Lista de Poemas

Ascensión hacia el reposo, de Abril

Como es misericordia la locura
y el espacio nos brinda la bienaventuranza,
como es la noche viva, la lluvia silenciosa
que va del corazón del hombre hasta los ojos
en un encendimeinto de sombra y hermosura,
como se que al morir terminará la muerte,
como en el corazón se derrama la sangre
con un rumor de lluvia que ilumina la niebla,
como tengo fe de soñar que te amo,
mi carne erá un día como un agua corriente
y mi cuerpo será de silencio amoroso,
de cristal dolorido cuando tú lo iluminas.

Como en la inclinación morena de tus ojos
el silencio vencido se convierte en aroma,
como tengo una voz que se cubre de hierba donde
vuelan las alondras y palabras y lágrimas,
y como en tu cabello despierta la agonía
y la paciencia intacta naufragará en la sangre
porque existe la muerte,
porque la sombra clara se convierte en misterio
y la quietud del mundo colma la transparencia,
porqué el último olvido morirá con el hombre,
y tu boca de llanto y amapolas violentas,
y tus brazas de cal y niebla reclinada,
y tus manos delgadas como álamos de espuma,
y mi voz, y mis ojos,
todo será divino al perder la memoria.

Como insiste el dolor, pero no se termina
y es la lenta ascensión de la sangre al reposo,
como es la primavera al donaire
porque llevas el alma derramada en el paso,
como es caridad para mirar tu cuerpo
y es la noche tranquila tu encendida alabanza,
como tú eres el único sufrimiento posible
y la angustia de cal que me quema los ojos,
con humildad, buscando la palabra precisa,
yo te ofrezco la sombra,
la paciencia del mundo donde olvido la espera,
donde olvido esta inmóvil angustia de ser junco
y sentir en las plantas los impulsos del río,
donde puedo creer,
porque marchamos juntos
igual que dos hermanos perdidos en la nieve.
436

Ser hombre es crecer hacia dentro.

poeta español.

2

Ayer vendrá, de Rimas

La tarde va a morir; en los caminos
se ciega triste o se detiene un aire
bajo y sin luz; entre las ramas altas,
mortal, casi vibrante,
queda el último sol; la tierra huele,
empieza a oler; las aves
van rompiendo un espejo con su vuelo;
la sombra es el silencio de la tarde.
Te he sentido llorar: no sé a quién lloras.
Hay un humo distante,
un tren, que acaso vuelve, mientras dices:
Soy tu propio dolor, déjame amarte.
559

Ayer Vendrá

La tarde va a morir; en los caminos
se ciega triste o se detiene un aire
bajo y sin luz; entre las ramas altas,
mortal, casi vibrante,
queda el último sol; la tierra huele,
empieza a oler; las aves
van rompiendo un espejo con su vuelo;
la sombra es el silencio de la tarde.
Te he sentido llorar: no sé a quién lloras.
Hay un humo distante,
un tren, que acaso vuelve, mientras dices:
Soy tu propio dolor, déjame amarte.
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Autobiografía

Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
457

¿cómo Nace Un Recuerdo?

11

¿CÓMO NACE UN RECUERDO?

Retrato de Dionisio Ridruejo


¿Cómo nace un recuerdo? ¿No era un junio?

El cielo abría su puerta

sobre el valle del Arga. Entre los montes

iba la luz con obediencia trémula.

Recuerdo que el silencio atardecía

toda la vida a su extensión sujeta:

los caminos sin gente, las murallas,

y el fresco olor que a los pinares lleva.

Oyendo unas campanas vi tus ojos,

pequeños y naciendo de la tierra

jugaban con un dejo campesino

en la mirada concentrada y lenta,

no suspicaz pero alertada y pronta,

no impositiva pero fija y cerca

de ser dura, tal vez, cuando nos mira

y nos puede ayudar con su dureza.

Los ojos sin pestañas, se diría

sin párpados también, sin brillo apenas,

con libertad no exenta de mesura,

con derramada y fácil negligencia.

¿Cómo nace un recuerdo? La luz última

arropaba tu cara entre la niebla,

descarnada, pequeña, fina y dulce,

cansado el gesto y sin cansar la fuerza.

El cabello castaño, cuando ríes

la risa te reclina la cabeza;

la piel áspera y pálida, la boca

desdibujada, exánime, risueña.

En testimonio de vivir tenías

hoyuelada la cara,


y había en ella

una gran paz convaleciente:


hoy

sigues dando esa paz que tú no encuentras.

Recuerdo que me hablabas descansando

todo el cuerpo en la voz, y tu voz era

la que llevaba al mundo de la mano,

amplia, segura, convencida, cierta.

Recuerdo... ya no sé. ¿Cuándo empezaste

a estar detrás de la memoria entera,

detrás y como un tren que caminara

sobre dos vidas en la misma rueda?

549

El Bosque Se Iba Haciendo Al Arde

6

EL BOSQUE SE IBA HACIENDO AL ARDE

tristemente naturales
J.Guillén


Me están mirando en tus ojos

los ángeles del instante,

los ángeles que han perdido

la memoria al contemplarse.

Me estoy reuniendo en tus brazos;

te siento casi quemándome;

arden el tronco y las ramas

pero las hojas no arden.

Estamos juntos, sin vernos,

repetidos y distantes,

juntos pero no vividos,

tristemente naturales.

396

La Última Luz

Eres de cielo hacia la tarde, tienes
ya dorada la luz en las pupilas,
como un poco de nieve atardeciendo
que sabe que atardece.

Y yo querría
cegar del corazón, cegar de verte
cayendo hacia ti misma
como la tarde cae, como la noche
ciega la luz del bosque en que camina
de copa en copa cada vez más alta,
hasta la rama isleña, sonreída
por el último sol,

¡y sé que avanzas
porque avanza la noche! y que iluminas
tres hojas solas en el bosque,

y pienso
que la sombra te hará clara y distinta,
que todo el sol del mundo en ti descansa,
en ti, la retrasada, la encendida
rama del corazón en la que aún tiembla
la luz sin sol donde se cumple el día.
751

El Amor Es Una Soldadura Más O Menos Autógena

Si vives enamorado,
no tardarás en saber
que un amor puede doler
cierto, mentido y soñado.

Y quizás
ninguno estará de más.
408

Y Escribir Tu Silencio Sobre El Agua

2

Y ESCRIBIR TU SILENCIO SOBRE EL AGUA

Sólo florece el agua que está queda
MIGUEL DE UNAMUNO


No sé si es sombra en el cristal, si es sólo

calor que empaña un brillo; nadie sabe

si es de vuelo este pájaro o de llanto;

nadie le oprime con su mano, nunca

le he sentido latir, y está cayendo

como sombra de lluvia, dentro y dulce,

del bosque de la sangre, hasta dejarla

casi acuñada y vegetal, tranquila.

No sé, siempre es así, tu voz me llega

como el aire de Marzo en un espejo,

como el paso que mueve una cortina

detrás de la mirada; ya me siento

oscuro y casi andado; no sé cómo

voy a llegar, buscándote, hasta el centro

de nuestro corazón, y allí decirte,

madre, que yo he de hacer en tanto viva,

que no te quedes huérfana de hijo,

que no te quedes sola allá en tu cielo,

que no te falte yo como me faltas.

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Identificación y contexto básico

Luis Rosales Camacho fue un poeta español, cuya obra se enmarca dentro de la Generación del 27. Nacido en Granada, su producción literaria se caracteriza por una gran calidad lírica, una profunda meditación sobre la existencia y una constante búsqueda de la belleza y la armonía. Su poesía, de corte clásico en su formalidad pero moderna en su sensibilidad, aborda temas universales con una voz personal e inconfundible.

Infancia y formación

La infancia y juventud de Rosales transcurrieron en Granada, un entorno culturalmente rico que sin duda influyó en su vocación literaria. Su formación académica le permitió acceder a un amplio bagaje cultural, mientras que sus lecturas y la asimilación de las corrientes poéticas de su tiempo, especialmente las de la Generación del 27, moldearon su desarrollo como poeta. La influencia de la tradición literaria española fue fundamental en sus inicios.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Luis Rosales comenzó a tomar forma en los años previos a la Guerra Civil Española, uniéndose al grupo de poetas que conformarían la Generación del 27. A pesar de las vicisitudes históricas, Rosales continuó desarrollando su obra poética a lo largo de su vida, evolucionando estilísticamente y profundizando en sus temas recurrentes. Colaboró en diversas revistas literarias y participó activamente en la vida cultural de su época.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras poéticas más importantes se encuentran "La luz आवड", "Retama", "La casa sobre el aire" y "Viajes del mar", publicadas a lo largo de su carrera. Su estilo se caracteriza por un lirismo depurado, un lenguaje preciso y musical, y una gran elegancia formal. Rosales a menudo recurre al soneto y a otras formas clásicas, pero infunde en ellas una sensibilidad moderna. Sus temas predilectos son el amor, la muerte, el tiempo, la memoria, la naturaleza y la búsqueda de la trascendencia. Su poesía transmite una sensación de calma reflexiva, de indagación serena sobre los misterios de la vida. El tono de su poesía suele ser lírico y elegíaco, a veces teñido de una sutil melancolía, pero siempre con un fondo de esperanza o de aceptación.

Contexto cultural e histórico

Luis Rosales vivió en una época convulsa para España, marcada por la Segunda República, la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Perteneciente a la Generación del 27, su obra se vio influenciada por los avatares históricos, aunque él mismo mantuvo una postura de cierta distancia de la política militante, centrándose en la dimensión estética y existencial de la poesía. A pesar de las dificultades, mantuvo lazos con otros poetas y se esforzó por preservar la llama de la creación literaria.

Vida personal

La vida personal de Rosales estuvo marcada por su pasión por la poesía y su profunda conexión con su familia y su tierra natal. Sus relaciones afectivas y sus experiencias vitales moldearon su visión del mundo y se reflejaron en la intimidad de su obra. La figura de su esposa, la también escritora Elena Martí de Rosales, fue de gran importancia en su vida y obra.

Reconocimiento y recepción

Luis Rosales es reconocido como uno de los poetas más importantes de la Generación del 27. Su obra ha sido objeto de estudio y apreciación crítica, y ocupa un lugar destacado en la historia de la poesía española contemporánea. A pesar de las dificultades históricas, su poesía ha sido valorada por su calidad estética y su profundidad humana.

Influencias y legado

Rosales bebió de la tradición poética española, desde Garcilaso hasta los poetas contemporáneos de su generación. Su legado reside en su capacidad para aunar la tradición y la modernidad, creando una poesía de gran rigor formal y profunda resonancia emocional. Su influencia se extiende a generaciones posteriores de poetas que han admirado su depuración estilística y su serena meditación sobre la vida.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha destacado en la obra de Rosales su equilibrio entre la forma y el contenido, su maestría en el uso del lenguaje y su profunda reflexión sobre temas existenciales. Su poesía es interpretada como una búsqueda constante de la belleza y la verdad, un diálogo sereno con el misterio de la existencia.

Infancia y formación

Luis Rosales fue conocido por su discreción y su dedicación casi monacal a la escritura. A pesar de las circunstancias históricas, logró mantener una producción poética constante y de alta calidad, demostrando una notable fortaleza y un profundo amor por el arte.

Muerte y memoria

Luis Rosales falleció en Madrid, dejando un valioso legado poético que continúa siendo leído y admirado. Su obra es un testimonio de la perdurabilidad del arte y de la capacidad de la poesía para trascender las vicisidades de la historia.