos, siempre desde una profunda reflexión sobre la existencia y la sociedad.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Hierro se caracteriza por un fuerte componente de realismo y compromiso social, sin renunciar a una honda exploración de la interioridad humana. Temas como la injusticia, la soledad, la memoria, el paso del tiempo y la búsqueda de la identidad son recurrentes. Su estilo evolucionó desde un lenguaje más directo y narrativo a formas más complejas y experimentales. Utilizó recursos como la metáfora, el símbolo y el monólogo interior para expresar su visión del mundo.

Contexto cultural e histórico

Vivió y desarrolló su obra en la España de la dictadura franquista, un contexto marcado por la censura, la represión y la necesidad de encontrar formas de expresión que sortearan las limitaciones impuestas. Perteneció a una generación de poetas que, a pesar de las adversidades, buscó dar voz a los anhelos y sufrimientos de la sociedad.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por las dificultades económicas y la experiencia de la guerra. A pesar de ello, fue un intelectual comprometido y un trabajador incansable. Mantuvo una vida discreta, pero su obra refleja una profunda sensibilidad hacia los problemas humanos.

Reconocimiento y recepción

José Hierro obtuvo un notable reconocimiento a lo largo de su carrera, siendo galardonado con importantes premios literarios, como el Premio Adonáis y el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y es considerada fundamental para entender la poesía española contemporánea.

Influencias y legado

Fue influenciado por poetas como Miguel Hernández y por la tradición poética española. Su legado se encuentra en su capacidad para integrar la experiencia vital con la reflexión poética, y en su renovación del lenguaje lírico, abriendo caminos para las generaciones posteriores de poetas en España.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha destacado en la obra de Hierro su honestidad, su rigor formal y su profundidad humana. Se le reconoce su habilidad para abordar temas sociales y existenciales desde una perspectiva personal e intransferible, logrando una universalidad en su discurso.

Infancia y formación

Hierro trabajó en diversos oficios a lo largo de su vida para poder subsistir, lo que le permitió tener un contacto directo con la realidad social que luego plasmaría en su poesía. Su método de escritura era meticuloso y reflexivo.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid, dejando una obra poética que sigue siendo leída y estudiada, consolidada como un pilar de la literatura española del siglo XX. Su memoria se mantiene viva a través de la pervivencia de sus poemas y los estudios sobre su obra.

Poemas

23

El Buen Momento - Alegría (1947)

Aquel momento que flota
nos toca con su misterio.
Tendremos siempre el presente
roto por aquel momento.

Toca la vida sus palmas
y tañe sus instrumentos.
Acaso encienda su música
sólo para que olvidemos.

Pero hay cosas que no mueren
y otras que nunca vivieron.
Y las hay que llenan todo
nuestro universo.

Y no es posible librarse
de su recuerdo.
883

Viento De Otoño - Alegría (1947)

Hemos visto, ¡alegría!, dar el viento
gloria final a las hojas doradas.
Arder, fundirse el monte en llamaradas
crepusculares, trágico y sangriento.

Gira, asciende, enloquece, pensamiento.
Hoy da el otoño suelta a sus manadas.
¿No sientes a lo lejos sus pisadas?
Pasan, dejando el campo amarillento.

Por esto, por sentirnos todavía
música y viento y hojas, ¡alegría!
Por el dolor que nos tiene cautivos,

por la sangre que mana de la herida
¡alegría en el nombre de la vida!
Somos alegres porque estamos vivos.
951

Respuesta - Alegría (1947)

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no
comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote
el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase
y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.

Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde...

Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente...

Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro
candente,
qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?

Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú
me entendieses.
972

Citas

2

Videos

50

Comentarios (0)

Compartir
Iniciar sesión para publicar un comentario.

Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.